La macabra llamada del esposo de la exreina de México asesinada: “Mi mamá le disparó”
La madre de Carolina Flores Gómez reveló cada palabra de le que dijo su yerno. Hay información que no encaja.

El caso del asesinato de Carolina Flores Gómez sigue revelando detalles estremecedores, y uno de los episodios más impactantes es la llamada telefónica que hizo su esposo tras el crimen, en la que, según su propia versión, terminó confesando lo ocurrido. La reconstrucción de ese momento deja ver no solo la crudeza de los hechos, sino también una serie de comportamientos que hoy generan sospechas e indignación.
De acuerdo con el testimonio de la madre de la víctima, Reyna Gómez Molina, la comunicación ocurrió un día después del asesinato, el 16 de abril en horas de la tarde. Fue el propio esposo de Carolina quien la llamó para contarle que su hija había muerto. La noticia, de por sí devastadora, fue acompañada de una revelación que cambiaría todo el curso del caso: él mismo le aseguró que la responsable había sido su propia madre.
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“El jueves (16 de abril) a la 1:35 del mediodía recibí la llamada por parte de mi yerno. Le dije: ‘¿Y cómo está la Caro? Dime cómo está la Caro’ y ya fue él que me dijo que estaba muerta”, comentó el relato de la joven en charla el programa Siéntese Quien Pueda, de Univisión.
La confesión en una llamada
La conversación, según relató la mujer, estuvo marcada por la incredulidad y el desconcierto. Al escuchar que la autora del crimen era su consuegra, reaccionó de inmediato con preguntas directas: cómo había ocurrido, de dónde había salido el arma y qué había pasado exactamente dentro del apartamento. Sin embargo, las respuestas del esposo fueron evasivas y desconcertantes. A cada pregunta clave, su respuesta era prácticamente la misma: que no sabía. Tampoco pudo explicar dónde estaba su madre tras el hecho, ni qué había pasado con el arma utilizada.
“Yo empecé a gritar como loca y yo a lo lejos escuchaba una voz de una mujer y le decía: ‘Dime que la que está hablando es mi hija. Dime por favor que es ella’. No señora, estoy en la Fiscalía y me están hablando. Es que mi mamá le disparó”, relató
La falta de información concreta, sumada al tono de la llamada, encendió las alarmas tanto en la familia como en quienes han seguido el caso, pues no parecía la reacción de alguien que acababa de presenciar un crimen de tal magnitud.
“Le dije: ¿cómo que tu mamá?, ¿de dónde sacó el arma? Me dijo ‘no sé’ ¿Y dónde está tu mamá?’, le dije. Me dijo: ‘No sé, no sé nada, señora’”, añadió.
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La investigación
Otro elemento clave es el tiempo que pasó antes de que se hiciera esa llamada. El crimen ocurrió el 15 de abril, pero no fue sino hasta el día siguiente que el esposo decidió avisar tanto a la familia de la víctima como a las autoridades. Ese retraso es uno de los puntos más cuestionados, ya que durante esas horas no solo permaneció en el lugar donde estaba el cuerpo, sino que tampoco alertó de inmediato sobre la responsabilidad de su madre.
Esa demora ha dado pie a fuertes sospechas: varias versiones apuntan a que ese lapso pudo haber servido para facilitar la huida de la presunta responsable, quien hasta ahora no ha sido capturada. El hecho de que el esposo reconociera quién disparó, pero no actuara de inmediato, ha generado cuestionamientos sobre su papel en lo ocurrido y sobre si hubo algún tipo de encubrimiento.
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El caso, que ya de por sí era estremecedor por las circunstancias del asesinato —ocurrido dentro de un apartamento y en presencia de familiares—, se vuelve aún más complejo con esta llamada. No solo revela la crudeza de la confesión, sino también las inconsistencias en el relato de quien fue testigo directo de los hechos. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando bajo el protocolo de feminicidio, en medio de la presión social por esclarecer completamente lo ocurrido y dar con la responsable.
