El nuevo Congreso tiene el reto de convertir la igualdad en crecimiento económico
Más de 50 congresistas electos participaron en Bogotá en una cumbre para impulsar una agenda de igualdad y desarrollo económico.

Aunque Colombia cuenta con más de 150 normas orientadas a proteger los derechos de las mujeres, el gran desafío sigue siendo convertir esas leyes en oportunidades reales. Esa fue una de las principales conclusiones de una cumbre que reunió en Bogotá a más de 50 congresistas electos para discutir cómo la igualdad puede convertirse en un motor de crecimiento económico.
La reunión convocó a legisladores de 21 departamentos y de diez partidos y movimientos políticos que harán parte del Congreso entre 2026 y 2030. Durante dos jornadas, los asistentes intercambiaron ideas con representantes de gobiernos departamentales, gremios, la Defensoría del Pueblo, organizaciones sociales y organismos internacionales sobre los retos que enfrenta el país para reducir las brechas entre hombres y mujeres.
El encuentro dejó como mensaje que el nuevo Congreso tendrá la posibilidad de impulsar reformas que no solo fortalezcan la igualdad, sino que también contribuyan al crecimiento económico, la productividad y el desarrollo de las regiones. La participación de 85 mujeres entre los 285 congresistas abre un escenario distinto para que estos temas ganen protagonismo en la agenda legislativa.
¿Por qué la igualdad también es una apuesta para el desarrollo económico?
La cumbre, organizada por ONU Mujeres y la Embajada de Suecia en Colombia, buscó que los nuevos legisladores comprendieran que las políticas de igualdad no solo tienen un componente social, sino también económico.
La participación de las mujeres en el mercado laboral, el acceso a oportunidades y el liderazgo en sectores estratégicos pueden traducirse en mayores niveles de productividad para el país.
Durante el encuentro se recordó que Colombia dispone de un amplio marco jurídico para proteger los derechos de las mujeres, aunque buena parte de esas normas aún no logra reflejarse plenamente en la vida cotidiana.
Por esa razón, una de las principales recomendaciones fue que el próximo Congreso priorice la implementación de esas leyes mediante recursos, seguimiento y nuevas iniciativas legislativas.
La representante de ONU Mujeres en Colombia, María Inés Salamanca Vidak, señaló que el país cuenta con la generación de mujeres más preparada de su historia, pero advirtió que ese talento todavía no se traduce completamente en oportunidades económicas.
Según explicó, el reto consiste en llevar los avances normativos al Plan Nacional de Desarrollo, al Presupuesto General de la Nación y a políticas públicas que generen resultados concretos.
La Embajada de Suecia también destacó el papel que desempeñará el nuevo Congreso durante los próximos cuatro años. Para la cooperación internacional, el Legislativo será un actor determinante para impulsar transformaciones que permitan construir una sociedad más equitativa y competitiva.
Una agenda que busca pasar de las leyes a los resultados
Las mesas de trabajo analizaron el panorama de las iniciativas legislativas existentes y las oportunidades para fortalecer normas relacionadas con la autonomía económica de las mujeres, su participación en sectores productivos, la innovación, la economía del conocimiento y el desarrollo territorial.
En las discusiones también participaron representantes del sector privado, quienes expusieron la importancia de generar condiciones que permitan aumentar la participación femenina en actividades económicas estratégicas. El objetivo es que la igualdad deje de verse únicamente como un asunto social y sea entendida como un factor que puede impulsar el crecimiento del país.
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