Desindexar la vivienda de interés social del salario mínimo: el ajuste que podría aterrizar los precios
El Gobierno dejó claro que la intención es reducir la dependencia del salario mínimo en sectores donde la indexación ha generado distorsiones.

En las últimas horas, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, confirmó que el Gobierno avanza en su apuesta por desindexar más cobros y servicios del salario mínimo, una política que busca frenar la escalada automática de precios atados a este indicador. Uno de los puntos en revisión es el sector de vivienda, especialmente los criterios que definen las condiciones de la vivienda de interés social (VIS) y vivienda de interés prioritario (VIP), además de los subsidios que dependen del ajuste anual del mínimo.
Aunque el ministro no detalló cuáles componentes específicos serían modificados, sí dejó claro que la intención es reducir la dependencia del salario mínimo en sectores donde la indexación ha generado distorsiones.
Indexar la vivienda al IPC, una alternativa más técnica
En diálogo con Minuto60, Alejandro Forero, consultor de Galería Inmobiliaria, calificó la iniciativa como positiva y necesaria, “Tratar de indexar la vivienda al IPC y no al salario mínimo, porque este tiene más un componente difícil de calcular”, aseguró.
#Economía | El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, afirmó que el plazo para presentarle al país un acuerdo sobre el salario mínimo vence el 15 de diciembre a las 11:59 p. m.
— Minuto60 (@minuto60com) December 1, 2025
También aseguró que se está trabajando en desindexar el costo de la vivienda de interés social del… pic.twitter.com/ZlQtxDkesD
Forero explicó que la atadura entre VIS y salario mínimo ha provocado incrementos desproporcionados en el precio de las viviendas frente a la capacidad real de compra de los hogares. “Entre más económica sea la vivienda, mucho más fácil será para los compradores”, añadió, y enfatizó que, si se desindexa el precio de la vivienda, también se deberían desindexar los subsidios, de modo que se ajusten con la inflación para mantener coherencia en el sistema.
El consultor advirtió que, si no se corrige la fórmula actual, “va a ser más difícil para los colombianos comprar una vivienda”.
El impacto en VIS: subidas de hasta 27 millones
Minuto60 también consultó a Andrés Narváez, director del área académica de Economics, Accounting and Taxes de PRIME Business School y profesor de la Universidad Nacional. Para el académico, la intención del Gobierno está alineada con sus propios objetivos de equidad.
Narváez explicó que si el salario mínimo sube a ritmos de dos dígitos —como podría ocurrir para 2026—, el impacto inmediato sería un aumento notable en los topes VIS.
Por ejemplo, una vivienda VIS en Bogotá que hoy cuesta $213,5 millones podría pasar a cerca de $240 millones, “un aumento de cerca de 27 millones de pesos”, señaló.
Ese salto, según el experto, dificulta el acceso a vivienda para las familias que ganan el mínimo, pues el precio se dispara sin relación directa con los costos de construcción ni con la capacidad adquisitiva.
“Esto es más una estrategia del Gobierno de no borrar con el codo lo que está haciendo con la mano —dijo Narváez—, hablo del aumento del salario mínimo para 2026”.
Efecto inmediato: compradores beneficiados, constructoras en alerta
Narváez agregó que desindexar la vivienda del salario mínimo beneficiaría directamente al comprador, pues frenaría incrementos artificiales y podría dinamizar las ventas en el corto plazo.
Sin embargo, advirtió que la medida obligaría a las constructoras a evaluar su estrategia. Si los topes VIS dejan de subir al ritmo del salario mínimo, algunas empresas podrían considerar más rentable migrar hacia proyectos no VIS, lo que requeriría intervención del Gobierno para “calmar las aguas” y mantener el equilibrio del mercado.
Minuto60 seguirá de cerca la evolución de este anuncio y los ajustes que el Gobierno implemente en materia de desindexación.
