A Novoa le cayó la justicia con todo el poder: la drástica sanción al arquero de Millonarios
El castigo corresponde a una conducta encuadrada dentro de las faltas graves del Código Disciplinario en el juego contra Boyacá Chicó.

El arquero Diego Novoa fue sancionado con seis fechas de suspensión por el Comité Disciplinario del campeonato colombiano, tras los hechos ocurridos luego del partido entre Boyacá Chicó y Millonarios.
De acuerdo con la decisión del ente, el castigo corresponde a una conducta encuadrada dentro de las faltas graves del Código Disciplinario, cuyo rango de sanción contempla suspensiones de varias jornadas. La determinación quedó en el máximo dentro de ese rango, lo que explica la extensión de seis fechas.
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¿Qué dijo el Comité Disciplinario?
"El jugador Diego Alejandro Novoa Urrego no solo inició la agresión de manera verbal con insultos degradantes hacia la plaza y el rival, sino que la misma se acompañó de actos de provocación, los cuales al no generar reacción por parte del señor Jacobo Pimentel, fueron acompañados de agresiones físicas, por lo que el Comité desde ya advierte que encuentra concordancia entre lo relatado por la víctima, el testigo, y el acta del PMU, cuando esta última precisó: “ (…) se presenta situación de agresión en la zona de los camerinos del estadio durante el incidente resultó agredido el señor Jacobo Pimentel, quien se encontraba en el sector, lo cual informan que el arquero Novoa del equipo millonarios, inicia la agresión”, dice el Comité.
El fallo disciplinario se basó en los reportes oficiales del partido y en el análisis del Comité, sin que la resolución dependa de interpretaciones externas o registros parciales.
"Asimismo, el señor Jacobo Pimentel identificó al investigado como quien le propinó un "manotazo" o “puñetazo inicial” y tras no responder a sus insultos, continuó con la agresión física. Situación que, tras ser contrastada con el testigo directo, este confirma que, al llegar al lugar, observó al investigado y otros miembros del Club investigado agrediendo al señor Jacobo Pimentel, mientras este se encontraba en el suelo y en estado de indefensión, sin realizar maniobras de defensa o contra ataque", añadió.
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La denuncia del Chicó: acusación directa contra Novoa
el incidente se desató en medio de la tensión posterior al partido, cuando los futbolistas se dirigían hacia los vestuarios. En ese momento se produjo un enfrentamiento que pasó rápidamente de lo verbal a lo físico. El jugador de Boyacá Chicó terminó con contusiones en la cabeza y un corte en el labio, lesiones que obligaron a la intervención del personal logístico y de la Policía para controlar la situación.
Sin embargo, la versión del club boyacense fue mucho más grave. Directivos y miembros del equipo aseguraron que no se trató de una simple pelea, sino de una agresión directa y en superioridad numérica.
El presidente del club, Eduardo Pimentel, afirmó que su jugador fue atacado “a mansalva” por varios futbolistas de Millonarios, señalando directamente a Novoa como uno de los involucrados. Incluso, según esa versión, el jugador habría recibido golpes en la cabeza, algunos con un objeto contundente, lo que elevó la gravedad del caso y motivó acciones legales inmediatas.
El relato de los hechos también incluye otra versión entregada por el propio entorno del Chicó, en la que se asegura que el futbolista fue empujado, golpeó su cabeza contra una pared y posteriormente continuó siendo agredido en el suelo. Todo esto ocurrió en un espacio reducido como el túnel de acceso a camerinos, lo que dificultó el control inmediato de la situación y aumentó la tensión entre ambos planteles.
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Proceso paralelo: posible intervención de la justicia ordinaria
El episodio no solo derivó en consecuencias deportivas. La dirigencia de Chicó manifestó su intención de presentar una denuncia penal, lo que abre un frente adicional al disciplinario dentro del fútbol.
El club insistió en que su jugador “ni siquiera había participado en el encuentro” y que fue atacado en el túnel del estadio, reforzando la gravedad de su denuncia.
Este elemento resulta clave para entender el alcance del caso: mientras la Dimayor resolvió en el ámbito deportivo, la controversia podría avanzar también en escenarios judiciales.
