La inundación que ya había golpeado al Puerto de Gyirong en 2025: ¿un aviso de la avalancha de 2026?
En julio del año pasado, una inundación destruyó el Puente de la Amistad, la conexión más importante entre Nepal y China en ese entonces.

El Puerto de Gyirong, uno de los principales pasos fronterizos entre China y Nepal, volvió a quedar en el centro de una tragedia en el Himalaya. Este 26 de agosto, una gigantesca riada arrasó comunidades e infraestructura a ambos lados de la frontera, después de que una masa de hielo, roca y sedimentos descendiera desde las montañas y alcanzara el cauce del río.
El desastre dejó al menos 157 muertos en Nepal y tres en el Tíbet, además de cientos de desaparecidos. En territorio nepalí, la fuerza del agua destruyó 19 puentes y cerca de 40 kilómetros de carreteras, mientras que en el condado tibetano de Gyirong el alud golpeó directamente el puerto fronterizo y dejó vías, comunicaciones y suministro eléctrico afectados.
A massive mudslide struck Gyirong Port on the China-Nepal border, with CCTV footage showing a wall of debris slamming through the crossing in seconds, tossing vehicles and buses.
— Clash Report (@clashreport) August 26, 2026
Nepal reports at least 8-16 dead with hundreds of travelers listed as missing, including 291… pic.twitter.com/ZXfDIUaGsC
Pero la tragedia de este miércoles tiene un antecedente que hace todavía más particular la historia. En julio de 2025, el mismo corredor fronterizo ya había sido golpeado por una inundación de origen glaciar que destruyó el puente que comunicaba Nepal con China y dejó paralizado durante meses el tránsito comercial.
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El desastre de 2025: cuando un lago glaciar desató la tragedia
El 8 de julio de 2025, una inundación súbita descendió por el río Bhote Koshi y golpeó el distrito nepalí de Rasuwa, en la frontera con China. La corriente arrasó el conocido Puente de la Amistad, una de las conexiones fundamentales entre Nepal y el Tíbet, además de afectar carreteras, viviendas, vehículos e infraestructura comercial. El balance terminó siendo de al menos 11 muertos y 18 desaparecidos en Nepal, según autoridades locales.
Al comienzo, el fenómeno podía parecer una de las habituales inundaciones que afectan a la región durante el monzón. Sin embargo, los análisis realizados posteriormente por el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) encontraron un origen mucho más arriba en la cordillera.
La inundación había sido provocada por el drenaje repentino de un lago supraglaciar en el glaciar Purepu, en territorio tibetano. El agua descendió por el sistema fluvial y alcanzó las poblaciones y la infraestructura ubicadas aguas abajo, en Nepal.

Puerto de Gyirong antes de la avalancha que lo arrasó este 26 de agosto. Wiki Commons
El episodio dejó una señal especialmente importante. Los registros satelitales mostraron que aquel lago glaciar no se había formado de manera repentina. ICIMOD documentó que había aparecido y se había drenado anteriormente, en 2023, y que volvió a crecer desde finales de 2024 hasta alcanzar un tamaño considerable en junio de 2025, pocas semanas antes de la inundación.
La destrucción también tuvo consecuencias económicas. El puente fronterizo desapareció y el corredor comercial quedó interrumpido durante meses. La emergencia afectó además proyectos hidroeléctricos y otras infraestructuras esenciales para la región.
El golpe fue tan fuerte que Nepal y China tuvieron que trabajar en la reconstrucción de la conexión fronteriza. Finalmente, el Puerto de Gyirong reanudó sus operaciones de despacho de aduanas y pasajeros el 1 de enero de 2026, después de aproximadamente seis meses de interrupción. Para recuperar el tránsito se construyó incluso un puente provisional de acero.
(No se pierda: Nepal revive el fantasma de Armero: avalancha que arrasó y dejó cientos de muertos y desaparecidos)
Un año después, el mismo corredor vuelve a quedar bajo el agua
En julio de 2025, un fenómeno relacionado con un lago glaciar provocó una inundación que destruyó infraestructura en el corredor de Rasuwa-Gyirong. En enero de 2026, el paso volvió a funcionar. Y este 26 de agosto, apenas ocho meses después de la reapertura, una nueva catástrofe volvió a golpear la misma zona.
Esta vez, las primeras investigaciones apuntan a un mecanismo diferente. Imágenes satelitales analizadas por expertos muestran el colapso de la parte inferior de un glaciar situado a unos 5.200 metros de altura. La masa de hielo y roca habría caído aproximadamente 1.200 metros hasta el valle, generando una enorme avalancha que alcanzó el río y desencadenó la posterior riada.
En 2025, un lago glaciar se vació y desencadenó la inundación. En 2026, el colapso de un glaciar habría generado una avalancha de hielo y roca que terminó convirtiéndose en una riada. Dos mecanismos distintos, pero con una característica común: el peligro comenzó en las montañas y alcanzó en cuestión de minutos a las poblaciones y las infraestructuras de la frontera.
A massive landslide occurred on the border between China and Nepal.
— 𝕊𝕡𝕣𝕚𝕟𝕥𝕖𝕣 𝕻𝕣𝕖𝕤𝕤 (@SprinterPress) August 26, 2026
Xi Jinping ordered the launch of a rescue operation and the evacuation of residents from dangerous areas. Road traffic across the border crossing has been suspended in Gyirong County, Shigatse Prefecture, and… pic.twitter.com/1bAzXlIFTj
Gyirong, un antiguo corredor comercial convertido en puerto internacional
La importancia de Gyirong tampoco comenzó con las carreteras modernas. La zona ha sido durante siglos una ruta de intercambio entre el Tíbet y Nepal, ubicada en uno de los corredores naturales que atraviesan el Himalaya.
Con el paso del tiempo, aquella ruta comercial se convirtió en un punto fronterizo formal. En 1961, Gyirong recibió la aprobación para operar como puerto, y posteriormente fue elevado a puerto terrestre nacional de segunda categoría en 1972 y a primera categoría en 1987.
Su importancia creció todavía más en el siglo XXI. El corredor de Gyirong se consolidó como una alternativa estratégica para el comercio entre China y Nepal y, en 2017, fue designado como puerto internacional, lo que permitió el acceso de ciudadanos de terceros países, además de chinos y nepalíes.
