"No pagan, pero sí exigen": denuncian retrasos a gestores culturales por parte de Idartes en Bogotá
Más de 150 contratistas llevarían meses sin pago, mientras el proyecto ya supera el 50 % de ejecución.

Lo que debía ser un programa para fortalecer procesos culturales en comunidades vulnerables de Bogotá hoy está en el centro de una polémica. Más de 150 gestores culturales y artistas formadores llevarían meses trabajando sin recibir pago, en medio de fallas operativas, falta de insumos y presiones para cumplir con sus labores.
La situación quedó en evidencia tras una denuncia hecha por el concejal del Pacto Histórico, Óscar Bastidas, quien alertó sobre irregularidades en la ejecución del convenio interadministrativo 9278 de 2025, suscrito entre la Secretaría de Integración Social y el Instituto Distrital de las Artes (Idartes).
El convenio es un acuerdo suscrito entre estas entidades, el cual forma parte de la planeación y ejecución de los gastos de inversión de Idartes para la vigencia fiscal 2025, según lo establece la normatividad distrital.
Generalmente, este tipo de acuerdos busca aunar esfuerzos para el desarrollo de actividades artísticas y culturales dirigidas a poblaciones vulnerables, como parte de las competencias establecidas en el Acuerdo 013 de 2025.
En otras palabras, las entidades en mención contratan gestores culturales para dictar clases de diferentes disciplinas artísticas, como pintura, danza y dibujo, a adultos mayores en distintas localidades de Bogotá.
Un proyecto social que terminó en denuncia
No obstante, en diálogo con Minuto60, el concejal Bastidas advirtió que el proyecto ya estaría ejecutado en más de la mitad, sin que esto se vea reflejado en los pagos a quienes lo hacen posible en territorio.
“Tenemos una preocupación porque más de 150 contratistas (…) ya se ha ejecutado el 60 % y hasta el momento llevan tres meses sin recibir sus pagos”, afirmó.
Bastidas advirtió que a los contratistas les adeudan al menos tres meses de pago, correspondientes a parte de diciembre de 2025 —fecha en la que comenzó el proyecto—, enero, febrero y al menos 15 días de marzo de 2026.
“No les están pagando sus honorarios, pero sí les están exigiendo que paguen sus aportes. Claro, que paguen sus aportes, pero también que cumplan las obligaciones”, sostuvo.
Trabajo sin pago y bajo presión
Más allá del retraso en los honorarios, lo que más preocupa, según el concejal, es que los trabajadores continúan cumpliendo sus funciones bajo presión institucional.
Bastidas asegura que los contratistas no solo deben asistir a sus actividades, sino también responder por tareas administrativas y obligaciones legales, aun cuando no reciben ingresos.
“La supervisión está obligando a estos contratistas a seguir trabajando y a cumplir los horarios, pero sin pagos”, denunció.
El concejal también advirtió que, pese a haber elevado solicitudes formales, hasta ahora no ha habido respuestas claras por parte de las entidades involucradas ni de los entes de control. “¿Cuál es la respuesta que ha dado el Distrito? Ninguna”, aseguró.
Testimonio de un denunciante: “Esto estaba completamente patas arriba”
Minuto60 también conoció el testimonio de uno de los contratistas afectados, quien pidió mantener su identidad en reserva por temor a quedar vetado de futuros proyectos con la Administración Distrital.
El denunciante aseguró que durante años ha participado en proyectos similares con el Distrito y que esta es la primera vez que enfrenta una situación de este tipo. Según explicó, inicialmente dudó en denunciar por miedo a posibles represalias.
Sin embargo, accedió a entregar su testimonio, el cual permite dimensionar lo que ocurre en la operación diaria del convenio. Aseguró que, desde el inicio del proyecto, incluso, se presentaron casos en los que no había población disponible para trabajar en territorio.
“Pero esto hace parte de un proceso grupal, porque no solamente somos los artistas formadores, sino también hay gestores territoriales, líderes pedagógicos y equipos administrativos que deberían garantizar que el convenio funcione”, explicó.
En su relato describió un proyecto marcado por la improvisación y el desorden. “Mientras más avanzábamos empezamos a notar (…) que eso estaba completamente patas arriba, porque no llegaban materiales a tiempo”, dijo.
Según explicó, la falta de insumos obligó a muchos artistas a asumir costos de su propio bolsillo para poder cumplir con las actividades. “Muchas personas tuvieron que comprar materiales con su propia plata (…) porque no había materiales”.
La situación, agregó, fue generalizada en distintas áreas artísticas. “En danza, muchas artistas formadoras tuvieron que llevar sus propios baffles (…) todo empieza a ser un tropiezo una tras otra”.

Según el denunciante, en algunas ocasiones Idartes solo les ha suministrado unas botellas de pintura para trabajar en campo. Foto suministrada.
Errores, devoluciones y desgaste
A las fallas logísticas se sumaron problemas administrativos que, según el testimonio, agravaron aún más la situación. La falta de capacitación en plataformas, inconsistencias en los reportes y cambios constantes en las indicaciones generaron un ambiente de incertidumbre.
“Nunca tuvimos una capacitación (…) los informes los devolvían una y otra vez (…) era un ciclo infinito”, relató.
Incluso, señaló que las condiciones cambiaban constantemente, lo que dificultaba cumplir con los requisitos exigidos. “Un montón de inconsistencias, tropiezos y errores administrativos que fueron muy grandes”.
Impacto en la vida de los trabajadores
El retraso en los pagos no solo afectó la ejecución del convenio, sino también la estabilidad económica de quienes participan en él. Muchos de los artistas dependen de estos ingresos para sostener a sus familias.
“Ha sido un tema de vulnerar nuestras necesidades básicas (…) muchas personas son papás, mamás, no tenían con qué llegar a los territorios”.
A pesar de esto, varios decidieron continuar por compromiso con las comunidades. “Seguimos en pie frente al proceso (…) porque teníamos el compromiso con la población”.
Sin embargo, otros no resistieron la situación. “Hay artistas que han decidido ceder su contrato (…) la mayoría tuvimos que conseguir un segundo ingreso para poder comer y transportarnos”.

Minuto60 también conoció este testimonio otro de los afectados por la supuesta falta de pagos por parte de Idartes. Foto suministrada.
La respuesta de Idartes: pagos en proceso, sin fecha clara
Ante esta denuncia, Minuto60 consultó a una fuente cercana a Idartes para conocer su versión. Desde la entidad indicaron que la situación estaría relacionada con la gestión de convenios interadministrativos con la Secretaría de Integración Social y que los pagos ya estarían en curso.
Según explicaron, la entidad tiene previsto normalizar los pagos durante esta semana y dar respuesta a los cuestionamientos tanto del concejal como de los directamente afectados.
Sin embargo, ante la insistencia de este medio, la fuente no precisó una fecha exacta en la que los contratistas recibirán los recursos pendientes.
Y mientras las entidades hablan de procesos en marcha, en los territorios persiste la incertidumbre. La falta de pagos, los problemas logísticos y las fallas administrativas han puesto en entredicho un programa que, en teoría, busca fortalecer el tejido social a través del arte.
Lo que comenzó como una apuesta cultural hoy se enfrenta a cuestionamientos sobre su ejecución y el trato a quienes lo sostienen. Y aunque los primeros pagos empiezan a aparecer, para muchos trabajadores la deuda sigue siendo no solo económica, sino también institucional.
