Donald Trump estalla contra el juez que frenó su intento de renombrar el Centro Kennedy
El presidente criticó duramente la decisión judicial que le impide modificar el nombre de uno de los centros culturales más emblemáticos de EE. UU.

Donald Trump sufrió un nuevo revés luego de que un juez le ordenara retirar en un plazo de dos semanas su nombre de la fachada del Centro para las Artes Escénicas John F. Kennedy.
"El Tribunal ha concluido que la junta excedió sus facultades legales al cambiar unilateralmente el nombre del Kennedy Center para ponerle el del presidente Donald Trump", señala el juez Cooper en una extensa sentencia de 94 páginas.
El juez Christopher R. Cooper del Tribunal Federal de Distrito de Washington ha dictado un segundo fallo en el que ha ordenado que paralice las obras de renovación que iban a mantener el centro cerrado y sin programación durante dos años.
El juez atendió la reclamación presentada por la congresista demócrata Joyce Beatty (Ohio), quien presentó una demanda ante sede judicial en la que reclamaba medidas cautelares para impedir el cierre temporal de la institución.

Centro para las Artes Escénicas John F. Kennedy., ubicado en Washington. Crédito: AFP.
¿Qué respondió Donald Trump?
Ante esta decisión, el mandatario estadounidense arremetió el sábado contra el juez que bloqueó su remodelación del Centro Kennedy, y lo calificó de "un odiador anti-Trump".
Además, pronosticó que el principal centro de artes escénicas del país, que él quería cerrar para una renovación de dos años, "pronto estará cerrado, probablemente para no volver a abrir nunca".
Visiblemente molesto por su más reciente revés legal, Trump vinculó el fallo de Cooper con derrotas anteriores, incluida la decisión de la Corte Suprema de declarar ilegales sus aranceles.
Sin aportar pruebas, el jefe de Estado sugirió que la esposa de Cooper, la abogada Amy Jeffress, estuvo detrás del fallo. Señaló que la jurista, socia del bufete Hecker Fink, es una exfiscal federal que se desempeñó como asesora del secretario de Justicia Eric Holder durante la administración del presidente demócrata Barack Obama.
Finalmente, sostuvo que el Centro Kennedy, nombrado en honor del asesinado presidente demócrata e inaugurado en 1971, estaba "oxidado, podrido y plagado de ratas e insectos", y que el "nuevo edificio habría sido incomparable".
