¿Qué significa que Nicolás Maduro se haya acogido al convenio de Ginebra?
Durante su juicio en la ciudad de Nueva York, el venezolano se declaró inocente e invocó el tratado internacional.

En la mañana de este lunes 5 de enero empezó en Nueva York el juicio contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, acusados de varios delitos en Estados Unidos, entre ellos el de narcotráfico.
Durante los primeros minutos, el líder del régimen chavista le dijo al juez Alvin Hellerstein que se considera inocente, que es el presidente de la República Bolivariana de Venezuela y que se acoge al convenio de Ginebra, que existe desde 1898 con varias actualizaciones.
Las implicaciones para el caso Maduro
Nicolás Maduro se refiere al Cuarto Convenio de Ginebra, firmado por los miembros de la Organización para las Naciones Unidas (ONU), que se acogió en 1949 tras la Segunda Guerra Mundial, para asegurar la seguridad y dignidad de los prisioneros de guerra.
De acuerdo con la Oficina para los Derechos Humanos de la ONU, este convenio acoge a quienes hayan sido capturados durante una guerra tanto por pertenecer a las fuerzas armadas como por habitar el país ocupado en medio de un conflicto.
En ese sentido, el primer paso será la verificación de su estatus como prisionero de guerra ya que no fue detenido durante una guerra en su país, sino capturado y extraído por militares estadounidenses en una operación que tenía como objetivo, justamente, su captura.
Si se acepta su condición de prisionero de guerra, Nicolás Maduro tiene derecho a que Estados Unidos nombre a otro país o incluso a la Cruz Roja para garantizar la protección de sus derechos y dignidad, “especialmente contra todo acto de violencia o de intimidación, contra los insultos y la curiosidad pública”, dice el convenio.
Además, esta condición obliga a Estados Unidos a otorgarle acceso gratuito y de calidad a atención en salud según sus necesidades, un punto clave ya que Maduro aseguró estar herido en una pierna tras su captura y durante el juicio su abogado, Barry Pollack, pidió atención médica para su defendido.
El convenio firmado tanto por Venezuela como por Estados Unidos también indica que los prisioneros de guerra deben ser tratados con equidad e imparcialidad si hay un juicio en su contra, y que no podrán ser objeto de represalias por sus actos.
