Los tres retos urgentes que enfrentaría Iván Cancino en Ministro de Justicia
Iván Cancino asumirá una de las carteras más clave para el gobierno de Abelardo de la Espriella; estos serían sus principales retos.

La designación de Iván Cancino como ministro de Justicia para el gobierno de Abelardo de la Espriella ha dejado a todos los colombianos con la incertidumbre de los retos que enfrentará en los próximos cuatro años, al ser esta una de las carteras clave desde tiempos de campaña de De la Espriella.
Iván Cancino ha sido uno de los abogados más influyentes. Además, se ha caracterizado por representar a cuestionados personajes como Diego Cadena, abogado del expresidente Álvaro Uribe; al exgobernador Richard Aguilar; Marelbys Meza, quien fue empleada de Laura Sarabia; Carlos Mattos, condenado por el caso Hyundai; Víctor Maldonado, condenado por el escándalo de Interbolsa; Carlos Caicedo, exgobernador del Magdalena; Cayita Daza, cercana al expresidente Uribe, entre otros.
Los retos de Cancino
Entre los principales desafíos que enfrentará el nuevo ministro de Justicia se encuentran la implementación de la cadena perpetua para determinados delitos sin necesidad de una reforma constitucional, la construcción de megacárceles, la reestructuración del Inpec y el fortalecimiento del marco jurídico de la fuerza pública. Estas iniciativas harán parte de los grandes retos que Iván Cancino deberá liderar junto con su equipo de trabajo durante su gestión.
Cadena perpetua
Una de las propuestas más fuertes de Abelardo de la Espriella es que planea promover una reforma al sistema penal para establecer la cadena perpetua para quienes cometan delitos de abuso sexual y homicidio contra menores de edad, dentro del marco de las reformas constitucionales y legales que sean necesarias.
Sin embargo, eso no es permitido según la Constitución de 1991, por lo que uno de los retos que enfrentaría Cancino es una posible implementación, sin modificar la ley, uno de los miedos más fuertes de los colombianos con el actual gobierno Petro.
La construcción de megacárceles
Una de las propuestas más fuertes de Abelardo de la Espriella en campaña fue la de construir cerca de 10 megacárceles al estilo Bukele; según el candidato, cerca del 75 % de las extorsiones en Colombia se originan desde centros penitenciarios, donde cabecillas criminales continúan operando mediante celulares, redes externas y fallas estructurales del sistema.
Para revertir esta situación, Abelardo De La Espriella propone la construcción de 10 megacárceles de máxima seguridad, diseñadas para el aislamiento total. Uno de los proyectos más concretos se ubicaría en los predios de Colonia, en el Meta: mil hectáreas destinadas a un centro de reclusión donde no habría señal de telecomunicaciones, eliminando la posibilidad de que los delincuentes sigan coordinando delitos desde el interior.
El modelo contempla participación del sector privado en la construcción y operación logística bajo concesión, mientras el Estado mantendría el control absoluto de la seguridad.
la reestructuración del Inpec
En su propuesta, el nuevo presidente fue enfático en un punto: la seguridad de las cárceles no puede seguir en manos del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec.
Considera que la entidad ha demostrado ser inoperante y permeable a la corrupción, convirtiéndose en un factor estructural del fracaso del sistema penitenciario.
En reemplazo, propone crear una fuerza especializada adscrita al Ejército Nacional, integrada por miembros de la reserva activa y veteranos de las Fuerzas Armadas, encargados exclusivamente del control de la seguridad en los centros penitenciarios de alta seguridad.
De esta forma, se buscaría garantizar disciplina, jerarquía, control efectivo y una ruptura total con las dinámicas de corrupción que hoy permiten que los criminales sigan delinquiendo desde prisión.
