Fiscalía devuelve a la Ungrd los primeros $7.700 millones del robo de los carrotanques
La entidad presentó demanda para restituir los montos faltantes del millonario fraude que marcó uno de los mayores casos de corrupción recientes.

La Fiscalía General de la Nación entregó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) los primeros $7.700 millones que habían sido desviados en el escándalo por la adquisición de carrotanques destinados a abastecer de agua a las comunidades de La Guajira, uno de los departamentos con mayores índices de desabastecimiento hídrico del país.
El monto recuperado hace parte del gigantesco desfalco revelado meses atrás, cuando se confirmó que la compra de estos vehículos presentó sobrecostos por más de $14.000 millones, según un peritaje contable avalado por el ente acusador. Se trató de un caso que golpeó fuertemente la confianza pública, no solo por la magnitud de los recursos comprometidos, sino porque estaban destinados a mitigar una crisis humanitaria en una de las regiones más vulnerables de Colombia.
Más de $10.200 millones ya fueron recuperados
Con el reciente giro a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, la recuperación total asciende a más de $10.200 millones, una cifra que representa un avance significativo, pero que aún está lejos de completar el monto apropiado ilegalmente.

Carlos Carillo es el actual director de la Ungrd. Colprensa
Alrededor de $4.000 millones continúan sin ser recuperados, por lo que la Ungrd interpuso una demanda ante la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema para lograr la restitución total de los recursos comprometidos. La acción judicial busca que los responsables, tanto funcionarios como contratistas y terceros vinculados, respondan por el daño patrimonial causado.
El caso, que sacudió al país y generó una crisis institucional en la Ungrd, se convirtió en ejemplo de cómo la corrupción puede afectar de manera directa a poblaciones que dependen de la acción del Estado para acceder a servicios básicos como el agua potable.
Un desfalco que golpeó a La Guajira
La compra de los carrotanques fue presentada inicialmente como una solución rápida para atender la emergencia por falta de agua en varios municipios guajiros. Sin embargo, bajo la fachada de una operación humanitaria, se camufló un esquema de sobrecostos que disparó el precio real de los vehículos, generando ganancias ilícitas para quienes participaron en el entramado.
Los carrotanques, cuyo costo real no se ajustaba al valor pagado, nunca lograron mitigar las necesidades del territorio pues no se pudieron usar por las condiciones del terreno. Tampoco tenían la documentación completa para operar. El escándalo terminó en renuncias, investigaciones disciplinarias y procesos penales, además de una fuerte crítica ciudadana sobre la gestión de los recursos públicos.
La Fiscalía sigue rastreando bienes y recursos
Aunque los $7.700 millones entregados recientemente representan un avance, la Fiscalía mantiene activos los procesos de extinción de dominio, seguimiento financiero y rastreo de cuentas con el fin de recuperar la totalidad del desfalco.
La entidad ha señalado que los recursos fueron localizados en cuentas bancarias, bienes muebles e inmuebles, así como en movimientos financieros que permitieron establecer la ruta del dinero apropiado.
Los investigadores esperan que los procesos judiciales permitan no solo desmantelar por completo la red involucrada en el fraude, sino también esclarecer posibles responsabilidades adicionales dentro de la cadena contractual que facilitó los sobrecostos.
