Inicio / Mundo

El informe que Petro lleva bajo el brazo a su reunión con Trump: las 1.000 toneladas incautadas

Petro se reúne con Trump en Washington con un informe de incautaciones récord, en medio de dudas técnicas, presión antidrogas y tensión diplomática.

El informe que Petro lleva bajo el brazo a su reunión con Trump: las 1.000 toneladas incautadas
A través de una llamada telefónica, Petro acordó la reunión con Trump. - Crédito: Colprensa | AFP

La Casa Blanca volverá a ser escenario de una reunión cargada de tensión. El presidente colombiano, Gustavo Petro, llegará a Washington para encontrarse con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un momento en el que la relación bilateral atraviesa uno de sus episodios más complejos en décadas.

El telón de fondo es conocido: el narcotráfico, la política antidrogas y la amenaza, siempre latente, de “ataques terrestres” contra el narcotráfico que podría redefinir la cooperación entre ambos países.

Para Petro, el encuentro no es solo una cita diplomática más; es una oportunidad para bajar el tono de la confrontación, recomponer canales de diálogo y, sobre todo, defender su gestión frente a las duras críticas que han llegado desde Washington.

Como es sabido, Trump ha insistido en que Colombia no ha hecho lo suficiente para frenar la producción de cocaína, mientras que el mandatario colombiano sostiene que su gobierno ha logrado resultados históricos, aunque bajo una lógica distinta a la de administraciones anteriores.

En ese contexto, Petro llegará a la Casa Blanca con un documento bajo el brazo que busca ser su principal carta política: un informe detallado sobre las incautaciones de droga durante su mandato, con especial énfasis en las cifras acumuladas y en los resultados de 2025.

La estrategia es clara: demostrar con números que Colombia sí ha cumplido y que, incluso, ha superado registros de gobiernos anteriores, aunque el debate esté lejos de cerrarse.

(Vea también: Trump revela arma secreta que deshabilitó la defensa de Venezuela en captura de Maduro)

Las cifras sobre la mesa: incautaciones como argumento central

El corazón del informe que Petro presentará a Trump está compuesto por datos oficiales del Ministerio de Defensa, la Policía Nacional, la Armada y otras agencias de seguridad. Según esas cifras, entre agosto de 2022 y finales de 2025, Colombia habría superado el umbral de las 1.000 toneladas de droga incautadas, principalmente cocaína, una cifra que el Gobierno califica como “sin precedentes”.

Solo en 2025, de acuerdo con balances preliminares divulgados por el Ministerio de Defensa, las incautaciones rondaron las 800 a 900 toneladas, consolidando ese año como uno de los más altos en decomisos de la historia reciente del país.

Petro ha insistido en que estos resultados no son anecdóticos ni aislados, sino la consecuencia de una estrategia que prioriza la inteligencia, el control de rutas marítimas y la cooperación internacional, especialmente en el Caribe y el Pacífico.

Además, el presidente ha señalado en distintas intervenciones públicas que las cifras están certificadas por entidades oficiales y que incluyen operaciones conjuntas con otros países, en las que Colombia habría tenido un papel clave a través de información de inteligencia.

Así, para el Gobierno, ese detalle no resta valor a los resultados; por el contrario, refuerza la idea de que el país sigue siendo un socio activo en la lucha contra el narcotráfico a nivel global.

En el informe también se destacan otros indicadores: el número de laboratorios destruidos, las toneladas de insumos químicos incautados y el impacto de las operaciones navales en rutas estratégicas hacia Centroamérica y Estados Unidos.

El mensaje que Petro quiere transmitir es que, aunque su política ha reducido la erradicación forzada, la presión sobre las organizaciones criminales no ha disminuido, sino que se ha transformado.

Esta narrativa busca contrarrestar uno de los principales argumentos de Trump: que el aumento de los cultivos ilícitos sería una prueba del fracaso colombiano. Para Bogotá, las incautaciones récord muestran que el Estado sigue golpeando el negocio, incluso si la dinámica de producción y consumo continúa siendo un desafío estructural.

(Le puede interesar: Temas que se tratarán en el encuentro entre Donald Trump y Gustavo Petro: ¿qué se definirá?)

Entre los números y las dudas: el escepticismo de los analistas y la ofensiva de Trump

Sin embargo, las cifras que Petro llevará a Washington no están exentas de controversia. Analistas independientes, centros de investigación y algunos medios internacionales han advertido que no todas las incautaciones pueden atribuirse de manera directa a la acción del Estado colombiano en su territorio.

En varios casos, se trata de decomisos realizados en aguas internacionales o en países vecinos, con apoyo de inteligencia proveniente de Colombia y, para estos expertos, el problema no es solo metodológico, sino político.

Ellos señalan que las incautaciones, aunque relevantes, no necesariamente reflejan una reducción efectiva del narcotráfico si la producción potencial de cocaína sigue creciendo y, desde esta óptica, los decomisos récord podrían coexistir con un mercado igualmente fuerte, alimentado por una demanda internacional que no cede.

Este es, precisamente, el punto que Trump ha enfatizado. El presidente estadounidense ha hecho del narcotráfico un eje central de su discurso de seguridad, con una mirada particular sobre el Caribe. Su gobierno ha reforzado la presencia naval y aérea en esa región, argumentando que por allí transitan grandes volúmenes de cocaína con destino a Estados Unidos y, en ese contexto, Colombia aparece como un actor clave, pero también como un país bajo sospecha.

Además, la ofensiva de Trump en el Caribe no es solo militar, sino también diplomática. Washington ha dejado claro que espera resultados medibles y una alineación más estricta con su enfoque antidrogas. Es más, ha sido enfático en afirmar que hará ataques terrestres “desde México hasta Bogotá” si es necesario.

Petro, consciente de ese escenario, ha optado por una estrategia dual: defender sus cifras con vehemencia, pero al mismo tiempo plantear un debate más amplio sobre el fracaso histórico de la “guerra contra las drogas”.

En su discurso, las incautaciones son una prueba de compromiso, pero también un argumento para insistir en que el problema no se resuelve solo con decomisos y erradicación, sino con cambios estructurales en el enfoque internacional.

La reunión en la Casa Blanca será, entonces, mucho más que un intercambio de estadísticas; será un choque de visiones sobre cómo enfrentar el narcotráfico en el siglo XXI. Petro apostará por sus números para calmar las aguas y evitar una ruptura mayor; Trump, por su parte, pondrá a prueba la solidez de esos datos frente a su propia agenda de seguridad.

Cargando...
metricool pixel
Reunión Petro-Trump | El informe con el que Colombia busca convencer a EE. UU. | Minuto60