Alegría y comunión: Minuto60 entró en la intimidad de la Selección Colombia
Ingresamos al entrenamiento del equipo nacional, pudimos ver el ánimo previo al encuentro contra República Democrática del Congo.

Los balones estuvieron bien ubicados en el centro del campo y en una de las porterías. Tres estaban abajo y dos estaban abajo. Los aspersores comenzaron a regar los tres puntos cardinales del terreno de juego, dos en cada pórtico y uno en la mitad de la cancha. Querían que el césped del centro de entrenamiento del Atlas de Guadalajara estuviera perfecto, que el esférico rodara como llanta de avión en pista de aterrizaje.
(Le puede intersar: Eloy Room, el arquero emergente de Curazao que vuela como ‘Superman’ en el Mundial 2026).
El entrenamiento comenzó unos minutos tarde. Eran las 10:20 de Guadalajara – una hora menos que la de Colombia – cuando apareció el primero del equipo nacional. No podía ser otro… no, no fue James Rodríguez, fue Yerry Mina quien con su enorme sonrisa casi igual de grande que sus piernas, miró a los periodistas que los estábamos esperando. Aunque no se escuchaba, en su cabeza sí retumbaba “ras, tas tas, tas tas”. Ya el aroma a Colombia se estaba sintiendo.
Más atrás, rezagado, silencioso, pero generando mucho ruido se veía a Jhon Córdoba. Toda Colombia, Néstor Lorenzo y Luis Suárez ya no se sentían solos. El atacante del Krasnodar superó la leve lesión muscular en el bíceps femoral de la pierna derecha y la baraja de posibilidades en el ataque se abre de cara al partido de este martes contra República Democrático del Congo.
El ‘ahijado’ de James y ‘Lucho’
El grupo se dividió en tres para hacer su calentamiento. Claramente, todos se veían recién despertando, al que más se le notaba era a Johan Mojica, que su pelo parecía una esponja, le faltó un poco de acondicionador, sin embargo, estuvo dentro de los elegidos. Y hablamos de los que llamó el capitán James para que hicieran parte de su minigrupo.
(También lea: El hincha uzbeko que sacó los pasos prohibidos y se tomó fotos con colombianas en el estadio Azteca).
Fue ahí que sin tener la cinta de capitán, ya el capitán de cuatro soles, el que tiene las charreteras de muchas guerras, el ‘10’ del equipo nacional formó su combo. En el partidor estaba Jaminton Campaz de primero, seguía James y luego Luis Díaz. El consentido, ya estaba decidido.
El gol del ‘Bicho’, claro, no Cristiano Ronaldo, sino de Campaz contra Uzbekistán se llevó los aplausos y las bendiciones de los líderes del equipo nacional. James ya había declarado que cuando salió y le dio paso al jugador de Rosario Central, le había dicho que iba a marcar. Esa forma de mimarlo se vio en el entrenamiento.
Le decían que fuera para un lado o para el otro, que no debía correr de una forma, sino de otra manera, lo abrazaban con Díaz y le decían al oído recomendaciones, al mismo tiempo que lo consentían, lo mimaban, lo conquistaban. Nunca hicieron un grupo diferente – formaron el de calentamiento, el rondo de la oración, y el de definición – en el que no estuvieran el ‘10’, el ‘17’ y el ‘21’. Las risas nunca faltaron.
Jhon Arias, un líder
Uno de los líderes más silenciosos del grupo y que no ha sido del todo valorado es Jhon Arias. El futbolista hoy del Palmeiras ha cumplido en las diferentes posiciones que le daba Lorenzo, aguantó el ir al banco o cumplir posiciones incómodas, pero se sabe que es un obrero de pica y pala.
(Además lea: Crónica | No fue solo una victoria fue un triunfo de país: Colombia, local en todas partes).
Arias, aunque no estaba en el grupo de James o ‘Lucho’, sí estaba en un rondo en el que él, por decisión propia, intentó dar un aliento o apoyo a sus compañeros en los trabajos. “Vamos, vamos”, “Dale, dale”, “Bien hecho”, “Dale, carajo… vamos de nuevo”, era lo que decía.
Y así, las puertas comenzaron a cerrarse, pero Minuto60 pudo estar en uno de los momentos más íntimos del equipo, porque desde como se entrena se sabe cómo se va a jugar y la Selección Colombia encontró ese espacio de hacer amistad y de tocar los corazones de todo el país de cara al partido contra República Democrática del Congo.
