Los riesgos reales del regreso de Orión: “Se está sobrestimando lo que puede pasar”
El periodista y conocedor del tema Mario Villalobos habló con Minuto60 de lo que está por ocurrir en unas horas.

El regreso a la Tierra de la cápsula Orión, en el marco del programa Artemis II, vuelve a poner la mirada del mundo sobre uno de los momentos más complejos y riesgosos de cualquier misión espacial: el reingreso. En medio de ese contexto, resurge una pregunta inevitable: ¿qué tan cerca ha estado la humanidad del desastre en su carrera por conquistar la Luna? La respuesta la reconstruye un ambicioso especial audiovisual que revive el episodio más crítico del Apolo 11, el error que casi convierte la mayor hazaña de la historia en una tragedia.
El proyecto, desarrollado bajo el formato “Reportero del Tiempo” por el periodista Mario Villalobos con 25 años de trayectoria, propone una inmersión apoyada en inteligencia artificial para reconstruir los momentos que no quedaron en la versión oficial. Más allá del relato épico, la pieza pone el foco en los segundos donde todo pudo salir mal, especialmente durante el descenso del módulo lunar. Allí aparece el punto de quiebre: la alarma 1202, una falla en el computador de navegación que saturó el sistema en plena aproximación a la superficie. Ese minuto, el 12 es importante y clave en esta entrega que les dejamos a continuación.
(Le puede interesar: Estallido sónico será antesala del amerizaje de Orión este viernes y comienzo del fin de Artemis ll).
A pocos metros del suelo lunar, el sistema comenzó a emitir alertas críticas que, en condiciones normales, habrían obligado a abortar la misión. Sin embargo, en cuestión de segundos, la decisión recayó en Neil Armstrong, quien optó por continuar y asumir el control manual de la nave. Ese instante, apenas perceptible para el público en su momento, es presentado en el especial como el verdadero punto de inflexión: un error técnico que dejó la misión al borde del colapso y que dependió exclusivamente de la pericia humana para resolverse.
Detalles del proyecto
El especial profundiza en cómo ese fallo no fue menor ni anecdótico. La sobrecarga del computador se produjo por un exceso de tareas simultáneas, lo que redujo la capacidad de procesamiento en el momento más crítico del descenso. En términos simples, la nave estaba “pensando más de lo que podía manejar”, y cada segundo de duda aumentaba el riesgo de un impacto fatal. La reconstrucción revela que el margen de maniobra fue mínimo y que cualquier decisión distinta habría cambiado la historia.
Ese episodio, que durante años fue tratado como una anécdota técnica, cobra hoy una nueva dimensión a la luz de Artemis. La exploración moderna, aunque cuenta con tecnología mucho más avanzada, sigue enfrentando los mismos principios físicos y los mismos riesgos inherentes. El especial plantea que entender ese error no es un ejercicio de nostalgia, sino una lección vigente sobre los límites de la automatización y la necesidad del factor humano en situaciones extremas.
Así, mientras Orion completa su regreso y confirma los avances de la nueva era espacial, la historia del Apolo 11 vuelve a escena no como un mito intocable, sino como una advertencia. El error que casi termina en tragedia no solo explica la fragilidad de aquella misión, sino que también subraya un mensaje clave: incluso en la exploración más sofisticada, siempre habrá un momento en el que todo dependa de una decisión en segundos.
(También lea: Entrevista | Orión vuelve casa y la humanidad regresa a la Luna para quedarse).
Minuto60 contactó al periodista Mario Villalobos para hablar de lo que será el regreso de la cápsula Orión y todos los escenarios para los que deben estar preparados en el mundo con los astronautas.
Gente en la NASA dice que no hay riesgos con el regreso, ¿por qué dice que es un riesgo bestial?
La gente de la Nasa dice que no hay riesgos, pero creo que están sobrestimando lo que puede pasar. Nadie espera un desastre, por supuesto, que mueran los astronautas, pero creo que la inteligencia humana es suficientemente poderosa, pero nadie pudo haber hecho una prueba de resistencia de ese metal en las condiciones reales que va a enfrentar en la entrada. De hecho, en el Apolo XI fue demasiado extremo y estuvieron a punto de morir cuando estaban entrando, si hubieran desviado un grado la órbita de entrada se hubieran muerto achicharrados.
Entonces, digamos que en la Nasa tiene muchos riesgos calculados, pero no son los que pueden enfrentar, pero no saben ni en qué ángulo ni en qué condiciones están. Es un supuesto, pero ya lo veremos.
¿Cuál sería el top 3 de momentos más detallados que debemos estar atentos en este regreso para identificar si está bien o hay fallos en el regreso?
De acuerdo con lo que pasó en el Apolo, el top-3 de momentos de los que hay que estar pendiente es: uno, cuando entran en la atmósfera y van a soportar el escudo térmico que recubre la cápsula, al igual que pasó con el Apolo 11, está diseñado para soportar temperaturas cercanas a los 2.000 grados Celsius y se espera que Orión entre más o menos a 40.000 kilómetros por hora. El Apolo entró un poquito más despacio, pero entró con materiales del año 69.
El segundo momento top es cuando se produce el llamado blackout, o sea, cuando se rompen las comunicaciones. La entrada a la atmósfera en el Apolo 11 significó que los astronautas quedaran totalmente incomunicados durante algunos minutos. Es la ventana de totalmente silencio, no saben qué va a pasar, no los pueden monitorear, no saben si están vivos o muertos solamente hasta cuando ellos regresen y se comuniquen por radio. En el Apolo 11 sucedió así y es que Neil Armstrong cuando ya vuelven a tener comunicaciones se reporta y entonces en Houston celebran porque el tema les fue bien.
(También lea: Julio Garavito: el sabio colombiano que pasó de la Tierra a la Luna sin viajar).
Y el tercer momento es el amerizaje, porque vienen como si fuera derecho, se tienen que abrir los 11 paracaídas en el caso del Orión, o 12 paracaídas creo que son, en el Apolo eran tres paracaídas, si un solo paracaídas de eso falla se pierde la estabilidad, se pierde el cálculo de bajada y los astronautas plásticamente caen como una plasta al mar que los va a recibir con la misma dureza que lo recibiría el concreto. Se calcula que Orión va a aterrizar a 27 kilómetros por hora sobre el supuesto de que los paracaídas funcionen bien.
En el Apolo, incluso cuando ameriza el Apolo, lo primero que sucede es que se inflan unas bolsas para evitar que la cápsula, que se llamaba Columbia, se diera la vuelta y los astronautas murieran ahogados.
¿Qué me puede hablar del estallido sónico del amerizaje y si hay riesgos?
El estallido sónico va a ser por supuesto impresionante, de muchos decibeles, no podría decir cuáles, pero por eso se hace eso a mar abierto en el Pacífico y por eso hay un portaaviones atento a recogerlos y una misión de rescate. En el Apolo era el USS Hornet, que era un portaaviones muy moderno para la época, los recogen en un helicóptero y los llevan a una cuarentena porque había el rumor de que Aldrin, Edwin Aldrin o Buzz Aldrin como le decían, como Buzz Lightyear, Buzz Aldrin traía unas esporas de la luna y había un mito en torno a todo esto. Digamos que para el caso del Orión eso ya se va a superar, pues porque digamos que ya tienen certeza de que no vienen contaminados con nada.
¿Por qué y cómo nace su proyecto de ‘Reportero del Tiempo’?
Reportero del Tiempo es un proyecto que nace a partir de mi experiencia de 35 años como reportero y siempre me quedé con una frustración, digamos entre comillas, de que yo no podía contar lo que hubiera querido contar porque no podía haber cubierto cosas que hubiera querido cubrir, como el alunizaje, como el asesinato de Kennedy, como la muerte de Jerome, como, bueno, mil cosas que pasaron en la historia y lo que hace el proyecto Reportero del Tiempo es periodismo imposible pero creíble y es que yo estoy adentro de las noticias, cubriéndolas con tecnología moderna, es decir, estoy, por ejemplo, en el Apollo 11, adentro del módulo, en el asesinato de Kennedy, estaré grabando el asesinato de Kennedy con drones, con Mars Insta360, con tecnología imposible para 1963 y lo que quiero que la gente entienda es los alcances y el poder que tiene la inteligencia artificial. El proyecto es hecho 100% por inteligencia artificial a excepción de la voz, que es mi voz original.
