Se hace justicia en una de las masacres más aterradoras del país
Un oficial (r) del Ejército fue condenado por su presunta responsabilidad en uno de los episodios más atroces del conflicto armado en Colombia.

El Colectivo de Abogados y Abogadas José Alvear Restrepo (Cajar) confirmó que el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Buga condenó a 35 años de prisión al mayor en retiro del Ejército Nacional, Alirio Antonio Urueña Jaramillo, por su responsabilidad en la Masacre de Trujillo, departamento del Valle del Cauca, ocurrida en la década de los 90.
El alto oficial fue declarado culpable por los delitos de homicidio agravado con fines terroristas, por la muerte de al menos 25 personas y una tentativa de homicidio, cometidos “con extrema sevicia y con el propósito de infundir terror en la población”, señaló el Cajar, que además añadió que la condena también fue por el delito de secuestro agravado, por la privación ilegal de la libertad de múltiples víctimas que fueron trasladadas a la finca Las Violetas, torturadas y posteriormente asesinadas; y concierto para delinquir agravado, por su pertenencia consciente y funcional a una organización criminal destinada a cometer estos delitos de manera reiterada.
#LoÚltimo 🌷A 35 años de prisión por responsabilidad en Masacre de Trujillo fue condenado el exmayor del Ejército Alirio Antonio Urueña Jaramillo
— ColectivoDeAbogad@s (@Ccajar) December 22, 2025
Destaca la sentencia que los crímenes fueron cometidos por integrantes de la Fuerza Pública en connivencia con paramilitares,… pic.twitter.com/AXbBsji7Bj
“(…) se demostró plenamente su responsabilidad en la participación directa en la masacre. Las declaraciones directas de los autores materiales y partícipes de los crímenes son absolutamente conclusivas al determinar que en la finca de Las Violetas él participó en las torturas y en las ejecuciones extrajudiciales. En estos hechos en concreto se determina que existió un concierto para delinquir de carácter agravado por cuanto se concertó con los narcotraficantes y paramilitares de las regiones para cometer los crímenes, que son de naturaleza agravada y crímenes de lesa humanidad”, dijo el abogado penalista Eduardo Carreño Wilches, cofundador de Cajar.
En la decisión también se descarta la prescripción de la acción penal y reconoce que existieron dilaciones en el proceso por varias décadas, sin tener en cuenta la gravedad de los hechos y a la abundante prueba testimonial y documental que existió en el expediente.
Contra el oficial en retiro, ahora condenado, se ordenó la captura inmediata, no obstante, y aunque no está en firme, se debe hacer efectiva, al considerar que la gravedad de los hechos, la modalidad de actuación, el riesgo para la sociedad y la necesidad de garantizar el cumplimiento de la pena hacían imperativa la privación efectiva de la libertad.
#Judicial | El Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo dijo que versiones de los autores de la masacre de Trujillo (Valle del Cauca) comprometieron al mayor (r) del Ejército Alirio Antonio Urueña, motivo por el cual la Justicia lo condenó a 35 años de prisión por homicidio… pic.twitter.com/I9gnkFSSsS
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En este episodio del conflicto armado se evidenció que existió una connivencia entre miembros de la fuerza pública y organizaciones criminales, estas últimas financiadas por reconocidos narcotraficantes del suroccidente del país, quienes causaron terror y zozobra en la población de Trujillo.
“Así mismo, señaló que Urueña Jaramillo no actuó como un simple observador ni incurrió únicamente en omisiones, sino que, aprovechando su posición de mando como comandante militar en la zona, participó activamente en la ejecución del plan criminal, incluyendo la conducción de interrogatorios bajo tortura, la coordinación con actores armados ilegales y la facilitación logística de los crímenes, lo que compromete su responsabilidad tanto por acción directa como por su condición de garante”, indicó el Cajar.
