Cerca de 400.000 empleos en Colombia están en riesgo: este es el sector que lanzó la alerta
Empresas de vigilancia advirtieron que recientes decisiones regulatorias podrían afectar un sector clave para el país.

El sector de la vigilancia y la seguridad privada en Colombia prendió las alarmas sobre el impacto que podrían tener varias decisiones recientes en la operación de las empresas y en la estabilidad laboral de miles de trabajadores. A través de un comunicado conjunto, los gremios de esta actividad aseguraron que algunas medidas adoptadas en los últimos meses podrían afectar la sostenibilidad de un sector que representa una parte importante del empleo formal del país.
Las organizaciones señalaron que la vigilancia privada genera actualmente cerca de 400.000 empleos, moviliza alrededor de $21 billones al año y aporta el 1,13 % del Producto Interno Bruto (PIB).
Según sus cifras, también representa cerca del 4 % del empleo formal en Colombia, con trabajadores vinculados mediante contratos legales, afiliaciones a seguridad social y demás obligaciones laborales.
Los gremios sostienen que el sector enfrenta dificultades derivadas de decisiones regulatorias y retrasos administrativos que, a su juicio, están afectando tanto a las empresas como a los trabajadores.
¿Por qué el sector de vigilancia habla de 400.000 empleos en riesgo?
La principal preocupación de las empresas está relacionada con la demora en los procesos de acreditación y certificación de personal. De acuerdo con el comunicado, algunos trámites presentan tiempos promedio de respuesta cercanos a los 391 días, mientras que ciertos casos superarían los 1.300 días.
Según los representantes del sector, estas demoras generan dificultades para que los trabajadores puedan ejercer sus funciones dentro de los tiempos previstos por la regulación, situación que también impacta la operación de las compañías.
Los gremios también expresaron reparos frente a recientes cambios relacionados con la estructura tarifaria del sector y con herramientas de cálculo laboral que consideran insuficientemente socializadas y con efectos que podrían generar incertidumbre entre empresarios y empleados.
Desde la perspectiva de las organizaciones, estos factores podrían terminar debilitando la formalidad en una actividad que históricamente ha servido como fuente de empleo para miles de colombianos.
El empleo juvenil y las mujeres figuran entre las principales preocupaciones
El sector destacó que una parte significativa de sus trabajadores pertenece a grupos que suelen enfrentar mayores barreras para acceder al mercado laboral. Entre ellos figuran jóvenes que acceden a su primer empleo formal, personas mayores de 45 años y mujeres, muchas de ellas cabeza de hogar.
Las cifras divulgadas por los gremios indican que más de 55.000 jóvenes entre 18 y 25 años trabajan actualmente en esta actividad. A ellos se suman más de 112.000 personas mayores de 45 años y cerca de 80.000 mujeres vinculadas laboralmente a empresas de vigilancia y seguridad privada.
Las organizaciones consideran que cualquier afectación a la estabilidad del sector podría tener efectos directos sobre estas poblaciones, especialmente en municipios intermedios y zonas rurales donde la vigilancia privada constituye una de las principales fuentes de empleo formal.
Los representantes de la actividad señalaron que el fortalecimiento de la formalidad laboral debe mantenerse como una prioridad para evitar el crecimiento de esquemas informales que operen sin controles, contratos o garantías laborales.
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