Trump promete “fuertes garantías de seguridad” a Ucrania y asegura que negociaciones están en fase final
El presidente de Estados Unidos recibió a Volodimir Zelenski en Florida y afirmó que Europa tendrá un rol clave en la seguridad ucraniana.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que Ucrania contará con “fuertes garantías de seguridad” si prospera el nuevo plan impulsado por Washington para poner fin a la guerra con Rusia, un conflicto que está a punto de cumplir cuatro años desde la invasión a gran escala lanzada por Moscú en febrero de 2022.
Las declaraciones se dieron tras la reunión con su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, en la residencia de Mar-a-Lago, en Florida, un encuentro considerado clave en el actual momento de las negociaciones. Aseguró Trump que hubo un progreso significativo tras las conversaciones. El presidente de Ucrania por su parte, reveló que habrá una nueva reunión en Washington en enero junto a líderes europeos.
“Habrá garantías de seguridad. Serán fuertes. Y los países europeos están muy involucrados”, afirmó Trump ante la prensa, subrayando que la eventual arquitectura de seguridad para Ucrania no recaerá únicamente en Estados Unidos, sino que tendrá un respaldo amplio de Europa. Según el mandatario estadounidense, las conversaciones se encuentran en su “fase final”, aunque evitó fijar una fecha límite para alcanzar un acuerdo definitivo. “No hay una fecha concreta. El objetivo es terminar la guerra”, señaló.
El plan de Washington
La reunión con Zelenski se produce en medio de intensos movimientos diplomáticos de las últimas semanas. Washington ha venido promoviendo un plan actualizado de 20 puntos que busca congelar las líneas del frente en su posición actual y establecer una hoja de ruta política y de seguridad para un eventual alto el fuego. Esta propuesta ha generado tensiones tanto en Kiev como en Moscú, especialmente por el futuro de los territorios ocupados en el este y sur de Ucrania.
Uno de los puntos más sensibles del plan es la región oriental del Donbás, que incluye Donetsk y Lugansk, controladas en gran parte por Rusia. Precisamente este domingo, horas antes del encuentro entre Trump y Zelenski, el Kremlin redobló su presión. El asesor diplomático del presidente ruso, Yuri Ushakov, instó a Ucrania a “tomar una decisión valiente” y aceptar la retirada de sus tropas del Donbás como condición para poner fin a la guerra. “Sería sensato tomar sin demora esta decisión sobre Donbás”, declaró a periodistas.
Desde Kiev, sin embargo, la posición oficial se ha mantenido firme. Zelenski ha reiterado que cualquier cesión territorial solo podría darse con el aval directo de la ciudadanía ucraniana mediante un referéndum, y ha advertido que aceptar una retirada forzada sentaría un precedente peligroso para la seguridad europea. En encuentros recientes con líderes de la Unión Europea, el mandatario ucraniano ha insistido en que la paz no puede construirse a costa de la soberanía del país.

Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump y de Ucrania, Volodimir Zelenski. AFP
Negociando bajo fuego
El contexto inmediato de la reunión en Florida también estuvo marcado por una fuerte escalada militar. En la víspera del viaje de Zelenski, Rusia lanzó uno de los mayores ataques combinados con drones y misiles contra Kiev, que dejó víctimas mortales y a cientos de miles de personas sin electricidad ni calefacción. Para el presidente ucraniano, estos ataques confirman que Moscú busca aumentar la presión militar justo cuando se discuten escenarios de negociación.
En este escenario, Trump se mostró confiado en que un acuerdo es posible y sugirió que el diálogo con Moscú avanza en paralelo. “Creo que irá bien con él (Zelenski). Y creo que también irá bien con el presidente Putin”, afirmó, dejando claro que Washington mantiene canales abiertos con ambas partes. No obstante, sus declaraciones han generado inquietud en algunos sectores europeos, que temen que un acuerdo apresurado pueda beneficiar desproporcionadamente a Rusia.
Las “garantías de seguridad” prometidas por Trump no han sido detalladas públicamente, pero fuentes diplomáticas señalan que podrían incluir acuerdos bilaterales de defensa, apoyo económico para la reconstrucción y un rol reforzado de países europeos en el despliegue de misiones de observación o fuerzas de paz. La posibilidad de una adhesión inmediata de Ucrania a la OTAN sigue siendo un punto de fricción: aunque el nuevo plan estadounidense habría eliminado la exigencia de que Kiev renuncie explícitamente a esa aspiración, Rusia considera la expansión de la alianza atlántica como una línea roja.
Mientras tanto, la guerra continúa teniendo un alto costo humano y económico. Millones de ucranianos siguen desplazados, vastas zonas del este y sur del país están devastadas, y la reconstrucción se perfila como uno de los mayores desafíos para Europa en las próximas décadas. Trump sostuvo que Estados Unidos y sus aliados “están preparados para ayudar” en ese proceso, siempre que se logre un acuerdo “duradero y verificable”.
*Con información de AFP
