Brigitte Bardot, ícono del cine francés, murió a los 91 años
Bardot tuvo una corta pero intensa carrera en el cine que la convirtió en figura ‘paradójica’ de la cultura francesa.

La legendaria actriz francesa Brigitte Bardot, ícono del cine europeo, símbolo de liberación femenina y reconocida defensora de la causa animal, murió este domingo a los 91 años, tras décadas alejada del estrellato y de la vida pública.
La Fondation Brigitte Bardot confirmó el fallecimiento en un comunicado oficial en el que expresó su “inmensa tristeza” por la muerte de su fundadora y presidenta. Según la institución, Bardot murió en horas de la mañana en su residencia de La Madrague, en Saint-Tropez, el lugar que ayudó a convertir en un mito cultural del siglo XX.
La noticia generó reacciones inmediatas en Francia y en el exterior. El presidente Emmanuel Macron lamentó la pérdida y la calificó como una “leyenda del siglo”, mientras que Marine Le Pen, líder del partido ultraderechista Agrupación Nacional, la describió como una mujer “increíblemente francesa: libre, indomable e íntegra”.
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La actriz francesa Brigitte Bardot marcó una era del cine y la cultura popular del siglo XX. AFP
Un mito del cine y la cultura popular
Antes de que su figura quedara asociada a controversias políticas o sociales, “BB” fue, ante todo, un fenómeno cultural. Protagonista de clásicos como Y Dios creó a la mujer (1956) y El desprecio (1963), rodó cerca de medio centenar de películas y se consolidó como un símbolo de libertad, sensualidad y ruptura de los códigos morales de la posguerra.
Su imagen cabello rubio, mirada desafiante y vestuario sencillo pero provocador marcó tendencia y la convirtió en un referente de estilo. También contribuyó a forjar la leyenda de destinos como Saint-Tropez, en Francia, y Búzios, en Brasil, que quedaron asociados a su figura.
Para muchos, Bardot fue una Marilyn Monroe “a la francesa”: rubia, perseguida por los paparazzi y con una vida sentimental intensa. Ambas se conocieron en 1956, aunque Bardot siempre evitó seguir el destino trágico de la estrella estadounidense.
Dos escenas quedaron grabadas en la historia del cine: su baile improvisado en un restaurante de Saint-Tropez en Y Dios creó a la mujer y el célebre monólogo en El desprecio, dirigido por Jean-Luc Godard.
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Brigitte Bardot, actriz y activista, dedicó gran parte de su vida a la defensa de los animales tras retirarse del cine. AFP
De orígenes burgueses al estrellato
Nacida en 1934 en el seno de una familia burguesa, nada parecía indicar que Brigitte Bardot se convertiría en un mito global. Apasionada por la danza, incursionó primero en el modelaje y se casó muy joven con Roger Vadim, quien la eligió para interpretar a Juliette en Y Dios creó a la mujer, el papel que la lanzó a la fama.
Tras ese éxito, encadenó rodajes y desató pasiones dentro y fuera de la pantalla. En 1960, en el punto más alto de su popularidad, dio a luz a su único hijo, Nicolas, bajo una intensa presión mediática. Bardot describió esa etapa como traumática y reconoció no haber tenido instinto maternal, delegando la crianza en su entonces esposo, el actor Jacques Charrier.
A lo largo de su vida se casó cuatro veces, incluyendo matrimonios con el millonario alemán Gunter Sachs y con Bernard d’Ormale, cercano al Frente Nacional, antecedente del actual partido de Marine Le Pen.
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¿Por qué Brigitte Bardot abandonó el cine?
A mediados de los años setenta, antes de cumplir 40 años y tras una carrera fulgurante, Bardot tomó una decisión inesperada: abandonó definitivamente el cine. Su última película fue L’histoire très bonne et très joyeuse de Colinot Trousse-Chemise (1973).
Durante ese rodaje se produjo un episodio que marcó su nueva vida. Al descubrir que una cabra del set sería sacrificada para consumo, Bardot la compró y la llevó a su habitación de hotel. Ese gesto fue el inicio de su compromiso radical con la defensa de los animales.
Desde entonces, se convirtió en una activista incansable. Luchó contra la tauromaquia, la caza de elefantes, la matanza de focas y pidió a los franceses dejar de consumir carne de caballo. En 1986 creó la Fondation Brigitte Bardot, desde la cual impulsó campañas, acciones legales y programas de rescate animal.
“Un ángel para los animales que luchó y acudió a los tribunales para protegerlos a todos”, afirmó este domingo Ingrid Newkirk, fundadora de la organización PETA.

Bardot en una imagen de madurez, lejos de las cámaras y volcada a la protección animal. AFP
Una figura libre y polémica
En sus últimos años, Bardot volvió al centro del debate público por declaraciones controvertidas sobre migración, política y caza, algunas de las cuales derivaron en condenas judiciales por difamación. Defendió siempre su derecho a expresarse sin concesiones. “La libertad es ser uno mismo, incluso cuando incomoda”, escribió en el epílogo de Mon BBcédaire, publicado en octubre.
Retirada en gran medida de la vida pública, repartió sus días entre La Madrague y otra residencia en el sur de Francia, dedicada a su fundación y al cuidado de animales en riesgo.
La muerte de Brigitte Bardot cierra una etapa clave del cine francés y de la cultura del siglo XX. Admirada y cuestionada, su figura perdura como la de una mujer que eligió vivir y expresarse con absoluta libertad, dejando una huella imborrable tanto en la pantalla como fuera de ella.
*Con información de AFP.
