Estas son las obras que tendrán en ‘trancón’ por 5 años a la autopista Norte: paciencia bogotanos
Este martes, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, oficializó el comienzo de la ampliación de una de las vías más importantes de la capital.

Prepárense bogotanos: uno de los corredores más transitados de Bogotá entra en obra y el impacto se va a sentir. La ampliación de la autopista Norte, en el marco del proyecto Accesos Norte Fase II, ya tiene acta de inicio firmada entre la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la interventoría AFA y la concesión Ruta Bogotá Norte. El objetivo es mejorar la movilidad hacia la Sabana, pero el camino no será corto: se estima que las intervenciones se extiendan por cerca de cinco años.
El primer frente de obra se concentrará en el tramo entre las calles 191 y 245, donde arrancan las Unidades Funcionales 1 a 5. Este punto es crítico porque conecta a Bogotá con municipios del norte de Cundinamarca, por lo que cualquier intervención tendrá efectos directos en el tráfico diario.
¿Y qué se va a hacer exactamente? La obra incluye la construcción de dos nuevos carriles mixtos por sentido, además de un carril exclusivo para TransMilenio entre las calles 191 y 235. A esto se suma la adecuación de los carriles actuales, carriles de adelantamiento para el sistema de transporte masivo en estaciones proyectadas, y nueva infraestructura para peatones y ciclistas, con andenes y ciclorrutas a ambos lados de la vía.
También están contemplados retornos a desnivel en puntos clave como las calles 235 y 242, así como estudios y diseños para una futura intersección en la calle 201. En total, el proyecto tendrá una longitud cercana a los 18 kilómetros.
Bogotá llevaba años esperando esta obra y hoy por fin arranca: destrabar la Autopista Norte es avanzar en la conectividad con la región.
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
Eso sí, no todo puede arrancar de inmediato. Las obras en zonas ambientalmente sensibles, especialmente cerca de los humedales Torca y Guaymaral, dependerán del cumplimiento de las condiciones impuestas por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Es decir, habrá avances progresivos, pero con restricciones claras en estas áreas.
Desde la ANI aseguran que el desarrollo del proyecto respetará las exigencias ambientales y la protección de ecosistemas estratégicos. Sin embargo, en la práctica, los usuarios de esta vía deberán armarse de paciencia: la promesa es descongestionar a futuro, pero en el corto plazo lo que viene es más trancón.
Al final, la apuesta es ambiciosa: mejorar la conectividad regional y facilitar el acceso a Bogotá. Pero mientras eso pasa, la Autonorte se convertirá en un punto neurálgico de obras… y de tráfico pesado.
El proyecto 5G Accesos Norte Fase II mejorará la movilidad y descongestionará el tránsito de vehículos que circulan entre Bogotá y algunos municipios de Cundinamarca, entre ellos, Chía, Sopó, Tocancipá, Zipaquirá y Cajicá. Además, facilita la conectividad con el departamento de Boyacá, los santanderes y, en general, con el norte del país.
