La historia del mercenario colombiano acusado de intentar combatir con Ucrania a Rusia
Según un tribunal de San Petersburgo, Obando Ourbano actuó de forma ilegal y deliberada.

Un tribunal de San Petersburgo anunció el sábado la puesta en prisión preventiva de un colombiano, acusado de haber "intentado participar como mercenario" en el conflicto de Ucrania, del lado de las fuerzas de Kiev.
Obando Ourbano, "actuando de forma ilegal y deliberada, con el fin de obtener una remuneración material, intentó participar como mercenario en la operación militar especial junto a las Fuerzas Armadas de Ucrania", indicó un comunicado del tribunal del distrito de Primorski de San Petersburgo, utilizando el término oficial en Rusia para referirse al conflicto en Ucrania.
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Según los datos de la investigación citados en este comunicado, Obando Ourbano, que no tiene nacionalidad rusa ni ucraniana, habría estado en contacto con reclutadores de las Fuerzas Armadas de Ucrania a través de TikTok mientras no se encontraba en territorio ruso.
El tribunal afirmó que fue detenido, antes de poder llevar a cabo su plan, el 12 de marzo por un agente de aduanas del aeropuerto de Pulkovo, al sur de San Petersburgo, y acusado el viernes.
Rusia considera sistemáticamente a los extranjeros que combaten en las filas de las tropas ucranianas como "mercenarios", lo que la ley rusa castiga con duras penas de cárcel.
En diciembre, un tribunal de Donetsk, ciudad del este de Ucrania bajo control ruso, condenó a un colombiano a 19 años de prisión por "actividad mercenaria" tras combatir del lado ucraniano.
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Otro mercenario colombiano
William Andrés Gallego Orozco, un exmilitar colombiano capturado por tropas rusas durante la guerra en Ucrania, pidió a su familia acudir ante las autoridades y denunciar a las personas que, según su relato, lo reclutaron en Bogotá para viajar al conflicto. Su testimonio se conoció a través de un video difundido por medios rusos, en el que aparece bajo custodia y describe la forma en que habría sido contactado antes de salir del país.
En la grabación, Gallego aseguró que el proceso de reclutamiento se realizaba en un hotel ubicado en la localidad de Kennedy, en el suroccidente de Bogotá. El colombiano entregó detalles sobre la ubicación del lugar y señaló a un hombre identificado como “Smith”, a quien acusó de ofrecer altas sumas de dinero y de prometer trabajos sin riesgo a quienes aceptaban viajar. Según su versión, las condiciones que les presentaban en Colombia eran diferentes a las que encontraban al llegar a territorio ucraniano.
El exmilitar afirmó que varias personas habrían sido convencidas de viajar bajo la promesa de desempeñar funciones alejadas del combate. Por esa razón pidió a sus padres presentar una denuncia formal ante la Policía y advirtió a otros colombianos sobre los riesgos de aceptar este tipo de ofertas. En su mensaje también sostuvo que muchas personas toman la decisión de viajar con la intención de mejorar la situación económica de sus familias y terminan involucradas en escenarios completamente distintos a los que les fueron descritos inicialmente.
La historia de Gallego volvió a llamar la atención después de que se viralizaran imágenes de su captura por parte de soldados rusos. De acuerdo con los reportes conocidos hasta ahora, el colombiano fue detenido en la zona de Kupiansk y hacía parte de una unidad integrada por combatientes extranjeros. El caso fue divulgado por el sargento retirado Alexander Chala Sáenz, quien ha denunciado en varias oportunidades la existencia de redes dedicadas a reclutar exmilitares colombianos para conflictos armados en el exterior.
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La familia del exmilitar ha solicitado apoyo de las autoridades colombianas para conocer su situación jurídica y explorar alternativas de asistencia consular. En entrevistas concedidas a medios de comunicación, sus familiares han manifestado que continuarán realizando gestiones para obtener información sobre su estado y buscar mecanismos que permitan acompañar el proceso que enfrenta en Rusia.
El caso se conoce en medio de una creciente preocupación por el reclutamiento de ciudadanos colombianos para guerras en el extranjero. Informes recientes de organismos internacionales, expertos de Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos han advertido sobre el aumento de estas redes, que operan a través de redes sociales, intermediarios y ofertas laborales dirigidas especialmente a exmilitares y personal de seguridad.
En marzo de 2026 entró en vigor en Colombia la Ley 2569, mediante la cual se fortalecieron las sanciones contra el reclutamiento, financiamiento, entrenamiento y utilización de mercenarios. La norma busca perseguir a quienes organizan estas estructuras y se ajusta a los compromisos internacionales asumidos por el país para combatir este tipo de prácticas.
