Reportan otra masacre en el país, hay un carro de la UNP comprometido: seis personas murieron
Las autoridades dijeron que desplegaron un operativo en la región para intentar dar con el paradero de los atacantes.

Este martes 19 de mayo ocurrió un nuevo ataque a una camioneta adscrita a la Unidad Nacional de Protección en la vía Ocaña-Ábrego, en la vereda Oropoma, zona rural de Ábrego, Norte de Santander. En el hecho murieron seis personas a manos de un grupo armado ilegal.
En el vehículo asignado a la Unidad Nacional de Protección (UNP) se movilizaba Freiman David Velásquez, líder social de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo (Asuncat).
🔴 #56masacresen2026
— INDEPAZ (@Indepaz) May 19, 2026
📆 Fecha: 19/05/2026
📍 Lugar: Ábrego, Norte de Santander.
👥 Nº de Víctimas: 06 Personas
➡️En el sector de Oropoma, jurisdicción del municipio de Ábrego, hombres armados retuvieron un vehículo de la UNP y dispararon de manera indiscriminada contra sus… pic.twitter.com/4dkPtIzh3Q
Este no era el primer ataque contra Velásquez; el año pasado este líder social fue víctima de otro atentado, razón por la cual le habían asignado un esquema de seguridad.
Según información preliminar, "las víctimas (son) cuatro hombres y dos mujeres" quienes "se desplazaban por el corredor vial que comunica a los municipios de Ábrego y Ocaña, cuando fueron atacadas con armas de fuego de largo alcance...", detalló la Policía Nacional.
Como en casos similares, las autoridades dijeron que desplegaron un operativo en la región para intentar dar con el paradero de los atacantes. Igualmente, precisaron que "en esta zona delinquen integrantes del Frente Camilo Torres Restrepo del Grupo Armado Organizado ELN; no obstante, serán las autoridades judiciales las que determinen las circunstancias y autores de este hecho criminal".
La Defensoría del Pueblo ya había lanzado una alerta temprana que daba cuenta de la violencia desatada por el ELN y las disidencias del frente 33, enfrentadas desde el año pasado por el control territorial.
¿En qué consistió el llamado de la Defensoría?
La propia Defensoría del Pueblo describió a Freiman David Velásquez como un líder de juventudes, integrante de la ya mencionada Asuncat, miembro de la Unión Patriótica y quien presidió el Consejo Departamental de Juventudes de Norte de Santander en 2024 y 2025.
Basándose en otros informes de las autoridades locales, el organismo informó que "hombres armados dispararon en repetidas ocasiones con armas de largo alcance contra una camioneta de la Unidad Nacional de Protección (UNP) en la vereda Oropoma de Ábrego".
Las seis personas asesinadas se movilizaban en un vehículo asignado al esquema de protección de Velásquez y entre ellas hay dos escoltas que fueron identificados como Robinson Carvajalino Gómez y Sebastián Murillo Flórez.
Reporte de la Defensoría del Pueblo
Por estos hechos, el organismo formuló tres llamados urgentes:
A la Fiscalía General de la Nación para que adelante con celeridad y rigor las investigaciones que permitan identificar a los responsables y judicializarlos.
A todas las autoridades, particularmente al Ministerio del Interior, a coordinar la respuesta a las recomendaciones de la Alerta Temprana 006 de 2026 y reforzar las medidas de prevención y protección para líderes sociales, comunidades, procesos organizativos y liderazgos juveniles del Catatumbo.
A los grupos armados del Catatumbo a cesar de inmediato las agresiones contra la población civil y sus liderazgos.
La institución estatal recordó que este hecho ocurrió en una zona referida en la Alerta Temprana de Inminencia 006 de 2026, emitida por el pasado 5 de marzo.
En ese documento se advirtió que Ábrego hace parte de los territorios en riesgo por la continuidad de la confrontación armada en la subregión del Catatumbo.
Reporte de la Defensoría del Pueblo
Desde el organismo también advirtieron que el asesinato de este líder social golpea los procesos juveniles, campesinos y comunitarios del Catatumbo que defienden la participación, la organización social y el derecho de las juventudes a construir un buen futuro. Particularmente, sostienen, afecta seriamente la labor social, política y juvenil de Asuncat, una organización campesina que ha enfrentado estigmatización y amenazas en medio de la escalada de crímenes a gran escala en el Catatumbo.
