La derecha, la izquierda o el candidato disfrazado de empanadaPor: Fernando Ardila PatiñoCrónica breve de un país que todavía cree que la política es un partido de fútbol… mientras le vacían el estadio.
Público en el papel, privado en la realidadPor: Fernando Ardila PatiñoY entonces la pregunta incómoda aparece sin pedir permiso: ¿dónde está lo público? ¿En el transporte que se paga como privado?
El futuro, el pasado y la sombraPor: Fernando Ardila PatiñoLa sombra de todo este teatro es más simple de lo que parece: el desconocimiento histórico.
Al ritmo de la talanqueraPor: Fernando Ardila PatiñoNos vendieron que esto era progreso. Que vivir más rápido era vivir mejor. Que producir más era evolucionar, que ganar dinero es ser exitoso.
El Senado y la matemática políticaPor: Fernando Ardila PatiñoEn Colombia el gobernante no gobierna; negocia. Gobernar significa entrar al Capitolio con discursos de campaña y salir con acuerdos de supervivencia.
Domingo de Poder (y de Pereza Nacional)Por: Fernando Ardila PatiñoEl sistema no necesita que todos voten; necesita que voten los suyos. Y cuando la mayoría bosteza, el voto amarrado se vuelve rey.
Del Senado y otros demonios - (Disculpas a los demonios)Por: Fernando Ardila PatiñoEn Colombia, la multiplicación de curules no multiplica la representación, multiplica la burocracia.
Una diatriba republicanaPor: Fernando Ardila PatiñoJapón versus Colombia en el escenario económico mundial.
Un comité de los inmóviles por vocación: el deporte y la recreación bogotanaPor: Fernando Ardila PatiñoGobernar el deporte bogotano sin mover un dedo, porque LAS NORMAS NO SE NEGOCIAN.
Carta al Niño Dios: a falta de gestión, buenos son los milagrosPor: Fernando Ardila PatiñoVersión decembrina para una administración en medias tintas.