La Victoria, Caldas, despide a Óscar Marín, el fotógrafo que acompañó a Yeison Jiménez
Recuerdos, anécdotas y mensajes de gratitud marcaron la despedida de quien trabajó en silencio detrás de los escenarios.

En el municipio de La Victoria, al oriente de Caldas, se llevó a cabo un sentido homenaje a Óscar Marín, asistente personal y fotógrafo del cantante Yeison Jiménez, quien falleció en el accidente aéreo ocurrido el pasado 10 de enero en Paipa, Boyacá. La despedida reunió a familiares, amigos y personas cercanas que lo recordaron como un hombre sencillo, trabajador y profundamente humano.
La ceremonia religiosa se realizó en la iglesia Nuestra Señora del Carmen y fue transmitida a través de la emisora Ritmo 90.1 FM, permitiendo que personas de distintas regiones siguieran el último adiós a quien muchos consideraban el alma silenciosa detrás del artista caldense. Durante la misa, los asistentes coincidieron en resaltar la cercanía, el compromiso y la lealtad que caracterizaban a Marín en su vida personal y profesional.
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Óscar Marín acompañó a Yeison Jiménez dentro y fuera de los escenarios. Redes sociales
Un adiós en su tierra natal
Óscar Marín tenía 36 años y había nacido en La Victoria, municipio que siempre mencionó con orgullo. Según La Patria, quienes lo conocieron desde niño lo recuerdan como una persona humilde, trabajadora y con constantes ganas de salir adelante. Para muchos, su frase habitual “hola mi viejo querido, ¿qué hay que hacer?” quedó como sello de su forma espontánea de relacionarse, casi siempre acompañada de la invitación a “tomarse un cafecito”.
Paula Andrea Chaparro, quien lo conoció desde hacía cinco años, recordó su apoyo incondicional en momentos difíciles. “Era una excelente persona, siempre estuvo pendiente cuando mi hermana enfermó. Tenía una calidad humana enorme”, expresó en declaraciones recogidas por el medio citado. Como ella, decenas de personas destacaron su sensibilidad y su disposición permanente para ayudar.
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El hombre detrás del artista
Paralelo a su labor junto a Yeison Jiménez, Marín impulsaba la carrera del artista tolimense Gerson Palacio, de quien era mánager. Según relató el propio Palacio, Óscar soñaba con que el 2026 fuera el año de consolidación musical, con proyectos como Sin reconciliación y Llora Corazón.
“Era un trabajador incansable, visionario, honesto. Nunca buscó brillar por sí mismo; su mayor satisfacción era ver crecer a los demás”, recordó Palacio, en declaraciones recogidas por el diario La Patria. Añadió que Marín se destacaba por su discreción, su elegancia y su disciplina, incluso dejando de consumir licor hacía varios años para enfocarse en su trabajo.
Productores y colegas del medio musical coincidieron en que Óscar era una pieza clave detrás de bambalinas. Willy Méndez, productor musical, relató que su rutina era exigente y constante. “Siempre estaba corriendo, organizando agendas, cuidando cada detalle. Vivía para ayudar a cumplir los sueños del equipo”, afirmó.

Personas que perdieron la vida en el accidente aéreo del 10 de enero de 2026 Fotomontaje Infobae
Sueños, trabajo y legado
Antes de llegar al entorno artístico, Marín se rebuscó desde muy joven. Vendió productos en el colegio, trabajó en San Andresito y comercializó diferentes artículos mientras buscaba una oportunidad. En Bogotá conoció a Yeison Jiménez y, poco a poco, se ganó su confianza hasta convertirse en su asistente personal en 2022, cuando el cantante lo llamó para integrarse definitivamente a su equipo.
Un periodista de Manizales lo definió como un hombre respetuoso, orgulloso de su abuela y de sus raíces en Victoria. Aunque muchos creían que la vida artística era cómoda, Óscar solía decir que era una carrera constante, de hotel en hotel, pendiente de cada movimiento del artista.
Hoy, su ausencia deja un vacío profundo entre quienes compartieron su camino. Sin embargo, su legado permanece en el recuerdo de un hombre que trabajó en silencio, con pasión y entrega, haciendo brillar a los demás sin pedir nada a cambio, como lo destacó La Patria en su reseña sobre el homenaje.
