Fito Páez se encuentra con sus otras vidas en 'Todos los Fitos', el corto más íntimo de su carrera
Cuatro versiones del artista conviven en una pieza audiovisual que acompaña el lanzamiento de 'Shine', su nuevo álbum.

El tiempo deja de avanzar en línea recta y se convierte en un círculo. Esa es la idea que atraviesa 'Todos los Fitos', el nuevo cortometraje de Fito Páez con el que el músico argentino comienza a abrir la puerta de Shine, su próximo álbum de estudio, que llegará el 21 de mayo.
La propuesta audiovisual, dirigida por José Fogwill, muestra algo tan extraño como íntimo: cuatro versiones de Fito Páez conviviendo en un mismo espacio.
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El artista del álbum Del 63, el de Circo Beat, el Fito de 2014 y el actual se encuentran en una especie de living nocturno donde el pasado, el presente y la memoria dialogan al mismo tiempo.
No se trata solamente de un juego visual o de nostalgia. El corto funciona como una conversación interna. Un ejercicio de autoconocimiento en el que el Fito actual observa a sus otras versiones y reflexiona sobre lo vivido, sobre la música y, especialmente, sobre el renacimiento personal que dio origen a Shine.
¿Un renacer después del dolor?
El nuevo disco nació en uno de los momentos más difíciles para el músico rosarino.
En septiembre de 2024, Páez sufrió un accidente doméstico que le provocó la fractura de nueve costillas. La recuperación obligó al artista a cancelar conciertos, grabaciones y gran parte de sus actividades profesionales.
Sin embargo, el reposo y el silencio terminaron convirtiéndose en canciones.
En el cortometraje, el Fito del presente les explica a sus otras versiones cómo apareció el concepto de Shine. La palabra surge como una especie de mantra, repetida una y otra vez por esos “otros Fitos” que parecen responder desde distintas etapas de su vida. El resultado es una narrativa que mezcla recuerdos, conversaciones superpuestas y una sensación constante de estar dentro de un sueño.
La puesta visual acompaña esa idea. El escenario es minimalista, casi vacío, pero cada objeto parece tener un peso emocional enorme. Los sillones, las luces tenues y los silencios construyen una atmósfera que, por momentos, recuerda al cine de David Lynch. Mientras tanto, la cámara gira alrededor de los personajes y los encierra lentamente, como si el tiempo también estuviera jugando su propia partida.
En paralelo, un portero eléctrico suena de manera insistente durante toda la historia. Una presencia incómoda y misteriosa que rompe la calma y abre otra pregunta: ¿quién está llamando realmente?
¿La música es lo que los trajo hasta acá?
Más allá de la estética cinematográfica, la música aparece como el verdadero centro emocional de la obra. El corto deja claro que, pese al paso del tiempo y las distintas etapas de su carrera, hay algo que permanece intacto: la necesidad de crear canciones.
Uno de los momentos más importantes gira alrededor de 'Háblame', una pieza que atraviesa el nuevo álbum y que, dentro de la historia, funciona como un puente entre los distintos Fitos. La canción aparece como una forma de comunicación profunda, un regalo que el artista del presente les entrega a sus versiones pasadas.
En uno de los pasajes más emotivos del corto, el Fito actual reconoce que estuvo cerca de la muerte y entiende que la única salida posible era volver a empezar. Ahí aparece el verdadero corazón de Shine: la idea del renacer.
El proyecto también marca un nuevo capítulo artístico para Páez. Luego de trabajos más sinfónicos y conceptuales, el músico vuelve a un sonido más crudo y rockero, con influencias directas de las raíces clásicas del rock and roll. El primer adelanto del disco, también llamado 'Shine', deja escuchar guitarras más ásperas y una mirada crítica sobre la hiperconexión y el dominio de las redes sociales en la vida cotidiana.
