Falcao: 36 lesiones en su carrera, 1.480 días por fuera y 259 partidos perdidos
Este es el prontuario de las lesiones que ha sufrido el atacante colombiano. Este sábado volvió a sufrir una nueva.

La carrera de Radamel Falcao García es una de las más brillantes y, al mismo tiempo, una de las más golpeadas por las lesiones en el fútbol contemporáneo. Su historia combina cifras extraordinarias de gol con largos periodos de ausencia que alteraron el curso de su trayectoria. Hablar de la “maldición” de Falcao no es una exageración mediática: es una narrativa que se sostiene con datos, temporadas interrumpidas y torneos perdidos en el momento más alto de su rendimiento.
Este sábado, cuando Radamel Falcao García volvía a la titular de Millonarios, volvió a caer fulminado por una lesión muscular en el posterior de la pierna derecha, lo que lleva a muchos interrogantes en su estado físico.
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— Win Sports (@WinSportsTV) February 14, 2026
Recuento
Falcao comenzó a llamar la atención en River Plate, donde debutó profesionalmente en 2005. Incluso en sus primeros años en Argentina sufrió problemas físicos importantes, incluida una lesión de ligamentos en la rodilla que lo tuvo varios meses fuera cuando aún era juvenil. Aun así, logró consolidarse y cerrar su etapa en Buenos Aires con 45 goles oficiales. Aquellas primeras interrupciones fueron una advertencia temprana: su talento era incuestionable, pero su físico no siempre acompañaba.
El salto definitivo lo dio en el Porto en 2009. Allí vivió una de las etapas más productivas de su carrera. Marcó 72 goles en 87 partidos oficiales y fue pieza clave en la conquista de la Europa League 2010-11, torneo en el que anotó 17 goles, un récord en una sola edición. En Portugal las lesiones no desaparecieron, pero fueron menos determinantes y le permitieron tener continuidad. Su promedio goleador superó los 0,8 goles por partido, cifras propias de un delantero de élite mundial.
En 2011 fichó por el Atlético de Madrid y alcanzó una dimensión superior. Entre 2011 y 2013 convirtió 70 goles en 91 partidos oficiales. En la Liga 2012-13 anotó 28 tantos y fue el máximo referente ofensivo del equipo. Sin embargo, esa explosión tuvo un límite abrupto.
El comienzo de los problemas
En enero de 2014, ya como jugador del Monaco, sufrió la lesión que marcaría un antes y un después: rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda en un partido de Copa de Francia. Hasta ese momento llevaba 9 goles en 17 encuentros con el club francés y mantenía un promedio alto. La lesión lo obligó a pasar por el quirófano y lo dejó aproximadamente seis meses fuera de competencia, lo suficiente para perderse el Mundial de Brasil 2014 con la selección Colombia, el torneo más importante de su generación.
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Esa ruptura de ligamento no solo le quitó un Mundial; también cambió su perfil físico. Antes de 2014, Falcao era explosivo en los primeros metros y dominante en el salto. Después, aunque mantuvo su olfato goleador, perdió parte de esa potencia. Su regreso coincidió con cesiones al Manchester United en la temporada 2014-15 y al Chelsea FC en 2015-16. En Inglaterra las lesiones musculares se volvieron frecuentes: problemas en el muslo, sobrecargas y molestias en la cadera limitaron su continuidad. En el United disputó apenas 29 partidos oficiales y marcó 4 goles; en el Chelsea jugó 12 encuentros de liga y anotó solo 1 tanto. Las cifras contrastaban drásticamente con su promedio anterior a la lesión de rodilla.
De regreso al Monaco, logró una reivindicación parcial. En la temporada 2016-17 marcó 30 goles en todas las competiciones y fue campeón de la Ligue 1. Sin embargo, incluso en ese periodo sufrió interrupciones musculares que le impidieron completar la temporada con plena regularidad. A partir de 2018, las recaídas fueron más constantes: lesiones en el aductor, problemas en el gemelo y dolencias en el tendón de Aquiles comenzaron a acumular semanas de baja cada año.
Sin tregua
En 2019 se trasladó al Galatasaray. Allí las estadísticas médicas fueron especialmente reveladoras. Durante sus dos temporadas en Turquía se perdió más de 40 partidos oficiales por distintas lesiones, muchas de carácter muscular. Hubo campañas en las que estuvo más tiempo en recuperación que disponible para el equipo. En 2021 incluso sufrió una fractura facial tras un choque en entrenamiento, un episodio poco común que volvió a frenar su ritmo competitivo. Aunque dejó destellos de calidad y goles importantes, la continuidad nunca fue completa.
Su regreso a España con el Rayo Vallecano en 2021 mostró un patrón similar. Alternó actuaciones decisivas —incluidos goles en sus primeros partidos tras el fichaje— con ausencias por molestias musculares. Entre 2021 y 2023 acumuló varios periodos de baja que le impidieron superar con regularidad la barrera de los 20 partidos por temporada en liga.
En la etapa más reciente con Millonarios, la expectativa fue enorme por su regreso al fútbol colombiano. Sin embargo, las lesiones volvieron a aparecer: problemas en el recto femoral, molestias miotendinosas y otras dolencias musculares lo mantuvieron semanas fuera en distintos tramos del campeonato. Aunque logró marcar goles y aportar liderazgo, la constante fue la intermitencia física.
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Si se observa el global de su carrera profesional, Falcao ha acumulado más de una decena de lesiones musculares relevantes, además de la grave rotura de ligamento cruzado y otras dolencias traumáticas. En términos de tiempo, ha pasado el equivalente a varios años calendario fuera de competencia sumando todas sus bajas. En partidos, la cifra supera ampliamente el centenar de encuentros perdidos por lesión a lo largo de dos décadas como profesional. La comparación entre su promedio goleador previo a 2014 —cercano o superior a 0,7 goles por partido en Porto y Atlético— y el posterior a la lesión de rodilla muestra una disminución clara en frecuencia y continuidad.
Con la selección Selección de Colombia también sufrió el impacto de las lesiones. La ausencia en Brasil 2014 fue el golpe más simbólico, pero también hubo convocatorias posteriores en las que llegó sin ritmo o saliendo de recuperación. Aun así, logró convertirse en el máximo goleador histórico del combinado nacional, un dato que resalta todavía más el contraste entre su capacidad goleadora y las interrupciones físicas.
La llamada “maldición” de Falcao no implica falta de profesionalismo ni descuido; por el contrario, su disciplina es reconocida en cada club donde jugó. Pero el fútbol de élite exige continuidad, y las lesiones —especialmente la rotura de ligamento en el momento más alto de su carrera— alteraron su curva de rendimiento. Lo que pudo haber sido una década dominada sin discusión por uno de los mejores ‘9’ del mundo terminó siendo una trayectoria brillante, aunque fragmentada por el infortunio físico.
En definitiva, la historia de Radamel Falcao es la de un goleador extraordinario que, aun con estadísticas impresionantes y títulos internacionales, convivió con una secuencia persistente de lesiones. Sus números confirman que fue letal cuando estuvo sano; sus ausencias, que el fútbol también se escribe con lo que no pudo ser.
Algunos datos relevantes
Más de 200 partidos perdidos por lesiones en toda su carrera.
1.460 días afuera por lesión desde que debutó en 2005, es decir, el equivalente a cuatro años completos fuera de las canchas por problemas físicos.
En varias temporadas acumuló más de 150 días fuera de acción, especialmente en clubes europeos.