‘Vivimos 53 años en las peores condiciones, ahora no vamos a desaparecer’: Julián Gallo
La derrota electoral de Comunes cierra el periodo de ocho años que tenían garantizado en el Congreso, ¿qué harán ahora?

Hace 10 años Colombia vivió un hecho histórico: la firma del proceso de paz con la guerrilla más antigua del país. Claro, se dio en medio de voces en contra y a favor, pero independientemente de la posición ideológica el hecho marcó un antes y un después. Tanto así, que hoy uno de los exmiembros de lo que fue el Secretariado de las Farc habla de las bondades de los pesos y contrapesos del sistema político colombiano.
Lo hizo el senador de la República Julián Gallo -quien dentro del extinto grupo era conocido como Carlos Antonio Lozada-, al preguntarle si tienen alguna preocupación con que el siguiente gobierno intente modificar o eliminar las instituciones que surgieron por el acuerdo, como la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP.
“Yo creo que, en medio de las deficiencias, de las fallas, de las falencias que pueda tener el sistema político colombiano, están las medidas y los contrapesos necesarios que pueden impedir fácilmente que una decisión vaya en contravía de la propia Constitución”, señaló.
Gallo dice que cuando iniciaron como partido político en el Congreso tuvieron que defender lo acordado debido a la posición del presidente de la época, Iván Duque, pero que ahora, las realidades son distintas: “Hoy en día la bancada mayoritaria es la del Pacto Histórico. En campaña se pueden decir muchas cosas, pero la realidad, cuando ya se está en el ejercicio del poder, es otra”.
La frase la dijo sin titubeos, con la seguridad de alguien que está por terminar dos periodos en el Congreso y que acaba de ver la derrota electoral de su partido.
Comunes, tuvo la garantía de tener cinco curules aseguradas en el Senado y otras cinco en la Cámara de Representantes, pero esta vez, sin ese seguro, los votos no fueron suficientes para alcanzar su representación en el legislativo para el periodo 2026 – 2030.
En campaña se pueden decir muchas cosas, pero la realidad, cuando ya se está en el ejercicio del poder, es otra.
Julián Gallo, senador del partido Comunes
¿Cuál fue su votación?
Comunes se alió con Fuerza Ciudadana en un intento por llegar al Senado, sin embargo, la congresista Sandra Ramírez que le apuntó a ser reelegida y era la única figura que venía de las antiguas Farc no logró su puesto. En esta alianza lograron 114.722 votos, pero cuando se aventuraron en elecciones anteriores difícilmente superaron los 53 mil para la cámara alta.
Para Alejo Vargas, doctor en ciencia política de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica y quien estuvo cerca al proceso de reincorporación política de los desmovilizados, no lograron cambiar la imagen negativa que tenían.
“En primer lugar, había una opinión muy negativa en relación con las Farc, que fue lo que se proyectó al partido. Pero, en segundo lugar, ya desmovilizados, tampoco. O no hicieron nada o no fueron capaces de ser exitosos al tratar de cambiar esa imagen que estaba predominando en sectores de la sociedad colombiana, y eso me parece que es lo que refleja ese precario apoyo electoral”, señaló.
Pero a esto también se suma que en el mismo mes de las elecciones, los exmiembros del último secretario reconocieron su responsabilidad en graves crímenes relacionados con el reclutamiento de niños y niñas ante la JEP. El caso 07 que adelante este tribunal incluye a 11.000 personas, entre ellas 2.000 víctimas individuales y 9.027 víctimas étnicas de cinco pueblos indígenas.
¿Cuáles fueron los errores?
Para el senador Gallo hay aspectos internos y externos que complicaron el resultado electoral del partido Comunes. En cuanto a los externos señaló tres: que no se hiciera la reforma política como se había acordado -que incluía temas como la financiación de campañas por parte del Estado-, la seguridad y la estigmatización.
“Para analizar el resultado, hay que tener en cuenta que el propósito de estos ocho años era que el Estado avanzara y cumpliera con el compromiso de la reforma política y electoral, y eso no se ha dado. Competir en esas condiciones, no solamente para nosotros, sino para las fuerzas minoritarias es realmente muy difícil, muy complejo”.
Sobre el segundo señaló: “Es muy difícil para nosotros avanzar y poder consolidar una influencia política cuando no hemos podido regresar a los territorios donde históricamente nosotros siempre permanecimos”. Y sobre el tercero: “el señalamiento constante y permanente de los adversarios políticos que siempre han insistido en tratar de invalidar nuestra llegada al escenario político”.
Gallo, dijo, sin embargo, que no pueden dejar de ver sus propios errores: “nuestra incapacidad para poder entender de mejor manera, no solamente la dinámica política electoral, sino la forma en que podamos conectarnos y llevarle nuestras propuestas al conjunto de la sociedad colombiana”.
El partido se reunirá en los próximos días para hacer el balance de lo que pasó, pero para él, una de las conclusiones es que no ha sido posible que se sintonicen con la forma de pensar y con las necesidades actuales de los colombianos.
Una reflexión desde afuera
Por su parte, Vargas señala que cualquier proceso de reincorporación a la vida civil es muy complejo y así se ha visto en distintas sociedades, pero que el comportamiento electoral frente a Comunes puede dejar una reflexión:
“Seguramente, mucho del apoyo que ellos decían tener en los territorios era más por la dimensión coercitiva de ellos como aparato armado y no porque hubiera identidades políticas. Una vez que el aparato coercitivo se desmoviliza, pues evidentemente la gente le da rienda suelta a sus opiniones contrarias y muy poco favorables a ellos”, afirmó.
Para el profesor, las garantías que se les brindaron siempre fueron susceptibles de mejora, pero considera que existieron en su mayoría sin que eso evitara que cometieran los errores que hoy les pasan factura.
“Alguna vez lo discutí con varios de los dirigentes y era que no hicieron un proceso de renovación. No habían permitido que gente más joven que ellos también asumieran esas curules, por el contrario, siempre se quedaron en los miembros del secretariado. Eso también manda mensajes a la sociedad”, señaló.
Y retomando el reto que tenían de desligarse de la imagen negativa del extinto grupo guerrillero, quizás su primera equivocación fue denominar al partido como Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, es decir, Farc. Después, a inicios de 2021 modificaron el nombre a Comunes.
¿Qué va a pasar con Comunes?
El senador Gallo explicó que la visión que tienen ahora del Congreso, en comparación con la que tenían cuando llegaron, cambió significativamente, y destacó el trabajo que hicieron para defender el proceso de paz, apoyar diversas iniciativas del Gobierno Nacional y en pro de los ciudadanos.
También, hizo referencia a la actividad legislativa propia de la colectividad. Dijo que no hubo proyectos propios porque había una prevención y casi que un acuerdo por parte de otras bancadas para no aprobarlos.
“Claramente los proyectos, por el solo hecho de ser de la bancada de Comunes, prevenía a sectores que eran nuestros adversarios políticos e hicieron como el acuerdo de no aprobar los proyectos que, entre otras cosas, no eran ninguna amenaza, ni iban a hacer una transformación profunda, pero que sí iban a generar mejoras en las condiciones de algunos sectores”, afirmó.
Pero ahora, lo que les toca es definir su futuro y según el senador, el proyecto político continuará.
“El próximo año vienen las elecciones regionales y locales, seguramente, ahí hay una oportunidad importante para que comencemos un proceso de abajo hacia arriba, escogiendo y proponiendo candidaturas y liderazgos de base popular para ir generando apoyo en algunas regiones”, dijo.
Entonces, -le pregunté-, ¿podemos decir que Comunes no ha desaparecido?
“Por supuesto que no. Nosotros vivimos 53 años en las peores condiciones con todo el peso del Estado y su capacidad para tratar de acabarnos y eso no fue posible. Tampoco va a suceder ahora que tenemos otras condiciones. Seguramente esto que sucedió nos sirve como un campanazo para despertarnos y tratar de buscar las alternativas y las salidas para que el proyecto político que nosotros representamos pueda jugar hacia el futuro”, respondió.
Nosotros vivimos 53 años en las peores condiciones con todo el peso del Estado y su capacidad para tratar de acabarnos y eso no fue posible. Tampoco va a suceder ahora que tenemos otras condiciones.
Julián Gallo, senador del partido Comunes
