Rubén Blades despide a Willie Colón: la historia íntima detrás de una dupla que cambió la salsa
Tras la muerte de Willie Colón, Rubén Blades publica un emotivo texto donde revive su historia, sus diferencias y un legado que marcó la salsa.

El mundo de la música latina, el 21 de febrero del 2026, amaneció con una noticia que pocos querían aceptar: William Anthony Colón, más conocido como Willie Colón, falleció a sus 75 años.
Colón, nacido en el Bronx, Nueva York, se convirtió en una figura fundamental de la salsa, no solo como trombonista, sino también como compositor, productor y líder musical. Su carrera abarcó décadas y su influencia traspasó fronteras. Temas como “Idilio”, “Gitana” y “El Gran Varón” no solo marcaron éxitos comerciales, sino que también se insertaron en la memoria colectiva de varias generaciones.
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Según comunicó su familia, el músico partió en paz, rodeado de sus seres queridos, después de varios días hospitalizado por complicaciones respiratorias en Nueva York.
Un encuentro que cambió la historia de la salsa
En un texto muy personal publicado este 23 de febrero, después de conocerse la noticia, Rubén Blades recordó su relación artística y humana con Willie Colón tras su muerte. No fue un mensaje protocolario ni una despedida breve. Fue una memoria extensa, reflexiva, cargada de matices, como si necesitara ordenar décadas de historia compartida.
Blades cuenta que su primer encuentro con Colón fue a finales de los años sesenta, durante un carnaval en Panamá, donde quedó impresionado por la energía rebelde y la presencia musical de Colón y su banda.
A WILLIE COLONhttps://t.co/tDpevJMqya
— Rubén Blades (@rubenblades) February 23, 2026
En ese momento, Willie Colón ya proyectaba liderazgo: joven, desafiante, con un sonido potente de trombones que rompía con lo tradicional. Ese primer encuentro no parecía presagiar lo que vendría después: una sociedad creativa que transformó la salsa tradicional en un movimiento con contenido social.
Años más tarde, cuando sus caminos volvieron a cruzarse en Nueva York, comenzó una colaboración que cambiaría el rumbo del género. Colón apostó por las letras de Blades cuando pocos confiaban en que la salsa pudiera narrar historias urbanas con profundidad social. Fue una decisión arriesgada. Pero el riesgo dio frutos.
Juntos, Colón y Blades llevaron la salsa más allá de los ritmos para bailar y la convirtieron en una voz con mensaje. No se trataba solo de hacer canciones pegajosas, sino de contar realidades: migración, desigualdad, barrio, identidad latinoamericana. Álbumes como Metiendo Mano (1977) o el legendario Siembra (1978), con temas como Pedro Navaja, redefinieron el género y abrieron puertas para otras expresiones culturales de América Latina.
Escucha esta anécdota de Rubén Blades sobre la primera vez que vio tocar a la banda de Willie Colón en Panamá, en 1969. #SALSA #PANAMA #afRam pic.twitter.com/2AFyUzZOJ2
— Endrith Cerrud S. (@E_valentinsc) February 21, 2026
La dupla Willie Colón y Rubén Blades marcó un antes y un después en la historia de la salsa, consolidando lo que muchos consideran la etapa más influyente del movimiento salsero.
Blades describe con emoción cómo esa fusión de estilos y caracteres musicales creó una música que hablaba tanto del barrio como de la vida entera y que representaba un puente entre lo urbano y lo político. Eran diferentes en temperamento, pero complementarios en visión. Uno aportaba la arquitectura sonora; el otro, la narrativa afilada.
Con el tiempo llegaron diferencias, distancias y silencios. Sin embargo, lo que nació de aquel encuentro en los años sesenta ya era irreversible. El legado musical de Willie Colón junto a Rubén Blades cambió para siempre la historia de la salsa latinoamericana.
🎶 Ligia Elena 🎶
— ¡La Salsa Vive! (@amgarcia1961) January 17, 2026
Una historia de amor que rompe con los prejuicios sociales que imperaban en la época en que fue escrita, prejuicios que lamentablemente todavía habitan el mundo en el que vivimos
Canción de Rubén Blades y Willie Colón ‧ (1981) pic.twitter.com/ns8wUW2E3I
Entre la admiración y las diferencias
Pese a la complejidad de las relaciones humanas, y aunque Blades reconoce que su vínculo con Colón no estuvo exento de tensiones, incluso disputas legales, el texto se concentra más en lo que los unió que en lo que los distanció.
Blades reflexiona sobre la dualidad de las relaciones: cómo se puede sentir cariño y respeto por alguien incluso cuando hay desacuerdos y heridas. Rememora momentos compartidos, defendiendo su música ante críticos y creando nuevas formas de expresión en un género que muchas veces se limitaba a la pista de baile.
Más allá de los conflictos, lo que permanece es el legado artístico de Willie Colón en la música latina, un hombre que dejó una marca indeleble en la cultura musical de América Latina y el mundo entero.
Su música sigue viva
Blades cierra su escrito con una idea sencilla pero poderosa: Willie Colón no está realmente muerto, porque su música y su influencia continúan vivas.
No importa cuántos años pasen: sus trombones, sus arreglos y las historias que cantó seguirán presentes en hogares, salones de baile y en los recuerdos de quienes crecieron al ritmo de su música.
