Inicio / Economía

“Estamos frente a un Gobierno con manejo económico improvisado”: Jorge Iván González

Exdirector del DNP lanza alerta por decisiones desde el desespero que afectan la economía de Colombia.

“Estamos frente a un Gobierno con manejo económico improvisado”: Jorge Iván González
Críticas a decisiones económicas que está tomando Gustavo Petro
Andrés Martín Piñeros
Andrés Martín PiñerosPeriodista
06 ABR 2026 - 07:21Actualizado: 06 ABR 2026 - 12:22

Compartirwhatsappfacebookxlinkedin
whatsappÚnete a nuestro canal

El manejo económico del Gobierno de Gustavo Petro atraviesa un momento de muchas críticas, marcado por tensiones fiscales, decisiones aceleradas y señales de desorden institucional. Así lo advierte Jorge Iván González, quien dialogó con Minuto60 y lanzó un diagnóstico contundente sobre el rumbo que ha tomado la política económica del país.

Desde su experiencia y cercanía con el Gobierno mientras estuvo en el Departamento Nacional de Planeación, González no dudó en calificar el momento actual como uno de alta fragilidad. Su lectura no es solo técnica, sino profundamente preocupante: el Gobierno está reaccionando más que planificando.

“El Gobierno ha entrado en una especie de desespero fiscal y eso lo está llevando a tomar decisiones a la carrera, sin una visión clara de largo plazo. Los problemas estructurales no se resuelven así, y menos con medidas improvisadas que terminan generando más incertidumbre”, afirma.

Lea también: La explotación minera no será posible en un millón de hectáreas de la Sierra Nevada

Para el economista, el problema no es únicamente la existencia de un déficit o de presiones fiscales, sino la forma en que se están enfrentando. A su juicio, lo que hoy se ve es un manejo económico que responde a urgencias inmediatas, sin una hoja de ruta sólida.

Una crisis de caja que está marcando el rumbo de la economía de Colombia

El corazón del problema, según González, está en la caja, pues no se trata solo de cifras macroeconómicas, sino de liquidez real en el día a día del Gobierno.

“Hoy el Ministerio de Hacienda tiene un problema de caja evidente. Eso se traduce en decisiones apresuradas, en movimientos de deuda orientados a conseguir liquidez de corto plazo y en un manejo financiero que responde más a la urgencia que a la estrategia”, explica.

Ese contexto ha llevado a decisiones que, en su momento, ya generaban dudas pues una de ellas fue el aumento del salario mínimo en un 23%, una medida que el economista vuelve a cuestionar con firmeza.

Ese incremento fue una decisión muy complicada, en su momento la consideré irresponsable y hoy vemos cómo esas decisiones empiezan a tener efectos sobre la economía, especialmente en medio de un entorno tan complejo.

Jorge Iván González

Y es que el panorama no es únicamente interno; Colombia está enfrentando una tormenta externa que agrava cualquier error de cálculo como conflictos internacionales, crisis energética y volatilidad en los mercados financieros.

“Tenemos una situación nacional compleja y además una situación internacional absolutamente enredada. Nadie anticipaba estos cambios tan bruscos en variables clave como el dólar o el precio del petróleo”, señala el exdirector del DNP.

El desajuste entre las proyecciones oficiales y la realidad actual es, para González, una muestra de la incertidumbre con la que se está operando.

Banco de la República: una señal de alarma institucional

Uno de los episodios que más preocupación genera es la tensión entre el Gobierno y el Banco de la República, particularmente tras la salida del ministro de Hacienda de la Junta Directiva. Para González, este hecho va más allá de una diferencia técnica: es una señal institucional delicada.

“Uno puede tener desacuerdos con el Banco de la República, eso es natural. Pero hay unas reglas de juego. Si la mayoría toma una decisión, el ministro tiene que acatarla. Levantarse de la mesa porque no le gusta el resultado es un precedente muy complicado”, advierte.

El economista insiste en que este tipo de comportamientos debilitan la institucionalidad y envían señales negativas a los mercados. “No se puede instalar la idea de que si pierdo la discusión, entonces me retiro. Eso rompe la lógica institucional y genera más incertidumbre en un momento en el que el país necesita todo lo contrario”.

El trasfondo del debate es uno de los más sensibles en economía, nada más y nada menos que el manejo de las tasas de interés, una decisión que, según explica, tiene impactos directos tanto en la inflación como en la actividad productiva.

“Subir tasas enfría la economía, pero no subirlas puede disparar la inflación. Es un dilema técnico complejo, pero precisamente por eso debe resolverse dentro de las instituciones, no con gestos políticos”, subraya.

En medio de las críticas, González también reconoce que no todo es negativo. La reforma pensional, por ejemplo, es vista como un avance estructural importante. “La reforma pensional, como se diseñó, es sólida. No es improvisada, responde a estudios previos y a una necesidad real del país de corregir un sistema que tenía problemas estructurales”, afirma.

Sin embargo, advierte que las decisiones recientes del Gobierno podrían poner en riesgo ese diseño. “Otra cosa distinta es lo que está pasando ahora con los recursos. Intentar mover 25 billones para resolver problemas de caja es parte de ese mismo desespero. Eso no tiene nada que ver con la lógica de la reforma y sí puede generar problemas a futuro”, explica.

Para el exdirector del DNP, la diferencia es clara pues una cosa es una política pública bien estructurada y otra muy distinta es el uso coyuntural de sus recursos.

El mayor problema: gastar mal en medio de la crisis

Si hay un punto donde el diagnóstico de González se vuelve más duro, es en el manejo del gasto público. A su juicio, Colombia no solo enfrenta una crisis fiscal, sino también un problema grave de eficiencia.

Aquí hay una contradicción enorme: por un lado el Gobierno tiene problemas de caja, pero por el otro estamos despilfarrando recursos de manera absolutamente desordenada. Eso es lo realmente grave.

Afirma González

El ejemplo que pone sobre la mesa es contundente: miles de proyectos financiados con recursos públicos sin una estrategia clara. “Estamos hablando de cerca de 3.000 proyectos al año. En un cuatrienio son 12.000. Eso no tiene ningún sentido desde el punto de vista de la planeación. Es una dispersión total de recursos sin impacto estructural”, señaló.

Para González, este modelo de ejecución fragmentada impide que el país avance en transformaciones reales. “No hay una visión de largo plazo. No estamos construyendo grandes apuestas estratégicas, estamos repartiendo recursos en pequeños proyectos que no cambian la realidad del país”, adviertió.

A pesar del panorama, González insiste en que el país sí tiene herramientas para corregir el rumbo. El problema, dice, es que no se están utilizando adecuadamente y es contundente al afirmar que el país no está huérfano de instrumentos, sino que lo que pasa es que no los está implementando como se debe.

Entre esos instrumentos menciona el catastro multipropósito, el presupuesto por programas y el Registro Universal de Ingresos, tres herramientas que, en su opinión, podrían transformar la forma en que se administra el Estado.

“Si organizamos el gasto por programas, si ordenamos el territorio con el catastro y si entendemos realmente los ingresos de las familias, podemos cambiar la política pública de manera profunda”, explicó en sus palabras.

Finalmente, González lanza una advertencia que trasciende el actual gobierno: los problemas no desaparecerán en el corto plazo. “El próximo gobierno, cualquiera que sea, va a recibir una situación compleja. Esto no es un tema ideológico, es un problema estructural que hay que enfrentar con seriedad”, concluyó.

TEMAS RELACIONADOS
Banco De La República|Gustavo Petro|Reforma Pensional
Ver otros temas
Cargando...

Copyright © – Minuto60 – 2026

metricool pixel