Video | Terror en la IndyCar: accidente estremecedor con un carro que chocó y rompió las vallas
El monoplaza se desacomodó de forma abrupta, giró sobre sí mismo y comenzó a deslizarse en reversa hacia la zona de escape.

El automovilismo vivió uno de esos momentos que paralizan a cualquiera. El neozelandés Scott McLaughlin protagonizó un accidente estremecedor durante las prácticas del Gran Premio de Alabama de la IndyCar, en el circuito de Barber Motorsports Park, luego de perder el control de su monoplaza a alta velocidad en una de las zonas más rápidas del trazado.
La secuencia fue tan violenta como impredecible. Todo comenzó en el ingreso a la curva 1, cuando el piloto del Team Penske sufrió una pérdida de adherencia en la parte trasera del auto. El monoplaza se desacomodó de forma abrupta, giró sobre sí mismo y comenzó a deslizarse en reversa hacia la zona de escape, sin que McLaughlin pudiera recuperar el control.
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Un auto fuera de control: trompo, salto y choque contra la malla
El momento crítico llegó en cuestión de segundos. Tras el trompo, el vehículo atravesó la grava y, en ese tránsito, literalmente “saltó” producto de la inercia y la irregularidad del terreno. Esa elevación dejó al auto sin contacto efectivo con el suelo, completamente expuesto, antes de impactar con violencia contra la barrera perimetral del circuito.
El golpe fue directo contra la malla de protección, que se deformó por la fuerza del impacto, conteniendo apenas el avance del vehículo. La imagen fue impactante: el monoplaza quedó prácticamente incrustado contra la cerca, en una escena que generó alarma inmediata entre los equipos y los comisarios de pista.
Según reportes del incidente, el auto incluso llegó a levantarse tras pasar por la grava antes de chocar, aumentando la espectacularidad y el riesgo del accidente.
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La reacción del piloto tras el accidente
Apenas se detuvo el auto, la preocupación giró en torno al estado de McLaughlin. Sin embargo, en medio de la tensión, llegó la noticia tranquilizadora: el piloto logró salir por sus propios medios, consciente y sin lesiones aparentes, en una imagen que contrastó con la violencia del choque.
Scott McLaughlin walks away after this incident in Practice 2 🫣 pic.twitter.com/3wAiD6Qfrp
— NTT INDYCAR SERIES (@IndyCar) March 28, 2026
El propio McLaughlin explicó lo ocurrido instantes después: “Sabía que estaba perdido. Perdí la parte trasera y giré”. El piloto también detalló que intentó prepararse para el impacto en los segundos finales, aunque reconoció que la maniobra fue producto de un error de cálculo en esa zona del circuito. “Fue un pequeño error de juicio… estamos al límite ahí”.
A pesar de la espectacularidad del accidente, el propio corredor minimizó las consecuencias físicas y aseguró que el golpe “se vio peor de lo que se sintió”, una afirmación que evidencia tanto la resistencia de los monoplazas actuales como las estrictas medidas de seguridad de la categoría.
Daños severos en el auto, pero alivio en el equipo
Aunque el piloto salió ileso, el monoplaza del Team Penske sufrió daños significativos tras el impacto contra la barrera. La estructura externa quedó comprometida y el equipo debió intervenir de inmediato para evaluar la posibilidad de reparar el coche de cara a la clasificación.
McLaughlin no ocultó su frustración por lo ocurrido, especialmente por el trabajo que implicará para su escudería, pero dejó claro que su enfoque está en volver a pista lo antes posible. “Estoy decepcionado por el equipo, pero creo que podemos arreglar el auto”.
Incluso, en medio del susto, el neozelandés mostró su mentalidad competitiva intacta, dejando claro que su intención es seguir luchando por la pole si el coche logra estar en condiciones.
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Barber, un circuito exigente donde el mínimo error se paga caro
El accidente vuelve a poner sobre la mesa la complejidad del circuito de Barber Motorsports Park, un trazado técnico, con cambios de elevación y zonas donde el margen de error es mínimo. La curva 1, precisamente donde ocurrió el incidente, exige una precisión absoluta en la entrada, ya que cualquier pérdida de adherencia puede desencadenar situaciones como la que vivió McLaughlin.
En este tipo de escenarios, la combinación de velocidad, carga aerodinámica y agresividad en la trazada deja a los pilotos constantemente al límite, y cualquier pequeño desbalance puede terminar en un accidente de grandes proporciones.
