Dólar a la baja favorece consumo, pero pone en aprietos a quienes viven de remesas: ¿por qué?
En los últimos días, la moneda estadounidense ha alcanzado niveles que no se veían desde hace varios años.

Uno de los temas que ha marcado la agenda económica del país en lo corrido de 2026 es la caída del dólar estadounidense frente a las monedas de América Latina. En Colombia, la tasa de cambio ha registrado una tendencia descendente con una fuerza poco común, en contraste con los últimos años, cuando el dólar se había mantenido estable o incluso había mostrado periodos de valorización.
En los últimos días, la moneda estadounidense ha alcanzado niveles que no se veían desde hace varios años. Aunque este comportamiento se da en medio de un contexto internacional volátil, en el caso colombiano el descenso del dólar presenta características propias de la dinámica interna, según el análisis de expertos económicos.
Tasa Representativa del Mercado vigente para el 17-ene-2026, 18-ene-2026, 19-ene-2026 y 20-ene-2026: $3,700.05 pic.twitter.com/ug4LScaSq9
— Superfinanciera (@SFCsupervisor) January 16, 2026
La Tasa Representativa del Mercado (TRM) que regirá hasta el próximo 20 de enero será de $3.700, una cifra considerablemente inferior a la registrada el 16 de enero de 2025, cuando se ubicaba en $4.294.

Hoy un dólar de los Estados Unidos cuesta 3.700 pesos. Pexels
Para el analista económico Édgar Jiménez, académico de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, la revaluación del peso no es un fenómeno exclusivo de Colombia. “Se observa en países como Chile, Brasil y México”, explicó. En el caso colombiano, señaló que el fortalecimiento del peso obedece, en buena medida, a la entrada de dólares producto del endeudamiento externo. “El país ha acudido al crédito internacional y buena parte de esos recursos parece estar siendo monetizada, lo que, sumado a factores externos, presiona la caída del dólar”, concluyó.
No obstante, los efectos de la caída del dólar son diversos. Mientras un dólar alto favorece a los exportadores y a quienes reciben ingresos en esta moneda, un dólar bajo resulta atractivo para quienes planean realizar compras en el exterior o pagar compromisos en dólares.
En diálogo con Minuto60, el colombiano Julián Navarrete, radicado en Florida, relató que la disminución del valor del dólar frente al peso colombiano ha tenido un impacto significativo en su economía personal. “Por supuesto que nos afecta a quienes enviamos dinero, debido a que todo ha venido subiendo tanto aquí como en Colombia, entonces sí ha tocado apretar el cinturón un poco para poder mantener las obligaciones tanto de aquí como de allá de Colombia”, afirmó.
Una percepción similar expresó Jazmín Rojas, colombiana residente en el norte de Estados Unidos, quien explicó que la decisión de migrar estuvo motivada por el deseo de ofrecer mejores oportunidades a su familia. “Queremos darles una calidad de vida mejor a nuestras familias, en mi caso pues a mis hijos. El deseo de pagarle la universidad a mi hijo mayor y también enviarle lo que necesita a mi hijo menor hizo que yo en algún momento tomara la decisión venirme para acá”, relató. Sin embargo, advirtió que con un dólar a la baja la situación se complica, ya que se deben reducir los gastos en Colombia.
“La remesa pierde su poder adquisitivo y cuando llega pues a las manos de mis hijos no es la misma cantidad y me toca aquí reducir mis gastos para poderle cumplirle a él”, agregó.
Panorama migratorio según BBVA
De acuerdo con un análisis del BBVA, para Colombia y Perú se espera un ajuste gradual en el comportamiento de las remesas. La tendencia total se mantendría al alza, con un crecimiento en dólares del 13 % para Colombia y del 5,2 % para Perú entre 2024 y 2026. No obstante, este crecimiento estaría marcado por una dinámica débil de las remesas provenientes de Estados Unidos, compensada parcialmente por envíos desde otros países.
En términos del PIB, las remesas hacia Colombia en 2026 se mantendrían en niveles similares a los de 2024, aunque por debajo de los registrados en 2025. Para Perú, en tanto, se proyecta una leve reducción de las remesas durante 2026.
