Noboa eleva la tensión con Colombia y la califica como el “peor socio” comercial de Ecuador
La relación entre Ecuador y Colombia se tensa por aranceles, diferencias políticas y fuertes acusaciones en medio de una crisis diplomática creciente.

La relación entre Ecuador y Colombia atraviesa uno de sus momentos más tensos en los últimos años, luego de que el presidente ecuatoriano Daniel Noboa defendiera la imposición de aranceles a productos colombianos y endureciera su discurso frente al Gobierno de Gustavo Petro, al que señaló por falta de cooperación en materia de seguridad fronteriza.
El conflicto, que combina diferencias comerciales, políticas y de seguridad, ha escalado hasta convertirse en una crisis diplomática abierta con impactos en el comercio bilateral y en la estabilidad de la frontera común.
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Noboa endurece su postura
En una entrevista concedida a la revista Semana, el presidente Daniel Noboa afirmó que Colombia es el “peor socio” comercial de Ecuador, argumentando que la balanza económica es desfavorable para su país.
“Colombia es nuestro peor socio a nivel mundial: tenemos un déficit de 1.200 millones de dólares con un comercio total de 2.100 millones de dólares”, señaló el mandatario, al advertir que esta situación afecta directamente el empleo ecuatoriano y la salida de divisas.
Noboa insistió en que la medida de imponer aranceles no debe interpretarse como una agresión comercial, sino como una respuesta a problemas estructurales en la frontera y a la falta de resultados en la lucha contra el crimen organizado.

Daniel Noboa, presidente de Ecuador. AFP
¿Guerra comercial o estrategia de seguridad?
El jefe de Estado ecuatoriano rechazó que exista una guerra comercial entre ambos países, pese al aumento de tensiones y a las medidas arancelarias adoptadas por su Gobierno.
“No se les ha declarado la guerra a los colombianos. Se les ha declarado la guerra al narcotráfico, a la violencia, a la delincuencia organizada, al contrabando y a la minería ilegal”, afirmó Noboa.
El mandatario aseguró que Ecuador ha tenido que reforzar su presencia militar en la frontera con Colombia, especialmente en zonas como Putumayo, lo que ha implicado un gasto adicional cercano a los 400 millones de dólares anuales.
Según explicó, la complejidad del territorio y la presencia de grupos armados han dificultado las labores de control. “Nos resulta muy difícil contener la violencia, contener cargamentos de droga y contener la presencia de guerrillas en la frontera”, agregó.
Choque político con el Gobierno Petro
La tensión bilateral no se limita al ámbito económico. También ha estado marcada por diferencias políticas entre ambos gobiernos.
Uno de los puntos más sensibles surgió cuando el presidente colombiano Gustavo Petro calificó como “preso político” al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, actualmente condenado por corrupción, y acusó al Gobierno de Noboa de “dejarlo morir de hambre”.
Estas declaraciones fueron rechazadas de forma categórica por el mandatario ecuatoriano. “No es un preso político, es un político preso por casos de corrupción”, respondió Noboa, elevando aún más el tono del intercambio diplomático entre ambos países.

Frontera colombo-ecuatoriana, región marcada por tensiones políticas y operativos de control. Redes sociales
Aranceles, represalias y frontera en crisis
La disputa comercial comenzó a intensificarse en febrero, cuando Ecuador impuso aranceles del 30 % a productos colombianos, en medio de reclamos por la seguridad en la frontera, donde operan bandas del crimen organizado.
Posteriormente, Colombia respondió con medidas arancelarias propias, elevando la tensión bilateral y generando preocupación en el sector empresarial de ambos países.
El 10 de abril, la ministra colombiana de Comercio, Diana Marcela Morales, anunció que Colombia aumentaría del 30 % al 100 % los aranceles a importaciones ecuatorianas, en respuesta a decisiones previas de Quito.
Sin embargo, el presidente Gustavo Petro matizó la postura y aseguró que no aplicará aranceles generalizados, afirmando que “todo lo que sea necesario para Colombia entra con 0 %”, en referencia a productos esenciales.
Frontera, narcotráfico y advertencias
El conflicto también se ha visto alimentado por la situación en la frontera común, que supera los 500 kilómetros y ha sido históricamente afectada por el narcotráfico, el contrabando y la presencia de grupos armados ilegales.
Noboa ha insistido en que el control de esta zona requiere mayor cooperación por parte de Colombia, mientras que Petro ha advertido que las decisiones arancelarias pueden agravar el problema.
“Cuando (Noboa) impide pasar las tractomulas con mercancía legal, le está entregando el comercio al contrabando”, afirmó el mandatario colombiano, al advertir que el cierre de la frontera no elimina el comercio, sino que lo empuja a la ilegalidad.
Petro también alertó sobre el riesgo de que las redes criminales fortalezcan su control territorial si no existe una estrategia conjunta entre ambos países.

Gustavo Petro, jefe de Estado colombiano. Colprensa
Una relación en su punto más crítico
La crisis diplomática se ha profundizado con el llamado a consultas de embajadores por parte de ambos países, tras los cruces de declaraciones y las decisiones comerciales adoptadas en las últimas semanas.
Ecuador retiró temporalmente a su embajador en Bogotá, mientras que Colombia hizo lo mismo con su representación diplomática en Quito.
En medio de este escenario, la relación entre ambos gobiernos atraviesa un momento de alta tensión, marcado por desconfianza, diferencias ideológicas y una disputa que combina economía, seguridad y política exterior.
Las autoridades de ambos países han insistido en la necesidad de mantener el diálogo, aunque por ahora el panorama sigue siendo incierto y el conflicto continúa escalando en el ámbito regional.
