Fondos de pensiones y repatriación de capitales: los ganadores y las dudas
No obstante, expertos advierten que los beneficios dependerán de la forma en que se administre el proceso.

Los fondos privados de pensiones administran actualmente cerca de $500 billones en recursos de los trabajadores colombianos. De ese total, aproximadamente la mitad se encuentra invertida en activos internacionales, como parte de una estrategia de diversificación del riesgo. Sin embargo, los cambios regulatorios que analiza el Gobierno han reavivado el debate sobre la repatriación de capitales, una medida que implicaría el retorno de cerca de $120 billones en ahorros pensionales hoy colocados fuera del país.
La iniciativa ha abierto una discusión clave: ¿Quién gana si esos recursos regresan a Colombia?
Desde una perspectiva macroeconómica, el Estado no sería un beneficiario directo, pero sí uno de los principales favorecidos. El retorno de estos recursos ampliaría la disponibilidad de capital dentro del país y permitiría financiar proyectos de infraestructura, vivienda, energía y obras públicas, reduciendo la dependencia de deuda externa. En la práctica, el ahorro de los trabajadores se convertiría en una fuente de financiación interna, con potencial para estabilizar las finanzas públicas y dinamizar la economía.
Otro de los beneficiados sería el conjunto de la economía nacional. Una mayor inversión local podría traducirse en más empleo, mayor actividad productiva y crecimiento económico. Además, al retornar, estos recursos no permanecerían inactivos: necesariamente deberían canalizarse hacia instrumentos financieros, lo que contribuiría a fortalecer el mercado de capitales colombiano y a ampliar el acceso de proyectos públicos y privados a financiación de largo plazo.
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No obstante, expertos advierten que los beneficios dependerán de la forma en que se administre el proceso. Juan David Ballén, director de Economía y Mercado de Aval Asset Management, explicó a Minuto60 que “la repatriación tendría resultados positivos en la medida en que estos sean administrados con criterios técnicos, se mitiguen los riesgos asociados a la concentración, al riesgo fiscal y a la interferencia política, y se garantice una rentabilidad adecuada para los afiliados. Bajo estas condiciones, tanto los ahorradores como la economía en su conjunto podrían verse beneficiados”.
El debate, sin embargo, también tiene un lado crítico. Para Henry Amorocho, profesor de Hacienda de la Universidad del Rosario, la medida tendría consecuencias negativas. “No se haría una adecuada diversificación del ahorro pensional en el largo plazo y esto terminaría perjudicando a los trabajadores e incluso al mismo Gobierno, porque es clarísimo y se ha demostrado en todos los estudios que las pensiones rinden más con ahorro en el exterior que con inversión concentrada en Colombia”, afirmó.
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¿Quién podría perder o asumir más riesgos?
Los principales riesgos recaerían sobre los afiliados a los fondos de pensiones. Al invertir una mayor proporción de los recursos en el mercado local, se reduciría la diversificación internacional, lo que implica una mayor exposición al desempeño de la economía colombiana. En escenarios de desaceleración, los riesgos se concentran y los rendimientos podrían resultar menores o más volátiles frente a los de mercados internacionales más amplios y estables.
Los fondos de pensiones también enfrentarían desafíos adicionales. La repatriación limitaría su flexibilidad para invertir, los obligaría a cumplir límites regulatorios más estrictos y aumentaría su responsabilidad frente al desempeño de las inversiones locales.
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¿Es una buena o una mala decisión?
La respuesta, coinciden los analistas, depende de cómo se implemente. Si los recursos se destinan a proyectos rentables, bien estructurados y transparentes, la repatriación podría generar beneficios tanto para la economía como para los ahorradores. Pero si se utilizan para cubrir déficits fiscales o financiar proyectos de bajo retorno, el mayor riesgo recaería sobre los futuros pensionados, comprometiendo la rentabilidad de sus ahorros de largo plazo.
