Productividad en 0,91 %: ¿hasta dónde debería subir el salario mínimo en 2026?
Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, planteó que el aumento del salario mínimo para 2026 debería ubicarse entre el 6 % y el 6,5 %.

A pocas horas de la instalación oficial de la Mesa de Concertación Salarial, en la que Gobierno, empresarios y centrales obreras definirán el incremento del salario mínimo para 2026, el panorama económico que servirá de base para la negociación ya está trazado: inflación persistente, tasas de interés aún elevadas y advertencias de los analistas sobre los retos de productividad del país.
Uno de los insumos clave para la discusión es precisamente la productividad, considerada, después de la inflación, el dato más relevante para proyectar el ajuste del salario mínimo. Según el DANE, la productividad acumulada al tercer trimestre se ubicó en 0,91 %, y si se suma a la inflación anual vigente (5,51 %), la fórmula arrojaría una base técnica cercana al 6,42 % para iniciar la conversación.
La cifra, sin embargo, revela un problema de fondo. Una productividad de apenas 0,91 % indica que Colombia prácticamente no está generando más valor con los recursos actuales. El país crece, pero sin avances significativos en eficiencia, innovación o competitividad. Para los expertos, es una señal de alerta que exige acelerar la inversión en tecnología, formación laboral, infraestructura y políticas más favorables para crear y sostener empresa.
Desde el sector de los distribuidores de combustibles, David Jiménez Mejía, vocero nacional de la Confederación de Distribuidores Minoristas de Combustibles y Energéticos, advirtió que las estaciones de servicio operan con márgenes regulados y no pueden trasladar aumentos de costos laborales al precio final. Un incremento desproporcionado del salario mínimo, dijo, podría provocar reducción de turnos, cierres de pequeños negocios e incluso pérdida de empleos formales, especialmente en municipios donde las estaciones son uno de los principales empleadores.
Por su parte, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, planteó que el aumento del salario mínimo para 2026 debería ubicarse entre el 6 % y el 6,5 %, tomando como referencia los datos más recientes de inflación y productividad publicados por el DANE. “El DANE anunció recientemente que el crecimiento de la productividad total de los factores en los tres primeros trimestres del año fue del 0,91 %. Esto se refiere a cómo el capital y el trabajo contribuyen a la generación de valor agregado a través de una mayor eficiencia en el proceso productivo”, explicó.
Con estos elementos sobre la mesa, la negociación que inicia promete ser una de las más complejas de los últimos años, en un país que busca equilibrar el poder adquisitivo de los trabajadores con la sostenibilidad de las empresas y la creación de empleo formal.
