¿Cómo se ha transformado el multilateralismo en los últimos años?
El Barómetro de Multilateralismo del Foro Económico Mundial da pistas sobre los cambios en medio de las crisis que afrontan los países.

Desde el 2019, con más intensidad, las alianzas geopolíticas y las relaciones internacionales han cambiado. Una muestra son Rusia, Ucrania y Europa, así como Estados Unidos con América Latina, especialmente con Venezuela. Incluso, en los últimos días el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para sacar al país norteamericano de más de 30 organizaciones multilaterales que considera que son “inútiles”.
Mientras en el mundo de la política aumentan los cuestionamientos a los acuerdos, tratados y otras formas de organización multilateral, en ámbitos como la economía, la salud e incluso el medioambiente se están forjando nuevas alianzas y se fortalecen algunas de más historia.
Todo esto lo demuestra el Barómetro de Multilateralismo, un estudio del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) y la firma McKinsey & Company, que llega este año a su tercera edición. El documento mide cinco ámbitos de colaboración multilateral: innovación y tecnología, salud y bienestar, comercio y capital, clima y capital natural, y paz y seguridad.
Estos cinco indicadores muestran un desarrollo variado desde 2019, lo que permite al WEF concluir que “el nivel promedio de colaboración global se mantiene estable mientras enfrenta una presión sostenida, pero su forma está cambiando a medida que las tensiones geopolíticas, el conflicto y la fragmentación desafían las formas tradicionales del multilateralismo. La cooperación avanza donde está basada en un interés común, es delimitada y regional, ofreciendo una imagen sobre cómo puede verse una solución colaborativa en un nuevo contexto geopolítico”.
Unos suben, otros bajan
El reporte del WEF sobre cooperación global muestra cómo, paradójicamente, el ámbito de paz y seguridad es el que más ha desmejorado en unos años de incremento de tensión geopolítica. El indicador está por debajo incluso de cualquier medida similar tomada antes de la pandemia por Covid-19.
Al respecto, la organización destaca que “los conflictos han escalado, el gasto militar ha subido y los mecanismos globales de resolución multilateral tienen dificultades para desescalar las crisis. Para el cierre de 2024, el número de desplazados forzados había llegado al récord de 123 millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, presiones crecientes están creando un ímpetu para una mayor cooperación, incluyendo mecanismos regionales para mantener la paz”.

Evolución del barómetro de cooperación global a lo largo de los años. Foro Económico Mundial
En contraste, el barómetro identifica mejoras en la cooperación global comercial y en salud, específicamente con un enfoque regional que permite identificar una nueva era de los acuerdos internacionales ante las tensiones geopolíticas. Por ejemplo, se destacan los esfuerzos de los países africanos para comprar medicamentos como un solo bloque y las alianzas estratégicas para mejorar el cumplimiento de las metas medioambientales entre otros países.
De hecho, la encuesta enviada a los miembros del WEF muestra que la cooperación global aumenta en áreas en las que están surgiendo nuevas alianzas rápidamente. Uno de esos casos es el del capital en los mercados financieros y el comercio de servicios, que han encontrado un nuevo impulso para lograr alianzas entre países en medio de las tensiones por medidas proteccionistas para la compra y venta internacional de bienes.
Un caso similar vive el pilar de innovación y tecnología, en el que la cooperación internacional aumenta cada año motivada especialmente por los desarrollos de la inteligencia artificial, incluso pese a las presiones por mayores restricciones entre países.
Finalmente, el documento resalta que “dado que los desafíos y oportunidades importantes no pueden ser afrontados por cada país individualmente, sus líderes deberían anticiparse a los cambios y moverse proactivamente para ‘remapear’ el compromiso internacional, fortalecer la resiliencia construyendo nuevas habilidades, y encontrar nuevas formas de afrontar cada problema con la herramienta adecuada.
