¿Mucho guayabo? Invima lanza advertencia por uso excesivo de sueros, afectaría de manera peligrosa la sangre
El consumo de estos medicamentos debe ser moderado y preferiblemente bajo supervisión médica, especialmente la pediátrica.

Cada vez es más común que los colombianos, a la hora de enfrentar un guayabo o una resaca, por consumo excesivo de alcohol, acudan a los sueros de hidratación, ampliamente comercializados y publicitados en el territorio nacional; una práctica que se hace sin control alguno, pues los enguayabados pretenden superar esa condición a como dé lugar.
Lo que hasta ahora era desconocido, o quizás no habían advertido los consumidores, es que este tipo de productos son medicinas de venta libre, que no por ello quiera decir que están indicadas para ingerirse sin control alguno.
En vísperas de las festividades navideñas y de fin de año, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos - Invima, formuló un llamado al consumo responsable, autorizado y correcto de estos sueros de hidratación y de rehidratación oral; y recuerda que a pesar de ser medicamentos de venta sin fórmula médica tienen contraindicaciones.
Las advertencias que lanza el Invima
La institución les recordó a los colombianos que los sueros de hidratación y rehidratación oral están prescritos para la reposición de líquidos y electrolitos en situaciones de deshidratación; en consecuencia, su formulación responde a parámetros y características técnicas específicas, por lo que deben utilizarse conforme a la indicación aprobada en su registro sanitario.
El Invima destaca que al consumir estos sueros es importante tener en cuenta que algunos están indicados para el tratamiento de la deshidratación leve a moderada o moderada a grave, causada por vómitos, diarrea intensa u otras condiciones clínicas que generen pérdida rápida de líquidos y electrolitos.
Otros productos están formulados para la prevención temprana de la deshidratación en contextos de riesgo. Pero, como todo medicamento, incluyen contraindicaciones, precauciones y advertencias que deben ser tenidas en cuenta por el consumidor y el profesional de salud.
De tal manera que el contenido de electrolitos en estos sueros, sobre los que hay múltiples planes publicitarios que provocan consumo masivo, varía según la indicación terapéutica aprobada, y responde a valores establecidos en la normativa farmacológica vigente. Así que las diferencias en concentración y composición pretenden generar un efecto farmacológico específico sobre el estado de salud del paciente, por lo que su uso debe ser acorde a la formulación autorizada, esto es: deshidratación leve, moderada y grave.
Ese efecto farmacológico consiste en la modificación de las funciones fisiológicas o patológicas de un organismo vivo provocada por un fármaco, es decir, la respuesta que el cuerpo da a una sustancia que interactúa con sus sistemas biológicos. Y en esto radica una gran parte del valor de la advertencia del Invima, pues esta respuesta puede ser un efecto deseado para tratar una enfermedad o quizás una respuesta no deseada, como un efecto secundario.
Las diferencias en concentración y composición pretenden generar un efecto farmacológico específico sobre el estado de salud del paciente, por lo que su uso debe ser acorde a la formulación autorizada.
Reporte del Invima
¿Consumo bajo supervisión médica?
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos señaló que el consumo de estos medicamentos debe ser moderado y preferiblemente bajo supervisión médica en población pediátrica. Su uso excesivo ocasionaría hipernatremia (elevación de sodio en sangre) y está contraindicado en cierto tipo de personas:
Con insuficiencia cardíaca
Con insuficiencia renal
Con hipertensión
Con edemas
Bajo tratamiento con medicamentos que retienen sodio, como los corticoesteroides
Estos sueros, advierte el Invima, "no están indicados como bebidas hidratantes de uso general, ni como remedios para dolores de cabeza, resacas, restablecer el ánimo o la energía". Al tratarse de medicamentos, dicen los expertos de la entidad, "no deben mezclarse o consumirse al mismo tiempo con bebidas alcohólicas, ni utilizarse fuera de su contexto terapéutico". De igual forma, recomiendan evitar su combinación con otros medicamentos de venta libre, como analgésicos, sin la debida supervisión médica.
De igual manera, estos medicamentos deben contar con la presentación y etiqueta aprobada por el Invima, conforme a la normativa sanitaria vigente, la cual debe incluir el número de registro sanitario y el tipo o categoría de producto: "En ese sentido, se recomienda verificar la indicación para un consumo responsable".
Estos sueros, advierte el Invima, no están indicados como bebidas hidratantes de uso general, ni como remedios para dolores de cabeza, resacas, restablecer el ánimo o la energía.
Advertencia del Invima
¡Cuidado, no todo lo que brilla es oro!
La publicidad y promoción de estos productos está regulada por lo dispuesto en la Resolución 1896 de 2023, en la que está expresamente prohibido el uso de mensajes engañosos o que induzcan al uso inadecuado, innecesario y/o indiscriminado.
De tal manera que "el mensaje publicitario y el contexto de la publicidad debe corresponder a la categoría si es un medicamento y no usar imágenes, textos o mensajes que causen confusión respecto de su naturaleza y que no insinúe o presente a estos medicamentos como bebidas hidratantes de la categoría de alimentos", agregan los expertos del Invima.
Dentro de la publicidad se debe anunciar la indicación aprobada en el registro sanitario, promover los hábitos saludables y evitar inducir el consumo excesivo del medicamento en menores de edad.
Advertencia del Invima
Así mismo, pide la entidad, la publicidad debe tener las siguientes leyendas sanitarias de obligatorio cumplimiento:
"Es un medicamento"
"No exceder su consumo"
"Registro sanitario No..."
"Leer indicaciones y contraindicaciones en la etiqueta"
"Si los síntomas persisten, consultar al médico"
Además, el Invima informó que las promociones aprobadas por la norma mencionada no contemplan los “combos” de medicamentos o categorías diferentes.
El ejemplo expuesto por la institución es muy claro: los sueros de hidratación y rehidratación oral no pueden ser vendidos con otros medicamentos, como analgésicos, antiácidos o entre categorías distintas. Es decir, "estos sueros, no se pueden comercializar con productos de otras categorías como alimentos, por ejemplo, bebidas alcohólicas".
Sin embargo, los sueros de hidratación y de rehidratación oral están autorizados para su venta en droguerías, farmacias, almacenes de cadena, grandes superficies y demás establecimientos que cumplan con los requisitos del modelo de gestión del servicio farmacéutico y las condiciones esenciales para su funcionamiento. Por lo tanto, estos medicamentos deben ubicarse exclusivamente en estanterías destinadas a este tipo de productos, evitando su colocación en espacios propios de alimentos o bebidas, a fin de garantizar la calidad, estabilidad de los medicamentos y confusiones sobre su naturaleza y uso.
Estos medicamentos deben ubicarse exclusivamente en estanterías destinadas a este tipo de productos, evitando su colocación en espacios propios de alimentos o bebidas.
Requerimiento del Invima
En este sentido, el Invima enfatiza que en concordancia con la normatividad sanitaria, "la venta y distribución de sueros de hidratación y rehidratación oral está prohibida en bares, gastrobares, discotecas, festivales musicales y eventos culturales o deportivos".
La razón que argumenta el organismo estatal es que la comercialización de estos sueros en establecimientos dedicados a la rumba induciría al consumidor a creer erróneamente que se trata de una bebida hidratante. Además, "dichos lugares no garantizan las condiciones adecuadas de almacenamiento y conservación exigidas para medicamentos, lo que puede comprometer su calidad, seguridad y eficacia".
En caso de ser necesario, el Invima habilitó para la ciudadanía un mecanismo de consulta del número de registro sanitario y también pueden reportar cualquier irregularidad en la publicidad o venta de sueros de rehidratación, en la sección Denuncie aquí de su página web oficial. No vaya y sea que, como dicen las abuelas, "el remedio resulte peor que la enfermedad".
*Con información del Invima.
