Preguntas y respuestas | Lo que debe saber del conflicto en Medio Oriente
Las razones detrás de los ataques, su vínculo con Venezuela y el impacto en Colombia y en la economía mundial. Conozca todos los detalles aquí.

Medio Oriente atraviesa una de las crisis más graves de su historia reciente. En las primeras horas del 28 de febrero, Irán fue bombardeado en un ataque coordinado entre Israel y Estados Unidos.
La ofensiva de Washington y Tel Aviv dejó como saldo la muerte del líder supremo de la República Islámica, Alí Jamenei. Desde entonces, Teherán contraatacó con el lanzamiento de misiles contra varios países de la región que considera aliados de Estados Unidos, lo que ha ampliado la magnitud del conflicto.
Desde el lunes, Israel comenzó a bombardear el Líbano en represalia por los ataques del grupo armado proiraní Hezbolá, con base en ese país.
Pero la ofensiva no se detuvo allí. En las últimas horas, el gobierno de Benjamin Netanyahu ordenó el despliegue de fuerzas militares en el sur del Líbano, alegando la necesidad de establecer un “frente de amortiguación”, lo que ha incrementado la tensión.
Estas son algunas preguntas y respuestas clave para entender lo que está sucediendo en Medio Oriente.
¿Por qué EE. UU. e Israel están atacando a Irán?
Guillermo Ospina, docente de la Universidad de San Buenaventura y experto en Medio Oriente, explicó a Minuto60 las razones detrás de la ofensiva.
Estados Unidos ve la situación desde un enfoque de política y seguridad: “Irán ha representado un riesgo para la seguridad, un contrapeso para los Estados Unidos. Es una potencia hostil en el Golfo Pérsico”, afirma el docente.
Teherán tiene interés en desarrollar armas nucleares, lo que representa una amenaza para los objetivos de Washington en la región, pues ha tomado una posición hostil sobre Israel y ha convertido el ‘antiamericanismo’ en una política de Estado.
El interés (de EE. UU.) es tumbar un régimen enemigo.
Guillermo Ospina, analista internacional.
Por otro lado, para Israel es una cuestión “existencial”. “Desde el punto de vista de que Irán desarrollara capacidad nuclear y consolidara milicias proxy, siempre representaría una amenaza existencial para Israel y la posibilidad constante de un ataque”, dice Ospina.
“Gran parte del interés (de Tel Aviv) tiene que ver con redibujar ese Medio Oriente que estamos viendo desde el ataque de Hamás del 7 de octubre del 2023”, afirma el docente, que además asegura que Israel “ha visto la oportunidad de lograrlo”.
¿Se relaciona este conflicto con la operación en Venezuela?
En los últimos días se ha intentado hacer un paralelismo entre Venezuela e Irán, pero “explicar todo a través del petróleo no es lo más acertado”, señala Ospina.
El académico considera que “no es acertada del todo” la idea de que EE. UU. primero se aseguró el suministro de petróleo a través de Venezuela para contener los costos de una guerra con Irán. Esto, pues “retomar la producción petrolera venezolana no es tan sencillo como parece” y enfrenta obstáculos técnicos, comerciales y de mercado.
El enfoque de Estados Unidos, explica Ospina, se entiende mejor desde la trayectoria de Donald Trump en política internacional: “La experiencia que ha tenido Trump no ha estado marcada por costos altos. Ha retirado a EE. UU. del acuerdo nuclear con Irán, matado a Soleimani y no ha pagado un precio político o militar alto por ello”.
Esa experiencia habría generado en Trump una sensación de que “es posible transformar un régimen con costos relativamente bajos”.
Según Ospina, esa percepción puede alimentar un exceso de confianza que, a su vez, puede llevar a errores de cálculo: “Esto no significa que no haya riesgos (él mismo ha advertido que puede costar vidas estadounidenses) pero su apuesta es marcar una época, y eso lo puede llevar a sobreestimar sus opciones”.
¿Cómo se ve afectado el estrecho de Ormuz?
El estrecho de Ormuz es una ruta comercial ubicada entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. Alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo pasa por esa zona estratégica, ya que conecta las productoras de Medio Oriente con mercados de Asia Pacífico, Europa y América del Norte.
Si bien esta es una importante ruta comercial para el Golfo Pérsico, no afecta directamente a Estados Unidos o a Europa, pues un 80 % de ese petróleo se dirige hacia India, China, Japón o Corea.
Ospina explica que el estrecho, en términos prácticos, se encuentra cerrado. “No se señala que esté cerrado formalmente, pero sí por el conflicto está cerrado, efectivamente hay un colapso del transporte marítimo”, dice Ospina.
Las amenazas de seguridad en el estrecho afectan el comercio energético de la región, principalmente de Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Muchos de los cargueros se encuentran detenidos por el riesgo de guerra y razones de seguridad.
El experto considera que las amenazas de seguridad y los ataques de Irán a las diferentes instalaciones energéticas de los países del Golfo forman parte de una estrategia de disuasión. Lo que busca es “afectar los precios internacionales del petróleo y del gas”.
El objetivo es lograr una presión económica global.
Guillermo Ospina, analista internacional.
“Por otro lado, también se busca transmitir la sensación de una guerra regional y aumentar los costos como estrategia de disuasión. Al involucrar a más países del Golfo, no solo se afecta a un aliado específico, sino que se amplía la percepción del conflicto”, asegura el docente.
Entonces, la estrategia consiste en generar presión hacia Estados Unidos de sentarse a negociar, disuadir los ataques, o de lo contrario, “enfrentar la expansión del conflicto a proporciones mucho mayores”.
Es una lógica de ‘escalar para desescalar’ la que estaría detrás de estos ataques.
Guillermo Ospina, analista internacional.
¿El conflicto en Medio Oriente puede afectar a Colombia?
“Si algo que aprendimos con Ucrania es que las guerras son globales”, afirma el experto.
Si bien Latinoamérica no está directamente implicada, sí se puede ver afectada en el aspecto económico, especialmente con los precios del petróleo. “Los precios van a aumentar y eso se puede trasladar a los costos de ciertos productos, impactando la inflación de nuestro país”, dice Ospina.
Pero también hay un efecto positivo. Colombia es un país productor de petróleo, por lo tanto, el contexto puede suponer mayores ingresos para el país.
Para Ospina, los efectos también se podrían ver en la política nacional; el presidente Gustavo Petro ha sido muy enfático en rechazar las acciones de Estados Unidos, lo que puede generar nuevas tensiones con el mandatario norteamericano.
“Recordemos que Colombia es parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en este 2026 y ese rechazo después de una reunión exitosa con Donald Trump, puede tensar nuevamente la relación con los Estados Unidos, dependiendo del tono y dependiendo del mensaje que se esté dando”, opina el académico.
