Guía de la novena de aguinaldos 2025: todo lo que debe saber para este 16 de diciembre
Este martes inicia la novena de aguinaldos. Le contamos oraciones, villancicos, gozos y más para el día uno que inicia este 16 de diciembre.

Durante el mes de diciembre, en Colombia se vive una tradición profundamente arraigada que acompaña las celebraciones de Navidad y Año Nuevo: la novena de aguinaldos. Esta práctica reúne a familias, amigos y vecinos en espacios de oración y encuentro, durante nueve días previos a la Navidad, para recordar y anticipar el nacimiento del Niño Jesús.
¿Cuándo y cómo nació la novena de aguinaldos?
Según la Conferencia Episcopal de Colombia, esta tradición se remonta a la época colonial, cuando los españoles incluían esta práctica para evangelizar a los indígenas e incentivar el fervor religioso en ellos.
Es así que el nombre de novena proviene porque se contempla hacerla durante nueve días. Por lo general, se suelen reunir de noche y en algunos casos se incluye el rezo de un rosario acompañado de cantos y alabanzas a Dios, la Virgen María y al Niño Dios.
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Sin embargo, en 1224, San Francisco de Asís tomó un papel importante en esta celebración. El santo impulsó esta tradición al recrear el nacimiento de Jesús en un pesebre durante una celebración navideña en Greccio, Italia. Este gesto marcó el origen de una práctica que se extendió por el mundo cristiano.
En América Latina, y especialmente en Colombia, la novena de Navidad se consolidó gracias a fray Fernando de Jesús Larrea, quien difundió esta devoción en el siglo XVIII. A él se le atribuye la primera versión de la novena de aguinaldos en la región, posteriormente adaptada para responder a los cambios culturales y espirituales de cada época.
En Colombia, el árbol de Navidad va acompañado de un pesebre. Freepik
¿Cómo rezar la novena de aguinaldos?
Cada uno de los nueve días se debe rezar la novena con fervor. Muchos católicos agregan peticiones personales y otros agradecen lo vivido durante el año que está próximo a terminar. La novena de aguinaldos inicia el 16 de diciembre y finaliza el 24 de diciembre, fecha en la que se celebra el nacimiento del Niño Dios.
Esta práctica debe incluir villancicos, en algunos casos con instrumentos como maracas, panderetas, guitarras, entre otros. Además, se suele rezar frente al pesebre y/o árbol de Navidad de las casas colombianas.
Las oraciones y gozos que contiene la novena pueden hallarse en un novenario que usted puede adquirir desde un bajo costo.
La novena reune en oración a amigos, familia y vecinos. Freepik
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Guía para rezar la novena de aguinaldos 2025, día uno (16 de diciembre)
Para este 16 de diciembre, se debe seguir este paso a paso para rezar la novena de aguinaldos:
1. Villancicos
La novena debe estar acompañada de varios villancicos que son interpretados por todos los asistentes.
2. Ambientación
La Conferencia Episcopal de Colombia sugiere disponer previamente de un lugar donde se va a realizar la novena y favorecer un clima comunitario y de confianza, preparar con anticipación un signo que ayude a la reflexión de cada día y brindar a los participantes una bienvenida afectuosa y cordial en la que perciban la cercanía y el ambiente de familia en el que se desarrollará la novena.
3. Oración para todos los días
Benignísimo Dios de infinita caridad, que nos has amado tanto y que nos diste en tu hijo la mejor prenda de tu amor, para que hecho hombre en las entrañas de una virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio. Yo, en nombre de todos los mortales, te doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.
En retorno de él, te ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de tu hijo humanado, y te suplico por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido y con tal desprecio de todo lo terreno, que Jesús recién nacido, tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.
Finalizada la oración, debe rezar Gloria al Padre (x3): gloria al Padre, al Hijo y al espíritu santo.
Asistentes responden: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
4. Lectura de la palabra de Dios (opcional)
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”. (Jn 3,16–17). Palabra del Señor.
5. Meditación
Dios es amor que se comunica y se entrega a sí mismo. Dios ama gratuitamente, perdona y ayuda hasta enviar a su hijo a salvar lo que estaba perdido.
La imagen de Dios que hoy queremos descubrir en este texto que se nos ha proclamado es la de un Padre lleno de ternura y no la de un juez severo e inclemente. De un Dios que no ha abandonado el mundo, sino que se ha comprometido de tal forma, que es capaz de desprenderse de lo más querido y dar a su propio Hijo como don.
Hoy nos preguntamos ¿tanto valemos nosotros a los ojos de Dios? Lo que Dios en su infinita misericordia quiere es que nuestra vida no se arruine y que alcancemos la plenitud, para ello nos da a su hijo. Quien se busca solamente a sí mismo, se cierra a Dios y corre el peligro de permanecer cerrado ante la luminosa revelación de su amor.
Si no se toma en serio la voluntad de Dios, ¿cómo se va a creer en su amor? Este amor lo alejaría de su propio egoísmo y la haría sentir todavía más su propia dependencia de Dios. Quien busca siempre la comunión de Dios a través de las obras, está abierto a la luz de su amor.
Sonreír, dedicar tiempo para charlar hace bien en primer lugar a nuestra familia: Los abuelos que a veces se sienten ignorados, los niños se sienten acogidos. Este desata una cadena de reacciones, en las que la misericordia entra y sale de nuestras casas. Si la compartimos nos sentimos contentos, si la recibimos nos hace bien. “Sean misericordiosos como el padre del cielo es misericordioso”.
6. Gozos
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh Sapiencia suma del Dios soberano, que a infantil alcance te rebajas sacro!
¡Oh Niño divino, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios!
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh, Adonaí potente que a Moisés hablando, de Israel al pueblo diste los mandatos!,
Ah, ven prontamente para rescatarnos, y que un niño débil muestre fuerte brazo.
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Oh raíz sagrada de Jesé que en lo alto presentas al orbe tu fragante nardo!
¡Dulcísimo Niño que has sido llamado lirio de los valles, bella flor del campo!
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Llave de David que abre al desterrado las cerradas puertas del regio palacio!
¡Sácanos, oh Niño, con tu blanca mano, de la cárcel triste que labró el pecado!
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
Oh lumbre de oriente, Sol de eternos rayos, que, entre las tinieblas, ¡tu esplendor veamos! Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tus dulces labios.
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
Espejo sin mancha, Santo de los santos, sin igual imagen del Dios soberano.
Borra nuestras culpas, salva al desterrado y en forma de niño da al mísero, amparo.
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
Rey de las naciones, Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, pastor del rebaño.
¡Niño que apacientas, con suave cayado, ya la oveja arisca, ya el cordero manso!
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Ábranse los cielos y llueva de lo alto, bienhechor rocío como riego santo!
Ven, hermoso Niño, ven, ¡Dios humanado! Luce, hermosa estrella, brota, flor del campo.
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
Ven, que ya María, previene sus brazos, do su Niño vean en tiempo cercano.
Ven, que ya José, con anhelo sacro, se dispone a hacerse de tu amor sagrario.
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Del débil auxilio, del doliente amparo, consuelo del triste, luz del desterrado! Vida de mi vida, ¡mi dueño adorado, mi constante amigo, mi divino hermano!
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Véanse mis ojos, de ti enamorados!
¡Bese ya tus plantas! Bese ya tus manos. Prosternado en tierra te tiendo los brazos, y aún más que mis frases, te dice mi llanto.
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
¡Ven, Salvador nuestro, por quien suspiramos; ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
(Cantar) Dulce Jesús mío, mi Niño adorado,
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
7. Oración a la Virgen María
Soberana María que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera para madre suya. Te suplico que tu misma prepares y dispongas de mi alma y de la de todos los que en este tiempo hagan esta novena, para el nacimiento de tu adorable Hijo.
¡Oh dulcísima madre! comunícame algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le agradaste tu para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
(Se reza tres veces el Ave María)
8. Oración a San José
¡Oh Santísimo José! Esposo de María y padre putativo de Jesús. Infinitas gracias doy a Dios porque te escogió para tan altos ministerios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza.
Te ruego por el amor que le tuviste al divino niño, me abraces en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.
(Se reza el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria al Padre)
9. Oración al Niño Dios
Acuérdate ¡Oh dulcísimo Niño Jesús! que dijiste a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos tus devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado".
Llenos de confianza en ti. ¡Oh Jesús, que eres la misma verdad! venimos a exponerte toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada.
Concédenos, por los méritos infinitos de tu Encarnación y de tu infancia, la gracia, de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a ti ¡Oh Niño omnipotente! seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que, en virtud de tu divina promesa, acogerás y despacharás favorablemente nuestra súplica. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo (3 veces)
10. Compromiso
Los asistentes ya con la meditación se comprometen de forma individual a hacer algún cambio y dejan que el espíritu navideño actúe en ellos.
11. Villancicos
Para cerrar la novena, se puede acompañar nuevamente de otros villancicos que son interpretados por todos los asistentes.
