EE. UU. interceptó un tercer buque petrolero cerca de las costas de Venezuela
Un nuevo petrolero fue incautado por Estados Unidos cerca de Venezuela, marcando la tercera operación de este tipo y la segunda en el fin de semana.

Estados Unidos interceptó este domingo 21 de diciembre un tercer buque en aguas internacionales cercanas a la costa de Venezuela, en una nueva acción que intensifica su estrategia para frenar el comercio de crudo sancionado procedente del país sudamericano. La operación fue confirmada por funcionarios estadounidenses.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han revelado el nombre ni la ubicación exacta del buque detenido en esta última operación. Sin embargo, información citada por Bloomberg indica que se trataría del petrolero Bella 1, de bandera panameña, que habría sido sancionado por Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el régimen de Irán.
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La Guardia Costera de EE. UU. participa en la intercepción de un petrolero en el Caribe. AFP
Respuesta del régimen venezolano
Desde Caracas, el presidente Nicolás Maduro se refirió de manera general a la situación a través de un mensaje difundido en su canal de Telegram, aunque evitó mencionar directamente las incautaciones realizadas durante el fin de semana. En su declaración, el mandatario afirmó que Venezuela “lleva 25 semanas denunciando, enfrentando y derrotando una campaña de agresión”, que según dijo incluye terrorismo psicológico y el asalto de petroleros por parte de “corsarios”.
Maduro agregó que su gobierno está “preparado para acelerar la marcha de la revolución profunda”, en referencia al proyecto político del chavismo, y aseguró que el país no cederá ante la presión internacional.
Bloqueo anunciado por Trump
Las incautaciones se producen pocos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un “bloqueo total” contra los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela. La medida busca reforzar la presión económica sobre el régimen de Maduro y limitar sus fuentes de financiamiento internacional.
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Imagen referencial del buque Centuries, interceptado por la Guardia Costera de EE. UU. el 20 de diciembre de 2025. Captura de panatalla
Incautaciones previas
El sábado, Estados Unidos interceptó un segundo buque frente a las costas venezolanas. Según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, la Guardia Costera, con apoyo del Departamento de Defensa, realizó la operación antes del amanecer del 20 de diciembre.
Noem publicó un video en redes sociales donde se observa un helicóptero sobrevolando un gran petrolero en alta mar y aseguró que Washington seguirá persiguiendo el comercio ilícito de crudo sancionado.
El régimen venezolano condenó la incautación, calificándola como un acto de “robo y secuestro”, y denunció la supuesta “desaparición forzada” de la tripulación. La vicepresidenta Delcy Rodríguez advirtió que los responsables enfrentarán acciones judiciales.
Versión de Washington
El Departamento de Seguridad Nacional identificó ese buque como el Centuries, de propiedad china y con bandera de Panamá, que habría cargado 1,8 millones de barriles de petróleo en un puerto venezolano antes de ser escoltado fuera de la zona económica exclusiva del país.
Aunque una revisión independiente señaló que el Centuries no figura en la lista oficial de buques sancionados, la Casa Blanca sostuvo que transportaba crudo sancionado de PDVSA y lo vinculó a la llamada “flota en la sombra” venezolana.

Nicolás Maduro y Donald Trump, figuras centrales de la tensión entre Venezuela y Estados Unidos. Redes sociales
Despliegue militar en el Caribe
Estas operaciones forman parte de una estrategia más amplia de Washington, que ha incrementado su presencia militar en el Caribe. Actualmente, el despliegue incluye 11 buques de guerra, entre ellos un portaaviones, un buque de asalto anfibio, dos buques de transporte anfibio, dos cruceros y cinco destructores.
Además, desde septiembre, el Ejército estadounidense ha realizado ataques aéreos contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental, con un saldo de más de 100 muertos, según cifras no confirmadas por fuentes independientes.
Advertencias de Caracas
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, denunció en un acto transmitido por la televisión estatal una campaña de “mentira, manipulación, intervencionismo, amenaza militar y guerra psicológica”, y aseguró que estas acciones no intimidarán al país.
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Mientras Washington defiende la legalidad de sus operaciones como parte de la lucha contra el narcotráfico y el financiamiento ilícito, Caracas sostiene que se trata de una ofensiva para derrocar a Maduro y apropiarse del petróleo venezolano, calificando las interceptaciones como actos de “piratería naval”. El gobierno venezolano reiteró que tomará medidas legales y que no permitirá que estas acciones queden sin respuesta.
