¿Reforma tributaria sin futuro?
Al proyecto de ley de financiamiento con el que el gobierno busca $ 16,3 billones le quedan tres semanas para ser aprobado en el Congreso.

El Ministerio de Hacienda radicó en julio, junto con el proyecto de presupuesto para 2026, un nuevo intento de ley de financiamiento que atacaba varios frentes para lograr un recaudo de $ 26,3 billones. Varias cosas han cambiado desde entonces y, en este momento, la reforma tributaria se ve más archivada que con futuro.
La primera movida fue que el presupuesto para el próximo año se rebajó en $ 10 billones y, así mismo, el proyecto de ley de financiamiento también recortó $ 10 billones en su meta de recaudo tributario adicional con las medidas que incluyen desde modificaciones al IVA hasta sobretasas para ciertos sectores empresariales y cambios en el impuesto sobre la renta para las personas.
Pero, después de eso, poco pasó más allá del nombramiento de los congresistas ponentes de la reforma tributaria y las usuales reuniones con el Ministerio de Hacienda para negociar la ponencia de primer debate, la que debían revisar y votar las comisiones económicas.
Con el tiempo en contra
Las semanas pasaron sin que se radicara la ponencia y el jueves 20 de noviembre la representante a la Cámara por Bogotá de la Alianza Verde Katherine Miranda radicó un documento ante la Secretaría de la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes: ponencia de archivo al proyecto de ley de financiamiento.
En el documento radicado, la representante explica que la situación económica del país “exige el archivo del proyecto” y añade que, en este momento Colombia “no necesita, ni resiste, otra reforma que suba la tributación agregada a hogares y empresas”.
Y aunque advierte que el proyecto del gobierno “no corrige problemas estructurales” del sistema tributario colombiano, también reconoce que tiene propuestas “rescatables”, por ejemplo, el bono de transición energética. Pero la representante Miranda propone que las tres partes rescatables en su concepto se discutan en una ley aparte.
Hasta el momento, esta es la única ponencia radicada del proyecto que está programado para discutirse en la Comisión Tercera de la Cámara el próximo lunes 24 de noviembre, lo que le deja a duras penas tres semanas para superar el trámite en la Cámara, atravesar el Senado y que ambas partes se pongan de acuerdo con una conciliación para lograr una ley que pase a sanción presidencial antes del 16 de diciembre, cuando el Congreso sale a vacaciones.
La pelea por los impuestos
El presidente Gustavo Petro, sus funcionarios y aliados le han advertido en repetidas ocasiones al Congreso que, de no aprobar el proyecto, el país entraría en una crisis por falta de recursos económicos para ejecutar todas sus promesas para el 2026.
Del otro lado, la oposición y la mayoría de los congresistas advierten que no pueden aprobar una reforma tributaria como está planteada por su impacto tanto para los bolsillos de los colombianos como para las empresas y, además, critican el gasto del actual gobierno.
Esa misma situación es la que el Ministerio de Hacienda usó como argumento para levantar la regla fiscal por tres años, a partir del 2025. Para el gobierno, la única manera de solucionar el menor recaudo tributario desde 2024 y los retrasos en ejecución del presupuesto es generar más deuda, aumentar los pagos en 2025 y presentar una reforma tributaria que, en principio, se metía hasta con la cerveza.
El gobierno ha defendido su proyecto con el argumento de que afecta especialmente a los bolsillos de quienes más ingresos reciben en el país, así como a las empresas de los sectores con mayores ganancias, para luego redistribuir la riqueza entre los habitantes del país.
Sin embargo, la oposición advierte que los impuestos a las bebidas alcohólicas, los combustibles líquidos y otras medidas a los productos de consumo de los hogares, incluso con moderaciones negociadas entre el gobierno y los congresistas, tienen un impacto directo sobre los bolsillos de los colombianos y por lo tanto podrían contraer a la economía.
Algo similar ocurre con ciertos sectores empresariales, que advierten que su tarifa de impuesto sobre la renta quedaría sobre el 50 % de las utilidades. En ese sentido, Minuto60 reveló el documento con el que la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) le pidió al Congreso el archivo del proyecto.
En ausencia de un mensaje de urgencia para el debate de la reforma tributaria, el proyecto del gobierno por ahora se ve más archivado que aprobado lo que llevaría a nuevos recortes presupuestales a cargo de dos gobiernos: el de Gustavo Petro y el de quien asuma el timón de Colombia el siete de agosto de 2026.
