Inicio / Opinión

Colombia: avanza, pero congelada en el tiempo

En todos estos textos, documentos y libros, me concentré en repasar las tesis de los expertos en violencia y paz de los 2000.

Carolina Fierro Valbuena
Carolina Fierro ValbuenaPolitóloga con maestría en Gobierno y consultora.
01 DIC 2025 - 21:44Actualizado: 02 DIC 2025 - 03:02

Compartirwhatsappfacebookxlinkedin
whatsappÚnete a nuestro canal

Hace poco hice una limpieza profunda de mi biblioteca, con ocasión de una mudanza familiar. Llegaron a mi casa varias cajas llenas de libros y documentos, que estuvieron guardados en una bodega por más de 15 años. Dentro de muchas novelas, recortes de periódicos, cuadernos y documentos, me llamó la atención la gran cantidad de libros que encontré dedicados a la paz y a la solución del conflicto armado en Colombia. Encontré una gran carpeta de más de 400 páginas, con las posiciones escritas de los grandes violentólogos y pazólogos de la primera década del siglo. Leí algunos apartes sobre conflicto armado, seguridad y paz. Repasé libros compilados por profesores expertos de la Universidad de los Andes, de la Universidad Nacional, libros del gran Malcom Deas y documentos de consultorías sobre el tema de 'moda' del momento: la paz.

En todos estos textos, documentos y libros, me concentré en repasar las tesis de los expertos en violencia y paz de los 2000. Han pasado 25 años y parece que lo escrito en esa época, fuera para la situación de hoy. Las recomendaciones, los escenarios posibles, observaciones y advertencias de lo que debía hacer el estado colombiano frente al conflicto armado encajan a la situación de actual del país. Muy pocos factores se han modificado.

Todo lo contrario, cifras como la producción de cocaína han aumentado: de acuerdo con el Informe Mundial sobre las Drogas publicado en junio de 2025 por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la producción global del alcaloide, con datos hasta 2023, alcanzó un máximo histórico de 3.708 toneladas mientras el país concentra el 67 % de los cultivos mundiales de hoja de coca y vio un aumento del 53 % en el producto.

La situación de orden público y seguridad se deteriora en las zonas de larga historia de conflicto como el Catatumbo, Cauca, Chocó, Norte de Santander, Arauca, entre otros. El presidente de la Corte Constitucional, Jorge Enrique Ibáñez, afirmó hace unos días que “en medio del problema estructural de orden público interno y en consecuencia de ausencia de paz, convivencia y tranquilidad, entre 2022 y 2024, Colombia enfrenta un aumento de más de 30 % en presencia de grupos armados de toda clase, con tendencia a incrementarse dramáticamente”.

La situación de orden público y seguridad se deteriora en las zonas de larga historia de conflicto como el Catatumbo, Cauca, Chocó, Norte de Santander, Arauca, entre otros.

A la compleja situación para miles de familias en regiones azotadas por la violencia, se sumó el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. Un asesinato absolutamente incomprensible y doloroso que revivió en muchos la violencia política de finales de los 90 y la sensación de que “volvimos al pasado”. ¿O será que de ese pasado violento, mafioso e inseguro no nos hemos movido? De qué sirvió la producción intelectual de universidades, consultores, expertos, profesores y políticos que en tantas décadas analizaron y produjeron miles de recomendaciones para dar fin al conflicto armado en Colombia.

¿Hasta dónde las 10 curules, producto de la firma del proceso de paz liderado por el Nobel de Paz, Juan Manuel Santos, contribuyeron a un verdadero avance en la superación de la violencia en Colombia? ¿Por qué Colombia no progresa hacia una auténtica construcción de una sociedad próspera para todos en la que se concentren los esfuerzos en la superación de la pobreza, en la educación de calidad, en el aprovechamiento de las nuevas tecnologías, en la superación de los problemas en el sistema de salud entre tantos temas por resolver?

¿Por qué Colombia no progresa hacia una auténtica construcción de una sociedad próspera para todos en la que se concentren los esfuerzos en la superación de la pobreza, en la educación de calidad...?

Seguimos hablando, analizando y viviendo las consecuencias de la llamada paz total del gobierno actual, la cual si ya no fracasó, ha tenido nulos resultados. No retrocedemos, porque para retroceder hay que moverse y avanzar. Pareciera que no nos movimos, que pasaron 25 años en los que se aplicó una política de seguridad democrática, la firma de un acuerdo de paz, una pandemia y la llegada del primer presidente de izquierda a Colombia y seguimos en la misma situación o en algunos aspectos, mucho peor que la realidad del 2025. ¿Fallaron los politólogos, violentólogos y pazólogos? Fallaron los 5 gobiernos de este primer cuarto de siglo, o fallamos todos como sociedad al no poder entregar un país diferente a los bebés nacidos en el año 2000, quienes hoy ya tienen 25 años.

Vale la pena reflexionar sobre los verdaderos caminos y estrategias culturales, sociales, políticas, sociológicas y antropológicas que podemos implementar para que los próximos 25 años sean de un verdadero y próspero avance en la sociedad. Pero, sobre todo, para que no se escriba un libro más sobre la paz, la violencia, la seguridad o el conflicto, si no sean otros temas los que llamen la atención y ya se dé por fin y de manera definitiva la terminación de los dolorosos temas de la guerra en Colombia.

Copyright © – Minuto60 – 2026

metricool pixel