Cae el desempleo, pero los mayores de 45 años siguen fuera del radar
Octubre dejó un panorama mixto: una caída histórica en el desempleo y mayor participación laboral, pero con retos persistentes en calidad del trabajo.

En medio de las cifras que muestran una mejora en el mercado laboral colombiano, la historia de Helver Andrés Sánchez revela lo que no siempre aparece en los indicadores. Bogotano, 47 años, lleva desde marzo sin empleo. Su último trabajo fue en el metro de Bogotá, pero la carga de casi 60 horas semanales por el salario mínimo y sin remuneración adicional terminó pasándole una factura emocional y física. El estrés lo desbordó y no tuvo otra opción que renunciar.
Desde entonces, su vida se ha convertido en una carrera de resistencia. Ha asistido a más de 20 entrevistas, sin resultados. “Asisto a entrevistas, tengo la experiencia pero no logro que me llamen, eso es desgastante, solo quieren jóvenes, después de las entrevistas todo queda en veremos”, cuenta. Helver insiste en que quiere trabajar, que sigue buscando, que sus padres lo apoyan, pero confiesa que siente que aún es útil, que no debería ser tan difícil volver a empezar. Ha pensado en emprender, pero como él mismo dice, “para eso también se necesita plata y es la que no tengo”.
¡El dato del día! 📉 En octubre de 2025, la tasa de desocupación se ubicó en 8,2%, una variación estadísticamente significativa frente a octubre de 2024, cuando fue del 9,1%.
— DANE Colombia (@DANE_Colombia) November 28, 2025
📌 Esta tasa es la más baja de toda la serie desde 2014 para octubre. pic.twitter.com/8o9JomkVSP
Mientras Helver enfrenta semanas inciertas, los datos del DANE muestran un panorama aparentemente alentador: en octubre de 2025, la tasa de desocupación fue del 8,2 %, una caída de 0,9 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior. La población ocupada creció en 977 mil personas, un avance del 4,2 %. Agricultura, alojamiento y servicios de comida, y transporte y almacenamiento lideraron el aumento. Sin embargo, hubo retrocesos en comercio, construcción y actividades artísticas.
Pero detrás de las estadísticas, los expertos advierten matices que pueden pasar desapercibidos. Para el profesor Henry Amorocho, académico de Hacienda de la Universidad del Rosario, “medir el desempleo con el mismo mes del año anterior, se ha vuelto muy común, ya es tiempo que se empiece a observar el desempleo y su evolución en el mismo año, hacerlo como se hace incluye algunas volatilidades”. Agrega, además, que muchos de los nuevos empleos son precarios: “El empleo que se está generando no es un empleo de buena calidad es un empleo de mala calidad”.
El profesor Édgar Jiménez, de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, coincide en que la lectura debe ser cuidadosa. Asegura que la dinámica actual está influenciada por el gasto del Gobierno: “sí, hay liquidez, el comercio se está moviendo muy bien, pero sin ser pesimista, debemos tomar medidas para asegurar que en el corto y mediano plazo, sigamos creciendo, generando empleo, pero con los datos actuales no vamos en una buena dirección”.
Mientras tanto, Helver continúa su búsqueda diaria, con la esperanza, y necesidad de conseguir un ingreso estable que le permita proyectar su vida. “Quiero casarme a futuro, pero lo primero es ubicarme laboralmente”, dice con una mezcla de calma y urgencia.
En conclusión, octubre dejó un panorama mixto: una caída histórica en el desempleo y mayor participación laboral, pero con retos persistentes en calidad del trabajo, informalidad y equidad. Entre los logros macroeconómicos, las historias como la de Helver evidencian que aún queda un largo camino por recorrer.
