Entrevista | "La IA es tan buena como la utilicemos y tan dañina como no la protejamos": PwC
Carlos Rodríguez, director de Privacidad y Ciberseguridad de PwC, explicó los pros y los contras del papel de la inteligencia artificial.

La ciberseguridad ya no es un asunto exclusivo de ingenieros de sistemas; es un factor crítico que impacta a ciudadanos, empresas y gobiernos por igual. Minuto60 dialogó con Carlos Andrés Rodríguez, director de Privacidad y Ciberseguridad - PwC Colombia, quien con más de 25 años de experiencia en consultoría y proyectos estratégicos ha acompañado a organizaciones nacionales e internacionales en el diseño e implementación de estrategias para fortalecer la protección de sus operaciones, gestionar riesgos tecnológicos y responder a entornos cada vez más complejos y digitales.
A lo largo de su trayectoria ha liderado iniciativas relacionadas con ciberseguridad, resiliencia empresarial, gestión del riesgo y protección de operaciones críticas.
Además, es conferencista en temas asociados a tendencias de ciberseguridad, seguridad en la nube, transformación digital y riesgos emergentes vinculados al uso de la inteligencia artificial, contribuyendo al debate sobre los desafíos que enfrentan las organizaciones en un entorno tecnológico en constante evolución.
Con Rodríguez Minuto60 indagó sobre los riesgos de la Inteligencia Artificial (IA), la responsabilidad compartida en la nube y cómo el cibercrimen se ha convertido en una de las economías más grandes del mundo.
¿Qué peligros trae el uso de la Inteligencia Artificial para nuestra seguridad digital y qué podemos hacer todos (personas y empresas) para no salir perjudicados?
Lo primero es entender que la Inteligencia Artificial es una herramienta. Al usarla, le estamos entregando datos y debemos ser conscientes de qué entregamos y qué pasará con el producto final. La IA es tan buena como la utilicemos y tan dañina como no la podamos proteger.
La clave está en la protección de los datos que introducimos en estas herramientas y en la sensibilización sobre su uso correcto.
¿Por qué es tan importante hoy en día que las empresas estén preparadas para sufrir un ataque informático y cómo nos beneficia eso a los clientes, trabajadores y ciudadanos de a pie?
Los sectores productivos, de gobierno y de defensa siempre han tenido la responsabilidad de proteger su seguridad para garantizar la atención a los ciudadanos. Los incidentes nos afectan directamente cuando una empresa no tiene los cuidados apropiados.
Sin embargo, también nos afectan cuando nosotros, como usuarios, no estamos sensibilizados. Por eso las empresas deben reforzar la educación digital: enseñarle a la gente cómo proteger sus datos, qué mensajes dudosos evitar y cómo identificar actividades inapropiadas en las aplicaciones.

Minuto60 en entrevista con Carlos Andrés Rodríguez, director de Privacidad y Ciberseguridad - Foto: PWC
Ahora que casi todo se guarda en internet (la nube), ¿cómo hacen las empresas para cuidar nuestros datos privados y por qué es clave esto para confiar en ellas?
Migrar los datos a la nube puede reducir la exposición al riesgo y aumentar la efectividad de la protección, pero esto depende del tipo de negocio y de la arquitectura tecnológica. La nube protege muy bien la continuidad de la operación de una empresa, pero exige un velo constante sobre la privacidad de la información.
Llevamos más de 20 años usando servicios en la nube, un ejemplo claro es Hotmail en su momento, a veces con niveles de protección menores. Lo importante hoy es entender que el ciudadano también es responsable de la protección de su propia información.
¿Hay plataformas más seguras que otras?
Más que plataformas seguras, existen estrategias de protección más seguras que otras. Todos los fabricantes del mercado son excelentes, desde los que hacen software de ofimática hasta los especializados en ciberseguridad.
El problema real ocurre cuando tienes la mejor herramienta de protección del mundo, pero tu estrategia no es efectiva, o el personal interno no entiende cómo proteger el negocio. Lo verdaderamente importante es contar con un modelo sólido de gobierno de ciberseguridad.
¿De qué manera las nuevas herramientas de seguridad evitan estafas y robos de datos que nos afectan tanto a las empresas como a nosotros en el día a día?
Infortunadamente, los cibercriminales actúan mucho más rápido de lo que logramos protegernos. El cibercrimen es actualmente la cuarta economía más grande a nivel global, con un PIB superior al de países como Colombia.
Las herramientas tecnológicas actuales son un factor fundamental de defensa y nos están ayudando a contener las amenazas. Sin embargo, el gran reto es que debemos trabajar más en equipo. A veces los sectores económicos, el gobierno y las regiones somos celosos con nuestros datos y negocios; esa falta de cooperación nos resta efectividad frente al enemigo común.
¿Qué tan importante es el papel del gobierno de turno en todo este ecosistema de la Inteligencia Artificial y la seguridad?
Su papel es fundamental porque entre 80 % y 90 % de la protección digital empieza por la reglamentación: leyes, estatutos, normativas, buenas prácticas y circulares sectoriales de cumplimiento.
En el caso de Colombia, el Estado lleva más de 15 años robusteciendo este ecosistema. Un ejemplo claro es la Ley 1581 de 2012 de protección de datos personales, respaldada por circulares previas de la Superintendencia Financiera y regulaciones de infraestructuras críticas (como energía, petróleo y gas). El gobierno es el encargado de dictar las reglas de juego para que el ecosistema sea verdaderamente seguro.
