Irán ejecuta al campeón de lucha de 19 años: el deporte mundial condena al régimen
Conmoción en el mundo deportivo después de conocerse la noticia de la ejecución del joven luchador iraní Saleh Mohammadi, de apenas 19 años.

El régimen de Irán ejecutó este jueves al luchador grecorromano de 19 años Saleh Mohammadi, una de las principales promesas deportivas del país, en un caso que ha generado indignación internacional, según registran varios portales a nivel mundial.
Mohammadi fue condenado a muerte junto a otros dos jóvenes, identificados como Mehdi Ghasemi y Saeed Davoudi, en medio del contexto de tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos.
La ejecución se llevó a cabo pese a llamados del Departamento de Estado estadounidense para frenar la medida. La información fue confirmada por Mizan, agencia oficial vinculada al poder judicial iraní.
El joven atleta había sido detenido el 18 de diciembre pasado durante protestas en la ciudad de Qom. Las autoridades lo acusaron de participar en disturbios, estar implicado en la muerte de dos policías con arma blanca y colaborar con supuestas operaciones a favor de Israel y Estados Unidos.
Además, fue condenado por un delito que en Irán se interpreta como “enemistad contra Dios” y que conlleva la pena capital.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han cuestionado el proceso judicial. Según denuncias, Mohammadi negó los cargos y sus confesiones habrían sido obtenidas bajo tortura. También señalaron que no tuvo acceso a una defensa legal independiente y que el caso se sustentó en testigos anónimos, lo que impidió un contrainterrogatorio adecuado.
De acuerdo con estas organizaciones, el joven tenía una coartada: se encontraba en casa de un familiar al momento de los hechos, y las cámaras de seguridad no lograban identificarlo con claridad. Aun así, la acusación se basó en la supuesta coincidencia con un arma blanca atribuida al deportista.
Saleh Mohammadi formaba parte de la selección juvenil de lucha de Irán y había obtenido múltiples títulos a nivel nacional, siendo considerado una de las grandes promesas del deporte en su país.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las críticas internacionales sobre el uso de la pena de muerte en Irán y las garantías judiciales en procesos de alto perfil político.