Jefferson Osorio: De vender muebles y electrodomésticos a representar a Yeison Jiménez
Ezequiel Jiménez describió a Osorio como “muy pilo, muy honesto, muy trabajador y un excelente vendedor”.

En medio del dolor que hoy enluta a la música popular en Colombia, Minuto60 se trasladó hasta Manzanares, municipio ubicado en el oriente del departamento de Caldas, para recoger algunas de las historias que marcaron la vida de quienes hicieron parte del entorno cercano de Yeison Jiménez.
Por recomendación de la comunidad, el equipo llegó a un almacén de muebles y electrodomésticos situado frente al parque principal y en diagonal a la iglesia del municipio. Allí, con la amabilidad que caracteriza a los caldenses, Ezequiel Jiménez recibió a este medio y compartió recuerdos sobre Jefferson Osorio, fallecido mánager de Yeison Jiménez, quien trabajó durante dos años como vendedor en este establecimiento.
Según relató, Osorio se destacó rápidamente por sus habilidades comerciales. “Era muy ‘pilo’ para las ventas, tenía una capacidad impresionante para persuadir. El que entraba al almacén difícilmente se iba sin comprar algo: una estufa, una nevera, un sofá cama o hasta una olla”, recordó. Entre risas, Ezequiel contó una anécdota en la que llegó a corregirlo por exagerar las características de un electrodoméstico, a lo que Jefferson le respondió con franqueza: “Yo tengo que vender”.
Ya se encuentran en Manzanares, Caldas, las cenizas de Jefferson Osorio, mánager personal de Yeison Jiménez, quien falleció en el accidente aéreo ocurrido el pasado 10 de enero.
— Juan Lozano (@RealJuanLozano) January 16, 2026
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Ezequiel Jiménez describió a Osorio como “muy pilo, muy honesto, muy trabajador y un excelente vendedor”. Aunque había salido recientemente del colegio y no contaba con formación técnica, aseguró que demostraba un talento natural y unas ganas evidentes de salir adelante. “Aquí demostró mucho, mucho talento”, expresó.
Entre las anécdotas que más recuerda, mencionó una visita pendiente a un terreno que había adquirido en La Dorada, Caldas, que nunca lograron concretar por las ocupaciones de ambos. “Y no se dio, desgraciadamente no se dio. En vida de él no pude ir”, lamentó.
El propietario del almacén aseguró sentirse orgulloso de haber trabajado con Jefferson Osorio y de haber sido testigo de su crecimiento personal y profesional. “Siempre que venía a Manzanares pasaba a saludar al ‘viejo’, así me decía. Decía: ‘voy a saludar al viejo porque yo lo quiero mucho’. Venía a contarme de sus triunfos, de sus compras, de cómo le iba… y compartíamos bastante cada vez que regresaba”, concluyó, con una sonrisa marcada por la nostalgia.
Para Ezequiel Jiménez, Manzanares, el país y parte del mundo atraviesan hoy un profundo duelo. “Jefferson era un tipo muy sobresaliente. Que Dios nos dé mucha vida y mucha fortaleza, especialmente a su familia. A todos nos llega este momento, y solo le pido al Señor que nos ayude a sobrellevarlo”, expresó conmovido.
A ese sentimiento se sumó Aydé López, quien también conoció a Jefferson desde mucho antes, cuando cursaba el grado décimo y fue novio de su hija. “Le tomé un gran cariño. Era un ser muy especial y muy noble. Mis hijos lo querían muchísimo, como a un hermano mayor. Él siempre nos decía que también nos quería mucho”, recordó.
Manzanares, municipio ubicado en el departamento de Caldas y conocido como la Ciudad Cordial, se ha convertido en epicentro del duelo. La localidad cuenta con una población estimada de 18.780 habitantes, según proyecciones del DANE de 2018, una extensión de 209,7 kilómetros cuadrados y una temperatura promedio de 19 grados centígrados.
