Operación Perseo no acabó con el control armado ni la coca en el cañón del Micay: FIP
El estudio, hecho con Fescol a partir de trabajo de campo en Argelia, revisa qué cambió en el sur del Cauca desde octubre de 2024.

La economía de la coca y el control de los grupos armados siguen definiendo buena parte de la vida en el cañón del Micay. Eso pasa casi dos años después de que el Ejército entrara a El Plateado con cerca de 1.400 uniformados. Es la conclusión del informe 'Más allá de Perseo: economía de la coca y disputa armada en el cañón del Micay'. Lo hicieron la Fundación Ideas para la Paz (FIP) y la Friedrich-Ebert-Stiftung en Colombia (Fescol).
El documento lo firman cuatro investigadores de la fundación: Ana María Rueda R., Andrés Cajiao V., Irina Cuesta A. y Julián Ríos M. El equipo trabajó con salidas de campo y entrevistas a líderes sociales, organizaciones comunitarias, asociaciones productivas y funcionarios públicos. Sobre ese material revisó cómo quedaron la seguridad, la economía de la coca y las capacidades del Estado en la zona.
El cañón del Micay queda en el sur del Cauca, entre la cordillera Occidental y la serranía del Pinche. Lo componen los municipios de Argelia, El Tambo y López de Micay, y tiene salida natural al océano Pacífico. Esa mezcla de geografía y conectividad, dice la FIP, lo convirtió en un enclave de interés para los grupos armados y para las cadenas del narcotráfico.
La Operación Perseo arrancó en octubre de 2024 con el objetivo de recuperar el casco urbano de El Plateado, un corregimiento de Argelia. Un año antes, en agosto de 2023, el Gobierno de Gustavo Petro había anunciado la Operación Trueno contra el Estado Mayor Central, la disidencia de las Farc que operaba en la zona. Con Perseo entraron las tropas, se instaló una base militar y se anunciaron más de 41 proyectos de infraestructura, salud, educación y conectividad. El balance de la FIP es mixto.

Tropas del Ejército en el casco urbano de El Plateado, Argelia, tras la Operación Perseo. Foto: Ejército.
¿Qué pasó en El Plateado tras la Operación Perseo?
La Operación Perseo sacó al frente Carlos Patiño del casco urbano de El Plateado, pero esa estructura conservó su capacidad de control en las veredas de Argelia, según el informe de la FIP. La llegada de la Fuerza Pública frenó los combates entre grupos armados y empujó al frente hacia las zonas rurales.
El informe registra un efecto que no estaba previsto. Buena parte de la capacidad militar se concentró en El Plateado y en contener la respuesta del Carlos Patiño. El frente Diomer Cortés y el Ejército de Liberación Nacional (Eln) empezaron a ocupar corredores y veredas que esa estructura tenía bajo control.
La violencia cambió de forma. El Carlos Patiño respondió al avance estatal con hostigamientos y con ataques de drones cargados de explosivos. Entre enero y julio de 2025 la Fuerza Pública contabilizó 23 incidentes de ese tipo.
Algunos de esos ataques golpearon a civiles. Uno, en octubre de 2025, dejó ocho personas heridas, cinco de ellas menores de edad. Otro, en enero de 2026, dejó un civil muerto y 14 heridos. La FIP sostiene que la operación "no desmontó el control territorial de los grupos armados" y que lo que hizo fue reconfigurarlo. El Carlos Patiño perdió el casco urbano y endureció la vigilancia y la presión en el campo.
¿Cuántas hectáreas de coca hay en el cañón del Micay?
El enclave que forman Argelia y El Tambo concentra 10.246 hectáreas continuas de coca, según cifras de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) citadas en el informe. Son unas 14.000 canchas de fútbol.

Cultivos de coca en el enclave Argelia-El Tambo, donde la Unodc contó 10.246 hectáreas. Foto: Colprensa.
En Argelia, y sobre todo en El Plateado, la coca no es un cultivo suelto en la montaña. Alrededor de ella se mueven el comercio, el transporte, los jornales y buena parte del efectivo que circula. La FIP encontró que una proporción considerable de los hogares depende directa o indirectamente de esos ingresos y que familias enteras participan en distintas etapas de la cadena. Ante la falta de opciones educativas y laborales, para algunos jóvenes ese es el horizonte económico más visible. El informe habla de "una economía organizada y articulada".
Eso ocurre en un territorio con precariedades hondas. Argelia tiene altos niveles de pobreza multidimensional, informalidad en la tenencia de la tierra y barreras viejas para llegar a los mercados legales. Para muchas familias, dice el estudio, la coca es la opción más estable que existe, incluso cuando no quieren que las nuevas generaciones sigan en eso.
La debilidad del Estado explica buena parte del enclave. Durante años la erradicación en Argelia fue casi inexistente y las acciones de interdicción se hicieron por temporadas, sin continuidad. Hasta 2024 ninguna familia del territorio estuvo vinculada a programas de desarrollo alternativo, que son los planes oficiales para cambiar la coca por cultivos legales.
¿Qué grupos armados operan en Argelia, Cauca?
En Argelia operaban en 2025 tres estructuras con distintos niveles de influencia: el frente Carlos Patiño, el Eln y el frente Diomer Cortés, según registros de la Fuerza Pública citados por el informe. El Carlos Patiño llegó a El Plateado en 2019 y se consolidó entre 2021 y 2022, después de desplazar a las otras dos.
Su dominio se sostuvo con patrullajes, amenazas, asesinatos, desplazamientos, extorsiones y retenes. Entre 2020 y 2025 Argelia registró 60 eventos de desplazamiento forzado, 14 confinamientos y 16 líderes sociales asesinados, según las fuentes que usó la fundación.
Después de Perseo ese control se volvió menos visible. La FIP describe redes de informantes, combatientes vestidos de civil y vigilancia sobre quien entra y sale del territorio, además de presiones sobre líderes y organizaciones sociales. En las veredas hacia donde se replegó, el Carlos Patiño empujó la entrada de personas afines a las Juntas de Acción Comunal.
El grupo también movilizó a la población. En marzo de 2025, una asonada en El Plateado terminó con la retención temporal de 29 integrantes de la Fuerza Pública. Meses después, otra movilización en El Tambo derivó en la retención de 57 militares, episodios que el Ejército atribuyó a la coacción de las disidencias. Las capturas y las bajas de mandos medios produjeron un relevo de la jefatura en la zona. Los habitantes entrevistados describen a los nuevos comandantes como más desconfiados y menos dispuestos a sostener los acuerdos que ya existían con las comunidades.
¿Qué obras llegaron a El Plateado tras la Operación Perseo?

Operación Perseo en El Plateado. Foto: Colprensa.
El nuevo hospital de El Plateado, con una inversión de $22.458 millones, es la obra más visible de las que llegaron con la Operación Perseo. A eso se suman un hospital móvil con servicios de segundo nivel, obras viales y la renovación de la plaza de mercado.
La percepción de una parte de las comunidades sobre el Estado mejoró. El informe recoge una frase de los habitantes: "las Fuerzas Militares ya no vienen contra nosotros". En un territorio donde las intervenciones anteriores estuvieron asociadas a la militarización y a la erradicación forzada, la FIP considera ese giro un logro relevante.
El programa RenHacemos, con el que el Gobierno busca que las familias cambien la coca por proyectos legales, quedó limitado por las restricciones que imponen los grupos armados. La Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (DSCI) alcanzó a inscribir poco más de 100 familias en El Plateado, casi todas de zonas rurales por fuera de la influencia del Carlos Patiño.
La caída de los precios de la coca desde finales de 2025 abrió una disposición nueva de algunas familias a vincularse a esos programas. Esa ventana puede ser temporal, advierte la FIP. El riesgo que señala el informe es que se repita el patrón de anuncios, expectativas e incumplimientos posteriores que ha marcado la relación del Estado con este territorio.
¿Qué recomienda la FIP para el cañón del Micay?
La FIP recomienda pasar de una acción sectorial a un enfoque territorial en el cañón del Micay, con coordinación entre el Gobierno nacional y las alcaldías. Pide continuidad de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), los planes de inversión pactados en el Acuerdo de Paz para los municipios más golpeados por la guerra. El informe pide también armonizar los instrumentos de ordenamiento territorial, que son las normas que definen qué se puede hacer en cada pedazo de tierra.
En sustitución, la recomendación va más allá de los acuerdos firmados con las familias una por una. Para que un hogar deje la coca de forma sostenible hacen falta bienes públicos, seguridad jurídica sobre la tierra, acompañamiento técnico y acceso a mercados. Sin eso, dice el documento, los avances de RenHacemos pueden estancarse.
El estudio propone cambiar la manera de golpear la economía de la coca. Las estrategias tradicionales se concentraron en contener actividades sueltas de la cadena y no lograron afectar el funcionamiento del mercado. La FIP plantea intervenir al tiempo sobre varios eslabones: reducir la productividad de los cultivos, afectar la infraestructura de procesamiento, interrumpir los flujos de insumos y de dinero y fortalecer la inteligencia económica y financiera del Estado.
La intervención, agrega, debe ser focalizada. Se trata de identificar las zonas críticas donde se concentran las funciones productivas y logísticas del sistema y sostener el esfuerzo ahí, en vez de repartirlo por todo el cañón. En el cierre del documento, la fundación sostiene que el copamiento militar "resulta insuficiente" para reconfigurar el Micay y que la sostenibilidad de la intervención dependerá de que el Estado consolide una presencia permanente y efectiva.
