¿Cómo me vería en los 80? El peligro detrás de la nueva tendencia viral con inteligencia artificial
Sube una foto, copia un prompt y deja que la inteligencia artificial te transporte a los años 80: la tendencia que se tomó las redes sociales.

El trend viral “¿Cómo me vería en los 80?” está inundando las redes sociales. Peinados voluminosos, chaquetas de jean, accesorios llamativos, maquillaje retro y el característico grano de las cámaras analógicas son parte de imágenes que, aunque parecen tomadas en los años 80, fueron creadas recientemente con inteligencia artificial.
Sin embargo, detrás de los peinados voluminosos, las chaquetas con hombreras y los filtros nostálgicos, expertos en ciberseguridad alertan sobre un riesgo oculto que muchos usuarios podrían estar pasando por alto, pues los datos biométricos son claves para la seguridad.
La tendencia que convierte una foto actual en un recuerdo
La popularidad de estas imágenes está relacionada con la posibilidad de jugar con la nostalgia y verse en un contexto completamente diferente. Una selfie tomada con un teléfono puede terminar convertida en una fotografía de estudio, una imagen escolar o una escena familiar con apariencia de haber sido revelada hace más de 40 años.
La inteligencia artificial permite modificar prácticamente todos los elementos visuales alrededor de una persona, desde su ropa hasta el lugar donde aparentemente fue tomada la fotografía. El resultado depende de la imagen original y, especialmente, de qué tan precisa sea la instrucción.
¿Cuál es el riesgo detrás de la tendencia?
A diferencia de una contraseña tradicional, los rasgos de tu rostro no se pueden restablecer ni cambiar, si caen en las manos equivocadas o si se vulnera la seguridad del servidor que los almacena puede ser algo irreversible. Por lo que, subir una fotografía nítida de tu rostro a herramientas de inteligencia artificial generativa, como ChatGPT o Gemini, puede implicar riesgos para la privacidad y la seguridad de tus datos.
Almacenamiento de datos biométricos: Tu selfie contiene características únicas de tu rostro. Al subirla a una plataforma, estás compartiendo información física que puede ser utilizada para identificarte.
Uso de imágenes y datos por parte de las plataformas: Al aceptar los términos de servicio, los usuarios autorizan determinados usos de la información que comparten. Las condiciones varían según la plataforma, por lo que es importante revisar qué ocurre con las imágenes que se cargan y para qué pueden ser utilizadas.
Sobreexposición de datos de contexto (oversharing): Para lograr resultados más precisos, muchos usuarios no solo suben una fotografía, sino que también proporcionan información sobre su profesión, ciudad, pasatiempos o lugar de trabajo. La combinación de estos datos puede facilitar la construcción de perfiles digitales más detallados.
Riesgo futuro de suplantación de identidad: La posibilidad de generar imágenes y videos cada vez más realistas incrementa las preocupaciones sobre el uso de fotografías personales para crear deepfakes o contenidos destinados a fraudes y suplantaciones.
Huella ambiental: A nivel colectivo, la generación masiva de imágenes mediante sistemas de inteligencia artificial requiere recursos computacionales y, por tanto, un consumo de energía y agua asociado al funcionamiento y refrigeración de los centros de datos.
