Rifirrafe entre Petro y Bukele por cárceles en El Salvador: ¿traslado de presos a Colombia?
El intercambio de críticas entre Petro y Bukele por el sistema carcelario en El Salvador encendió el debate y la polémica en redes sociales.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respondió este martes a las críticas de su homólogo colombiano Gustavo Petro sobre el sistema penitenciario de su país y le propuso trasladar al 100 % de los detenidos a Colombia, incluyendo a los llamados presos políticos.
"Si, como usted sostiene, en nuestro país existen 'campos de concentración', estaríamos frente a una situación que no admite términos medios, sino decisiones firmes en favor de la dignidad humana", escribió Bukele en su cuenta de X.
El mandatario agregó que El Salvador está dispuesto a facilitar el traslado de toda su población carcelaria bajo esa premisa, como un gesto hacia la “política del amor y la vida”. Bukele enfatizó que la oferta incluye todos los detenidos, subrayando que incluso un solo interno retenido bajo condiciones cuestionables sería inaceptable.
"Esta es una oportunidad histórica para consolidar su legado como el libertador que extendió la cuerda firme de la justicia, para sacar a miles del abismo de la exclusión", añadió.
El presidente salvadoreño recordó que ya había hecho una propuesta similar a la excandidata presidencial demócrata de EE. UU., Hillary Clinton, tras críticas sobre el sistema penitenciario en El Salvador.
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Señor presidente @petrogustavo,
— Nayib Bukele (@nayibbukele) April 7, 2026
Hace algún tiempo planteé una propuesta similar a Hillary Clinton, tras sus críticas sobre el sistema penitenciario en mi país. Hasta hoy, sigo a la espera de una respuesta.
Permítame entonces extenderle la misma invitación, con el mayor respeto.… https://t.co/F1ks9GKiMH
Petro califica cárceles como “campos de concentración”
Por su parte, Gustavo Petro declaró que las cárceles salvadoreñas son "campos de concentración de población civil", donde hay personas presas inocentes y se está “matando en vida” a miles de jóvenes.
Estas afirmaciones se dieron en el contexto del régimen de excepción que El Salvador mantiene desde marzo de 2022, bajo el cual más de 91.000 personas han sido detenidas. Bukele ha reconocido al menos 8.000 de ellas como “inocentes”.
Organizaciones humanitarias han documentado más de 6.400 denuncias de violaciones a derechos humanos y al menos 512 muertes bajo custodia estatal.
Recientemente, un panel de abogados internacionales presentó un informe ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la ONU, alertando sobre posibles crímenes de lesa humanidad en el país.
Contexto del rifirrafe
El conflicto surgió tras un podcast en El País, en el que se señaló que 33.000 detenidos durante el estado de excepción no figuraban como pandilleros en registros policiales previos.
Petro comparó las políticas de seguridad de Colombia y El Salvador: mientras Colombia busca “construir paz en las ciudades y en el mundo rural”, según él, El Salvador estaría “matando en vida a miles de jóvenes inocentes y a sus familias”.
Bukele, con tono desafiante, ofreció trasladar la totalidad de los presos a Colombia, incluyendo a los políticos, para subrayar que si se trataba de campos de concentración, ningún detenido debería quedar atrás.

Los presidentes de Colombia y El Salvador protagonizan un rifirrafe por el sistema carcelario. Redes sociales
Escalada diplomática con Ecuador
Paralelamente, Petro abrió otro frente con Ecuador al criticar la condena por corrupción que cumple el exvicepresidente Jorge Glas en Guayaquil. Lo calificó como un “preso político” y recordó que le concedió la nacionalidad colombiana para presionar por su liberación.
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, respondió sin nombrar directamente a Petro: “No hay presos políticos, sino sentenciados por la justicia”. Además, Quito envió una nota de protesta oficial a Bogotá, exigiendo el cese inmediato de declaraciones que vulneren su soberanía. La Cancillería ecuatoriana también criticó la política de seguridad colombiana, responsabilizando al gobierno de Petro por la actividad de grupos armados en la frontera.
La tensión se mantiene y Quito ha llamado a consultas a su embajador en Bogotá, un gesto diplomático que puede anticipar un deterioro en las relaciones bilaterales.
Petro, por su parte, insistió en que Jorge Glas es un ciudadano colombiano y solicitó a organismos internacionales de derechos humanos velar por sus derechos. Además, denunció que el estado de salud del exvicepresidente está en riesgo debido a la desnutrición y la pérdida de masa muscular, calificando la situación como un posible delito de lesa humanidad.
Consecuencias del rifirrafe
Estos incidentes no son hechos aislados. Desde el inicio del gobierno de Petro en agosto de 2022, gran parte de la política exterior de Colombia ha estado marcada por sus declaraciones en X. En ocasiones anteriores, sus comentarios generaron tensiones con países como Chile, Perú y Estados Unidos.
En 2026, sus cuestionamientos a Donald Trump sobre deportaciones y bombardeos en el Caribe y el Pacífico también provocaron protestas y reuniones diplomáticas de alto nivel. Ahora, la confrontación con El Salvador y Ecuador refuerza la percepción de que la diplomacia colombiana está muy influenciada por la actividad tuitera de Petro.
