Consejo de Estado suspende a Salvatore Mancuso como gestor de paz: esto dice el fallo
La Sección Primera del alto tribunal revisó el acto administrativo que firmó el Gobierno en 2023 y encontró un problema de fondo.

El Consejo de Estado suspendió provisionalmente el nombramiento de Salvatore Mancuso como gestor de paz. La decisión la tomó la Sección Primera del alto tribunal y deja sin efectos jurídicos la Resolución 244 de 2023, el acto administrativo con el que el presidente, Gustavo Petro, le entregó ese papel al excomandante de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
La medida es cautelar, no definitiva. Mientras el proceso avanza, Mancuso no puede ejercer las funciones que le asignó esa resolución. La anulación del nombramiento solo se decidirá cuando el tribunal falle de fondo.
El despacho resolvió dos demandas acumuladas contra el mismo acto administrativo. En una decretó la suspensión y en la otra negó la medida cautelar.

Salvatore Mancuso, cuyo nombramiento como gestor de paz suspendió el Consejo de Estado. Foto: Colprensa.
¿Por qué el Consejo de Estado suspendió a Mancuso como gestor de paz?
El despacho revisó las normas que facultan al jefe de Estado para nombrar gestores de paz y las comparó con lo que dice la Resolución 244. Ese texto le encomienda a Mancuso contribuir al diseño de procesos de desarme colectivo de estructuras armadas ilegales, sin fijar un marco temporal, geográfico ni funcional para esa tarea.
Sobre esa falta de límites, el tribunal señaló que la designación no resulta proporcional en estricto sentido, porque se otorgaría "un beneficio ilimitado (la libertad), sin contraprestación ni contención alguna", pese a "la ausencia de contribución real con la verdad y la reparación de las víctimas".

El Consejo de Estado suspendió la Resolución 244, que nombró gestor de paz a Mancuso. Foto: Colprensa.
El auto se apoyó en una decisión de 2024 de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, que advirtió que una gestoría de paz no puede ser "ilimitada, descontrolada o irrestricta" en su alcance temporal, geográfico y funcional.
El Consejo de Estado también recordó que la Corte Constitucional ha sostenido que la paz estable y duradera es un objetivo constitucional, y agregó que ese propósito no puede implicar el desconocimiento absoluto de los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación.
¿Qué pedía la demanda contra el nombramiento de Mancuso como gestor de paz?
La solicitud que prosperó la presentó el abogado Samuel Alejandro Ortiz. En su escrito sostuvo que el acto administrativo infringió las normas en las que debía fundarse, que se expidió de forma irregular y que estuvo mal motivado.
Ortiz argumentó que la designación fue errónea porque el exjefe paramilitar "no tiene liderazgo dentro de los grupos armados, ni capacidad para hacer aportes en la construcción de la paz". El abogado añadió que, de mantenerse en firme, la resolución afectaría directamente el ordenamiento jurídico del país.
La segunda demanda alegaba que el nombramiento revictimizaba a quienes sufrieron los crímenes de las AUC. El tribunal negó esa medida cautelar porque, según explicó, el demandante no identificó con precisión qué disposiciones legales habrían sido vulneradas ni de qué manera.
¿Qué dice la ley sobre las facultades del Presidente para nombrar gestores de paz?

Gustavo Petro firmó el 14 de agosto de 2023 la resolución que nombró gestor a Mancuso. Foto: Colprensa.
El artículo 10 de la Ley 418 le entrega al presidente de la República la dirección de todo proceso de paz y discrecionalidad para adoptar las medidas que considere necesarias para alcanzarla en el territorio nacional.
El Consejo de Estado precisó que esa facultad no es absoluta. Citando su propia jurisprudencia, indicó que el ejercicio de potestades discrecionales "no debe entenderse como arbitrariedad", pues no ocurre "al margen de la ley sino justamente en virtud de la ley".
El proceso de nulidad continúa su curso en la Sección Primera. Allí se definirá si la Resolución 244 se ajustó al marco constitucional y legal vigente para las gestorías de paz.
¿Cómo fue el nombramiento de Salvatore Mancuso como gestor de paz?
Petro anunció la designación el 23 de julio de 2023 y la formalizó con la Resolución 244 del 14 de agosto de ese año. El texto ordena que Mancuso aporte su conocimiento y experiencia al diseño de procesos de desarme colectivo, priorizando las zonas donde ejerció su actividad criminal.
La resolución incluyó una solicitud del Gobierno a las autoridades competentes para "suspender las medidas judiciales en curso" contra Mancuso, y le exigió firmar un acta ante la Oficina del Alto Comisionado para la Paz con el compromiso de asistir a los procedimientos judiciales en Colombia e informar sobre sus actividades. El propio documento advierte que el incumplimiento de esos compromisos daría lugar a "la revocatoria de la designación como gestor de paz".

Salvatore Mancuso volvió a Colombia el 27 de febrero de 2024 tras 15 años de extradición. Foto: Migración Colombia.
Mancuso aceptó el nombramiento el 16 de agosto de 2023, en una rueda de prensa desde la cárcel de Estados Unidos donde estaba recluido desde 2008. "Yo honro mi palabra y acepto la designación que me hace", dijo entonces sobre la decisión de Petro, y agregó que lo hacía "para ayudar a buscar esa paz total que necesita Colombia".
El exjefe paramilitar regresó al país el 27 de febrero de 2024, más de 15 años después de su extradición.
¿Qué condenas tiene Salvatore Mancuso?
El 19 de enero de 2026, la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla lo condenó a 40 años de prisión por 117 hechos criminales cometidos entre 2002 y 2006 contra la comunidad indígena wayúu y otras poblaciones de La Guajira. La sentencia incluyó una multa de 30.000 salarios mínimos e inhabilidad para ejercer cargos públicos por el mismo tiempo.
Esa pena puede reducirse a un máximo de ocho años de cárcel por la pena alternativa de la Ley de Justicia y Paz, condicionada al cumplimiento de los compromisos de verdad, reparación y no repetición.
El fallo reconoció como sujetos de reparación colectiva a las comunidades wayúu de Carraipia, Majayura y Malaki, en Uribia, y a la de Matitas, en Riohacha. Los hechos los ejecutó el Frente Contrainsurgencia Wayúu, adscrito al Bloque Norte de las AUC.
Según sus antecedentes judiciales, Mancuso estuvo involucrado en al menos 300 homicidios y participó en masacres como las de Mapiripán, El Salado y La Gabarra, en las que fueron asesinados más de 150 campesinos. Nació en Montería, Córdoba, el 17 de agosto de 1964, y se desmovilizó en 2006.
