“Recuperaremos nuestro petróleo”: ¿Qué hay detrás de la frase de Donald Trump?
El presidente de Estados Unidos aseguró que mantendrá el poder sobre Venezuela e incentivará el regreso de las empresas petroleras.

Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló en rueda de prensa sobre la extracción de Nicolás Maduro de Venezuela, habló con especial énfasis sobre los recursos petroleros del país sudamericano y sobre lo que viene en su administración y gobierno.
Sobre el primer punto, el mandatario estadounidense aseguró que la extracción de Nicolás Maduro les permitiría “recuperar su petróleo” ya que su administración en suelo venezolano incentivará el regreso de las empresas petroleras y la explotación de crudo debería devolverle a Estados Unidos todo el dinero que inviertan y gasten en esa tarea.
En cuanto a la administración, el presidente de Estados Unidos anunció una toma norteamericana mientras se aseguran de que haya una transición “pacífica y legal” hacia un sistema democrático. Sin embargo, por el momento, Trump espera trabajar de la mano de Delcy Rodríguez, la vicepresidente de Nicolás Maduro.
¿Por qué es tan importante el petróleo de Venezuela?
El vecino país ostenta las reservas de petróleo más amplias del mundo, con un registro a 2023 de alrededor de 303.000 millones de barriles. Sin embargo, “el petróleo del Orinoco es denso y viscoso, requiriendo técnicas y equipos especializados para su producción y transporte, lo que encarece la operación y la infraestructura requerida”, advierte Gregorio Gandini, CEO de Gandini Analysis.
Esas cifras, según los cálculos de Felipe Campos, gerente de Investigaciones Económicas de Alianza Valores, equivale a 800 años de producción petrolera al ritmo de explotación que tiene hoy el país. Para dimensionarlo, esto es equivalente a multiplicar por 100 la cantidad de crudo que tiene Colombia.
Pero extraerlo no es tan fácil. Esa alta densidad y viscosidad hace que las empresas petroleras que deseen hacerlo deban hacer inversiones costosas tanto en recuperar la infraestructura que ya está en suelo venezolano como en instalar nuevos equipos especializados para este tipo de crudo.
En ese sentido, Gandini advierte que “el efecto del petróleo en Venezuela no será inmediato, definitivamente habrá algún aumento de producción en el corto plazo aprovechando lo que está en funcionamiento y con Estados Unidos levantando restricciones y permitiendo un mayor transporte. Sin embargo, recuperar la infraestructura que se ha deteriorado, es bastante costoso y requerirá una inversión importante, pero es precisamente en el potencial de reservas donde está el juego en el mediano plazo”.
📣 Manual para los preocupados por el petróleo venezolano
— Felipe Campos (@FelipeCamposPC) January 4, 2026
1️⃣ Venezuela tiene petróleo para 800 años al ritmo actual de explotación.
(Colombia: 8 añitos).
2️⃣ Vamonos al extremo de un régimen de transición gringo largo (5 años). La producción se duplica a 2 millones de barriles… pic.twitter.com/PREm7F4U7l
Con la mente en el juego
De cara a ese escenario en el que Donald Trump levante las sanciones al petróleo venezolano y logre un acuerdo con Delcy Rodríguez para que ella mantenga las riendas del régimen autoritario venezolano al mismo tiempo, Campos calcula que en cinco años “la producción se duplica a dos millones de barriles diarios, pero los venezolanos reciben más o menos lo mismo que hoy porque el 65 % de la renta se la quedan Estados Unidos y sus operadores”.
Este escenario incluye unas condiciones de explotación petrolera similares a las que tenía el país antes de la entrada en vigencia de las sanciones económicas y la salida de las empresas que operaban en el país.
Además, apenas un día después del bombardeo estadounidense en Venezuela, los primeros cálculos de los expertos apuntan a un control norteamericano de máximo cinco años, una cifra que está por verse.
Para Colombia, este escenario acerca solo un poco más la posibilidad de importar gas natural venezolano para cubrir la demanda local, aunque advierte Gandini que los costos no serían menores ya que, como se ha advertido durante los últimos tres años, ese plan requiere cuantiosas inversiones para recuperar la infraestructura del gasoducto que conecta a ambos países.
