Mónica Rodríguez lanza duras críticas a El Tiempo por caso Gabriel Meluk: “Se lavaron las manos”
La salida de Gabriel Meluk de El Tiempo genera polémica por denuncias, versiones cruzadas y críticas al manejo interno del caso.

La salida del periodista deportivo Gabriel Meluk del diario El Tiempo se ha convertido en el epicentro de una fuerte controversia interna, en medio de denuncias y señalamientos por presunto acoso laboral y sexual que han sacudido al reconocido medio de comunicación colombiano.
Aunque el propio Meluk aseguró públicamente que su desvinculación obedeció a una reestructuración administrativa y razones económicas, versiones internas, denuncias en curso y pronunciamientos de reconocidas periodistas han alimentado una discusión mucho más profunda sobre el manejo de estos casos dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET).
El caso no solo ha reabierto el debate sobre las dinámicas laborales en las redacciones del país, sino que también ha generado fuertes críticas sobre la transparencia de los procesos internos y la forma en que se comunican las decisiones de alto impacto dentro de los medios.
¿Por qué salió Gabriel Meluk de El Tiempo?
La salida de Gabriel Meluk, histórico editor de la sección de deportes de El Tiempo, fue confirmada inicialmente por el propio periodista a través de sus redes sociales, donde señaló que su desvinculación obedecía a una reestructuración interna por motivos económicos.
Según esa versión, la decisión se enmarcaba en un proceso de ajuste financiero dentro del medio, que incluiría la fusión de plataformas digitales como Futbolred con la redacción deportiva, con miras a optimizar recursos de cara a futuros eventos deportivos internacionales.
Sin embargo, versiones recogidas en el interior de la redacción apuntan a un contexto mucho más complejo. Fuentes consultadas indican que la salida del periodista no habría sido únicamente una decisión administrativa, sino el resultado de una presión acumulada por denuncias y cuestionamientos que venían resonando en otros medios de comunicación del país.
De acuerdo con testimonios internos, el ambiente se habría intensificado tras revelaciones públicas sobre presuntos casos de acoso en redacciones, lo que habría puesto bajo la lupa a varias secciones editoriales.
Comunicado a la opinión pública pic.twitter.com/smUn7Zo5p7
— Gabriel Meluk (@MelukLeCuenta) May 30, 2026
Las denuncias que reactivaron el caso
El caso tomó mayor fuerza tras la denuncia presentada por la periodista Jineth Bedoya ante la Fiscalía General de la Nación, en la que se referían presuntos hechos de acoso laboral dentro de entornos de medios de comunicación, incluidos testimonios relacionados con la redacción deportiva.
A esto se sumó un informe periodístico publicado por la Revista Raya, que recopiló versiones de presuntas víctimas y testimonios sobre comportamientos inapropiados en redacciones.
En paralelo, una columna publicada por la periodista Marisol Gómez en la revista Revista Cambio generó aún más tensión interna. En su texto, titulado “‘No es hora de callar’ en ninguna redacción… tampoco en El Tiempo”, se hacía referencia a la necesidad de revisar los entornos laborales en los medios, lo que fue interpretado dentro de la redacción como un mensaje directo al clima interno.
“Eso causó mucha incomodidad… la columna usa el nombre de la campaña ‘No es hora de callar’”, señaló una fuente interna, al referirse al impacto que tuvo la publicación en la redacción.
Mónica Rodríguez cuestiona el manejo del caso
El caso también provocó una dura reacción de la periodista y presentadora Mónica Rodríguez, quien criticó abiertamente la forma en que la Casa Editorial ha manejado la situación.
Rodríguez, reconocida por su participación en el movimiento ‘Me Too Colombia’, expresó en su cuenta de X su inconformidad con varios aspectos del proceso, asegurando que el manejo del caso ha sido “inadecuado”.
Entre sus principales cuestionamientos señaló el tiempo que, según ella, pasaron las denuncias sin atención, la forma en que se comunicó la salida de Meluk y el contenido del comunicado oficial de la empresa.
“Qué mal manejo de la situación en El Tiempo”, escribió, cuestionando además que la salida del periodista se hubiera presentado como una reestructuración y no como una decisión relacionada con denuncias.
También criticó que el comunicado de la empresa señalara que “colaborarán y apoyarán” a la periodista denunciante, asegurando que ese papel debió asumirlo directamente la organización.
Para Rodríguez, el manejo del caso refleja fallas estructurales en los protocolos internos. En sus declaraciones fue más allá y afirmó que el proceso evidenciaría una falta de acción oportuna por parte de la dirección del medio.

Mónica Rodríguez se pronunció horas después del comunicado de la Casa Editorial El Tiempo. Captura de pantalla
¿Qué respondió Gabriel Meluk?
En su comunicado, Gabriel Meluk defendió su trayectoria profesional de más de 30 años en la Casa Editorial y aseguró que nunca ha enfrentado procesos disciplinarios ni denuncias penales en su contra.
El periodista sostuvo que su salida se dio en el marco de una reestructuración interna del área de deportes, motivada por dificultades económicas. Según su versión, esta información le fue comunicada por directivos del medio en conversaciones personales y telefónicas.
Meluk también explicó que la reorganización contemplaba la integración de equipos digitales y posibles ajustes adicionales en la planta de personal, como parte de una estrategia de reducción de costos.
Sobre las denuncias que surgieron posteriormente, el periodista afirmó que estas se conocieron después de su salida y tras la publicación de un informe periodístico que recogía testimonios sobre presuntos casos de acoso.
“Mi familia y yo estamos conmocionados por la versión publicada”, señaló en su carta, en la que además rechazó cualquier vínculo entre su salida y los señalamientos mencionados.
El exeditor deportivo aseguró que está dispuesto a colaborar con las autoridades y responder ante cualquier requerimiento judicial, reiterando su intención de aclarar su situación ante la justicia.
