¿Qué posturas cambió Paloma Valencia durante su campaña presidencial? Críticas que enfrentó
La senadora y candidata presidencial ha causado controversia por algunas posturas que cambió en su discurso de campaña, ¿qué ha dicho?

La candidata presidencial del Centro Democrático ha sido objeto de críticas durante el desarrollo de su campaña por modificar algunas de las posturas y discursos que defendió durante años como senadora de oposición y una de las figuras más representativas del uribismo.
Desde que ganó La Gran Consulta por Colombia y consolidó su aspiración presidencial, distintos sectores políticos, analistas e incluso simpatizantes de su partido han cuestionado los cambios en temas que anteriormente parecían inamovibles dentro de su discurso político.
Uno de los episodios que más generó debate fue la elección de como fórmula vicepresidencial. La decisión, tomada tras la amplia votación obtenida por Valencia el pasado 8 de marzo, fue interpretada por varios sectores como un giro estratégico de la campaña para acercarse a votantes moderados y urbanos.
Sin embargo, el nombramiento también abrió una discusión sobre algunas de las posiciones que la candidata había sostenido años atrás, especialmente frente a temas relacionados con las familias diversas, la adopción por parte de parejas del mismo sexo y sectores del feminismo.
Durante su paso por el Senado, Valencia mantuvo posturas conservadoras frente a diferentes debates sociales. En varias ocasiones expresó su apoyo frente a la adopción por parte de parejas homosexuales y defendió modelos diversos de familia.
No obstante, en medio de la campaña presidencial, el discurso de la candidata comenzó a mostrar matices distintos. Tras anunciar a Oviedo como su fórmula vicepresidencial —quien abiertamente ha hablado sobre su orientación sexual—, Valencia aseguró que su campaña no apoyaba dicha iniciativa, pero que sí estaba abierta a todos los sectores e ideologías, por lo que evitó profundizar en debates ideológicos que antes hacían parte central de su narrativa política.
Las críticas también han surgido por los cambios en su discurso alrededor del feminismo. Aunque durante años cuestionó algunas corrientes feministas y rechazaba su necesidad de verse de izquierda y aislar a algunas mujeres, en las últimas semanas ha buscado acercarse a discursos enfocados en el liderazgo femenino y la participación de las mujeres en la política y la economía.
Para algunos analistas, estos cambios responden a una estrategia electoral orientada a ampliar su base de votantes femeninas y moderar su imagen de cara a una contienda presidencial más competitiva. Otros sectores, en cambio, consideran que las nuevas posiciones contradicen buena parte de las banderas políticas que defendió como congresista.
Mientras su campaña insiste en que se trata de una evolución política y una apertura al diálogo con distintos sectores del país, las críticas continúan creciendo entre quienes consideran que varios de sus cambios responden más a cálculos electorales que a una transformación ideológica real.
